A principios de noviembre partió mar adentro el primer buque exploratorio, el norteamericano WG Tasman, que trabaja para la empresa francesa Total. Posteriormente se sumaron el noruego Polarcus Amani, contratado por BG, y un tercero que trabaja para PGS (ver la diaria del 08/11/12). Los tres trabajan en zonas diferentes y realizan una exploración sísmica que arrojará información tridimensional de todo el subsuelo.

Además, hace 15 días operó en aguas uruguayas durante un período breve la empresa geofísica ION, de capitales americanos y noruegos, y generó una base de datos bidimensionales, susceptible de ser vendida. Todas las petroleras que operarán en aguas uruguayas firmaron los contratos de 30 años con ANCAP tras un período de promoción de rondas que se inició hace dos años y un llamado a interesados en 2011, cuyo proceso cerró el 29 de marzo.

El gerente de Exploración y Producción de ANCAP, Héctor de Santa Ana, advirtió en diálogo con la diaria que aún se están recogiendo datos y que se han producido “dificultades operativas” asociadas al desconocimiento de las aguas en esa zona, al mal tiempo y a las corrientes. No obstante, enfatizó en que “la información obtenida hasta el momento es de calidad”. Esta base de datos revelerá qué posibilidades hay de hallar trampas petroleras en la plataforma continental.

El jerarca indicó que la americana PGS, la última en llegar, es una de las empresas más grandes del mundo en servicios de sísmica y geofísica y es la que realizará la operación más larga y más extensa en forma ininterrumpida durante un año, mientras que los otros dos barcos realizarán la exploración en dos etapas de seis meses. De Santa Ana explicó que la importancia del contrato de ANCAP con PGS radica en que es “multicliente”.

Esta modalidad implica que PGS se convierte en socio de ANCAP, que comienza con una participación de 7,5% que irá ascendiendo con cada venta hasta un tope de 50%. La primera venta de información exploratoria, comprada por BG y Tullow Oil, le significará a la empresa pública uruguaya un ingreso superior a los diez millones de dólares. “Por otros ocho contratos multiclientes con empresas diferentes vinculadas a la geofísica y la geología, ANCAP ha facturado cerca de 20 millones de dólares líquidos”, ejemplificó.

El jerarca explicó que si sumara un tercer socio o más, cada uno debería comprar la información. Lo importante, además del negocio en sí mismo, señaló, es que se difunda información de Uruguay en el mundo y se generen oportunidades de negocio. Los contratos con las petroleras incluyen parámetros de seguridad y confidencialidad muy precisos, y por esta razón, explicó, las autoridades de ANCAP deben cuidar el manejo público de los datos.

En tanto, adelantó que, con una perspectiva de tres años, ANCAP está negociando cerrar un contrato multicliente con una empresa que tiene tecnología electromagnética. Este método es superior al registro tridimensional porque su resolución permite detectar directamente la presencia de fluidos. Esto incrementa los valores de venta. “Al no invertir, ANCAP debe generar condiciones de futuro que puedan dar lugar a la venta”, explicó De Santa Ana.