En los Centros de Lenguas Extranjeras (CLE) de todo el país, los estudiantes de enseñanza media pública pueden cursar tres años de portugués, italiano, francés, alemán o lengua de señas uruguaya, hasta obtener su diploma de nivel básico en forma gratuita; además, está la posibilidad de cursar un año más para llegar a la certificación de un nivel intermedio. El año pasado, alrededor de 6.500 estudiantes pasaron por las aulas del programa del Consejo de Educación Secundaria (CES) para aprender alguno de los idiomas, aseguró a la diaria la coordinadora del programa, Anamaría Moreno. Según sus datos, el portugués es la lengua más elegida por los jóvenes uruguayos, con 44% del total de estudiantes, y le siguen el francés y el italiano, que en 2017 fue elegido por 24% y 23% de quienes concurren a los CLE, respectivamente. El alemán, con 6%, y la lengua de señas, con 3%, tienen menos estudiantes, pero la coordinadora estima a que estos idiomas se debe a que no son dictados en todos los centros del país.

Actualmente hay 23 CLE en Uruguay: seis en Montevideo, en los barrios Centro, Flor de Maroñas, Prado, Cerrito de la Victoria, Peñarol y Pocitos, y el resto se ubica en todos los departamentos, excepto en Lavalleja. Portugués, italiano y francés se enseñan en todos los centros, mientras que lengua de señas uruguaya y alemán se dictan en Rivera y Paysandú, respectivamente, además de en la capital y en Canelones. Para Moreno, “siempre está presente la idea de expandir la enseñanza” de estas dos últimas lenguas, pero hay que enfrentar “la limitante de los docentes, ya que no hay muchos”. El año pasado se abrieron en el entorno de 500 grupos, una tendencia que, según la coordinadora, se mantiene mayormente sin variables. Moreno agregó que los 190 docentes que trabajaron el año pasado representan la media de profesores que eligen sus horas habitualmente en los CLE.

Desde 2015, el programa de francés del CLE dio un paso más hacia el reconocimiento de sus estudiantes y habilitó, en conjunto con la Alianza Francesa, la posibilidad de dar un examen internacional, y se planea que este año los otros idiomas también tengan esa oportunidad. El incentivo para llegar a un nivel más alto en la comprensión del idioma responde a que Uruguay intenta convertirse en un país plurilingüe para 2030. Esto significa que a esa altura del siglo XXI, al terminar su paso por la enseñanza media, los uruguayos tendrían un muy buen nivel, no sólo de español, como lengua materna, sino también un nivel B2 en inglés (el que se alcanza con el First Certificate) y un buen nivel en otra lengua extranjera a elección, dentro de la oferta del CLE.

Desde 1996, el programa ofrece a los adolescentes uruguayos la posibilidad de abrirse al mundo. En un principio, cuando estaba en la órbita del Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública, ofrecía tres idiomas que eran entendidos como primarios: portugués, italiano y francés. Años más tarde, cuando comenzó a ser un programa del CES, incluyó en su oferta al alemán y a la lengua de señas por entenderlas parte del mundo moderno y necesarias para la inclusión, al tiempo que se expandió a todo el país.

Para ingresar a los CLE basta con ser alumno de la educación media pública, independientemente de si concurre a un liceo o a una escuela de UTU, y sin importar su rendimiento curricular. Los estudiantes de bachillerato y liceos extraedad del CES y UTU podrán inscribirse en los CLE de Montevideo (menos el Nº 2 de Flor de Maroñas) y en los CLE de Durazno, Maldonado, Melo, Paysandú, Rivera, Salto y Solymar.

A resolver

Al planificar 2018, se consideró una reestructura de los centros que traería una reducción de las horas de coordinación para los docentes del CLE, aseguró a _la diaria_ una docente de francés. La Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria pidió reconsiderar esta situación y se llamó a un grupo bipartito entre el sindicato y el CES, que comenzó a trabajar esta semana para saldar el tema. La reestructura también despertó la inquietud de los profesores en cuanto a que los CLE tuvieran que reducir grupos, asunto que también será abordado por la bipartita.