Dejar de utilizar combustibles fósiles produce resistencias. Una filtración de documentos, que la BBC dio a conocer dos semanas atrás, estableció que países como Arabia Saudita, Japón, Australia, Argentina y Brasil solicitaron a la Organización de las Naciones Unidas que se minimice la necesidad de dejar de usarlos rápidamente. Mientras tanto, las consecuencias de la crisis climática se están haciendo notar en Brasil, que vive una de las sequías más fuertes en décadas. Jair Bolsonaro, presidente del país vecino, definió que la situación de abastecimiento energético estaba “al límite del límite” y que algunas represas generadoras de energía hidráulica –una de las principales fuentes– podrían dejar de funcionar. Las tarifas se elevaron para la población al tener que recurrir a otros mecanismos. Aquí entra a jugar su rol Uruguay: UTE le está vendiendo energía.

Felipe Algorta, director de UTE por el Partido Nacional (PN), comentó a la diaria que en el transcurso del año se utilizaron 183 millones de litros de gasoil por las exportaciones a Brasil y el correspondiente encendido de tres centrales térmicas: La Tablada, en Montevideo, “sólo unas pocas horas” y las centrales Batlle, en Montevideo, y Punta del Tigre, en San José, que “están prendidas”. “Brasil está pagando energía a precio de térmica, que es la energía más cara”, acotó. También se usaron 9.900 metros cúbicos de fueloil “para los motores”, un combustible basado en hidrocarburos, que se obtiene de la destilación del petróleo crudo.

En octubre y noviembre, el Poder Ejecutivo estableció que no se van a modificar las tarifas de gasoil, nafta y supergás, y no aplicó el ajuste que correspondía a partir del nuevo mecanismo instalado por la ley de urgente consideración (LUC). Mediante un comunicado, el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) manifestó que la decisión se tomó después de analizar “la evolución” del precio de paridad de importaciones (PPI), una referencia teórica que sigue el precio internacional del crudo, que se encuentra en alza, así como por los “importantes ingresos” que está recibiendo Ancap como resultado de la venta de gasoil a UTE para la exportación de energía a Brasil.

El presidente de la petrolera estatal, Alejandro Stipanicic, dijo el martes a la diaria que a raíz de la venta de combustible a UTE, el ente tiene una situación financiera “holgada” porque acumula “más de 200 millones de dólares en caja”.

Central térmica La Tablada.

Central térmica La Tablada.

Foto: Ernesto Ryan

Por las ventas a Brasil, las últimas cifras de UTE marcan el ingreso de unos 300 millones de dólares en el año, y Stipanicic dijo que las previsiones son que la situación continúe. “La perspectiva es que Brasil siga sin lluvias hasta la próxima primavera. No vamos a planificar más allá de lo que nos dice UTE, y la planificación más certera es que al menos por el resto del año vamos a seguir con las ventas de gasoil”, aseveró.

Sin embargo, el ministro de Minas y Energía de Brasil, Bento Albuquerque, manifestó el miércoles en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP26) que si bien “la escasez de agua aún persiste”, las condiciones “son mejores con el inicio de la temporada de lluvias”. No obstante, aseguró que todavía deben recuperar los embalses.

SEG Ingeniería, consultora especializada en temáticas energéticas, señaló en su cuenta de Twitter que Uruguay exportó 33% de la energía eléctrica generada en octubre –donde la térmica representó 12,9%– y 43% de la generada en setiembre –donde la térmica representó 19,6%–. En 2021 detectaron que se exportó “la mayor cantidad de energía para los primeros diez meses de cualquier año”.

¿Te sirve este precio?

“Hoy el que tiene problemas con la demanda es Brasil, porque no tiene agua y su matriz energética está enfocada en las represas, entonces necesita y nos compra. Ahora, si mañana vuelven a normalizarse las lluvias, nos deja de comprar. Nosotros sencillamente lo que hacemos es dejar de ganar”, planteó Algorta. Comentó que si UTE hiciera “mayor inversión en energías renovables para abastecer a Brasil” provocaría que hubiera “sobreenergía” y que se tuviera que “pagarla igual” debido a que “los contratos para instalar los molinos son a 20 años y a un precio en dólares”.

Uruguay en la última década fue protagonista de un cambio en su matriz energética que le permitió abastecer a su población, casi en la totalidad, con energías renovables. Ante la pregunta de si considera que lo más seguro es seguir usando combustibles fósiles para abastecer a Brasil, el director de UTE por el PN respondió: “Exacto, hoy es el lujo que nos podemos dar; pensar en otra cosa es ir por el camino equivocado”.

Afirmó que el gasoil se necesita para generar la energía térmica, “la que se prende cuando a Uruguay le falta energía”. “Ahora el problema no es que le falta energía, el problema es que compran energía de afuera. Entonces Uruguay dice: ‘¿te sirve este precio que es lo que me cuesta a mí hacerla?’. Brasil dijo: ‘sí, me sirve porque estoy desesperado’. Entonces prendo las centrales térmicas y te vendo. El día que a Uruguay le falte, porque el problema se viene para Uruguay, vamos a tener que volver a comprar combustible, pero no para vender, sino para abastecernos nosotros”, remarcó. Algorta además anunció que UTE tiene planeado incorporar “30 megas de energía solar de acá a dos años”.

Central termoeléctrica José Batlle y Ordoñez.

Central termoeléctrica José Batlle y Ordoñez.

Foto: Ernesto Ryan

Volver al pasado

Ramón Méndez fue director de Energía entre 2008 y 2015, después fue designado director de Cambio Climático por un año. También es físico y lideró el proceso del cambio en la matriz energética. Consultado sobre el nivel de emisiones que representan los 183 millones de litros de gasoil que se utilizaron durante este año para exportar energía a Brasil, fue enfático: “Es volver a lo que teníamos antes de la transformación energética; es un consumo que no llega a los picos de los años en que más se consumía gasoil, pero era el consumo de un año promedio antes de la reconversión energética”, planteó. Consideró que desde el punto de vista ambiental y del impacto climático del país es “volver al pasado”.

Méndez señaló también que en plena COP26, Uruguay, que “es reconocido como ejemplo a nivel internacional por el impulso a las energías renovables, por salir de los derivados del petróleo y de los combustibles fósiles”, está emitiendo gases de efecto invernadero “como loco”.

Respecto de la nueva inversión de 30 megas en energía solar que tiene pensado aplicar UTE a dos años, Méndez sostuvo que “con los factores de disponibilidad que tienen las plantas solares en Uruguay, es 0,3% de lo que consume en electricidad, o sea, nada”. Sobre las exportaciones a Brasil expresó que es “un lujo que nos estamos dando” pero que implica ir “a contramano de hacia dónde va el mundo, que está disminuyendo el uso de combustibles fósiles”.

Méndez dijo que es “rarísima la forma” en que se está manteniendo el precio del gasoil con “una transferencia de los consumidores de electricidad a los consumidores de gasoil”. “Cuando tenés dos empresas del mismo grupo económico, en este caso el Estado uruguayo, una tendría que venderle a finalidad de costo. Así UTE podría producir electricidad con menos costo; si ganara más, podría reducir las tarifas eléctricas o no aumentarlas. Por lo tanto, hay una transferencia de fondo de los consumidores: entre los de electricidad y los de gasoil. Unos subsidian a otros”, afirmó.