El Consejo de Educación Inicial y Primaria publicó ayer los principales indicadores del Monitor Educativo de 2017, elaborado por la División de Investigación, Evaluación y Estadística del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública. En términos generales, el informe destaca cuatro tendencias: el descenso de la matrícula y de la cantidad de grupos superpoblados de primero a sexto; por el contrario, el aumento de la matrícula en educación inicial con la consecuencia de grupos con muchos integrantes; la continua disminución de la repetición desde hace más de una década; y el también continuo aumento de la asistencia insuficiente a clases.

En detalle

En 2002, la repetición de primero a sexto estaba en 10,3%, mientras que el dato de 2017 se ubicó en 4,5%; el porcentaje, que en 2016 era 4,7%, bajó por octavo año consecutivo. Por otra parte, el año pasado se redujo la brecha en la tasa de repetición entre las escuelas de entorno sociocultural más alto y más bajo (en el quintil 1, de nivel socioeconómico más bajo, la repetición fue de 7%, mientras que en el quintil 5, el más rico, fue de 2,5%). También existen brechas por sexo (favorable a las niñas) y por región (favorable al interior).

En términos de matrícula, el informe destaca que en educación común (243.522 niños) sigue bajando, no como resultado de una menor cobertura, sino por “el efecto de la caída en el número de nacimientos en años anteriores”, de “un tránsito más rápido de los alumnos por los distintos grados escolares derivado de la reducción de la repetición” y de “un traspaso de matrícula hacia el sector privado”. No obstante, en educación inicial la situación es la contraria, ya que está creciendo la cobertura en el nivel de tres años, por lo que se ha expandido el total de la matrícula (82.579 niños).

Estos números tienen consecuencias en el tamaño de los grupos: mientras que en primaria común la cantidad de alumnos por grupo se mantuvo estable en 21,9 y disminuyó la cantidad de grupos numerosos (son 317), en educación inicial el promedio de cantidad de alumnos creció de 23,9 a 24,1, y los grupos numerosos, de 413 a 436. “Es posible que los nuevos desafíos, vinculados, por ejemplo, a satisfacer la demanda de educación inicial en el nivel tres años, impliquen ‘presiones’ para el sistema. El aumento de los grupos numerosos en el nivel inicial, así como la persistencia de tamaños de grupos elevados, son rasgos que deberán atenderse en este sentido, en tanto están íntimamente vinculados con condiciones básicas para brindar un servicio de calidad”, señala el informe.

En 2017 disminuyó la asistencia a clases. Los alumnos de educación inicial y primaria concurrieron siete días menos a la escuela que en 2016, aunque el informe señala que muy probablemente esta caída se deba a que 2017 tuvo menos días lectivos (181, mientras que en 2016 habían sido 189), por el calendario de feriados y las semanas de vacaciones. También aumentó el porcentaje de niños con asistencia insuficiente (de 71 a 140 días), que creció de 8,1 a 12,6. Por otra parte, entre quienes asisten a educación inicial se registran “niveles de ausentismo sustantivamente más altos” que entre los alumnos de primero a sexto, indica el informe.

La proporción de quienes al terminar sexto habían repetido algún curso fue de 27,1% en 2017. La mayoría de estos niños se retrasó un solo año, y principalmente fue por haber repetido primero. La extraedad al egreso, vinculada con lo anterior, está “fuertemente asociada al nivel de contexto sociocultural”: en las escuelas del quintil 1, 40,6% de los alumnos de sexto tiene un año de edad más que el esperado, y la proporción cae sistemáticamente hasta llegar a 15,3% en el quintil 5.

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