Una señora doblaba pacientemente las listas, blancas y verdes, con la imagen de una simpática hormiguita. Son las del Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI), que llevan en primer lugar para la Cámara de Representantes a su candidato a presidente, el ingeniero agrónomo y productor rural César Vega. En la sede del partido, en Eduardo Acevedo y Guayabo, el candidato conversó con la diaria mientras la señora seguía doblando listas.

La última encuesta de Opción ubicó al PERI en quinto lugar, con 2% de intención de voto. Si ese número se mantiene en la elección, accederías a la Cámara de Diputados. ¿Qué harías desde ahí?

Lo primero tiene que ver con lo que está pasando hoy: nos enteramos de que nos rechazaron naranjas con Fentión, un organoclorado de alto riesgo. Si hubiera sido votado nuestro proyecto, el que desde hace tiempo decimos que vamos a presentar, de prohibir inmediatamente todos los agroquímicos tóxicos, las hormonas, conservantes, etcétera, que se usan para la producción de alimentos y que están prohibidos en algunas partes del primer mundo, ese producto no se estaría usando. Yo no lo como, porque soy orgánico para todo, mi familia y mis clientes tampoco, pero tú capaz que sí.

Y capaz que ni lo sé.

No lo sabés. Y es más triste, porque hay un funcionario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca [MGAP] [Federico Montes, director de Servicios Agrícolas] que dijo que el problema fue que de acá salió la naranja, pero ahí no se aplicó el producto, sino tal vez alrededor, y hubo deriva por el viento. Eso es muy hipócrita, porque quiere decir que para la exportación se produce sin Fentión y para el mercado interno se produce con Fentión o con cualquier otro agroquímico –porque son unos cuantos–.

A los que venden esos agroquímicos no les va a gustar que los prohíban.

De esos ejemplos te puedo dar un montón. Estamos contra la instalación de cajas automáticas en los supermercados porque desplazan a las personas. Los supermercados más grandes van a poner de esas cajas; los más chicos y don Manolo, ¿pondrán cajas automáticas? No. ¿Contra quién compiten esos supermercados, que en algunos casos pertenecen a entidades bancarias internacionales? No compiten contra nadie más que contra el supermercado chico y don Manolo. Otra cosa es cuando hay que instalar tecnología en un sector que compite internacionalmente, como el de los citrus: tenés que adoptar determinada tecnología, porque, de lo contrario, tus costos se elevan. Pero en este caso no corresponde, porque se usa ese producto [Fentión] porque es muy barato, y es muy barato porque los países del primer mundo muchas veces se lo quieren sacar de encima. Son tan hipócritas que, en Alemania, Bayer produce algunos de estos productos pero con la condición de que no se usen dentro de Alemania... Entonces, ahí hay un productor que usa un producto y compite deslealmente con otro uruguayo que usa otro producto más caro, y gracias a que él exporta usando el más barato, el que hace las cosas bien se ve perjudicado. Como hay gente que usa cualquier cosa, nos quema a todos nosotros.

¿Qué planteás con relación a los cajeros automáticos?

Que cuando no hay competencia con el exterior, el país, políticamente, debe decidir que esa tecnología no corre en Uruguay. Por ejemplo, [Mahatma] Gandhi, cuando le mandaron las máquinas más automáticas para la cosecha, dijo que quería las más antiguas porque eran las que daban trabajo a la gente. Si seguimos por ese camino, todos nos vamos a quedar sin trabajo. ¿Entonces? ¿A quién le vamos a vender? Yo quiero venderle a alguien. A la tecnología, la robótica y la informática le tenemos que decir “basta, hasta acá llegamos contigo”, porque si no termina desplazando a todos los trabajadores. Yo ya vi un robot, en Japón, al que le tiran todo tipo de cosas en el piso y él las va agarrando, una por una, las reconoce y las pone en el lugar correcto: juguetes, ropa, tin, tun, tan; después limpia y listo. Que siga Japón por ese camino, a nosotros no nos sirve.

¿No hay trabajos que siempre los va a hacer el hombre? El de médico, por ejemplo.

Justamente, es uno de los más desplazados. Estamos en contacto con los anestesistas, que es uno de los sectores más afectados, porque es un trabajo repetitivo y tienen cada vez más estadísticas; entonces, la máquina sabe mejor que el médico qué hacer. Vi un robot, que yo nunca pensé que lo iba a ver, al que le dejan el material y hace todo el revoque. Debemos de ser el único partido que está contra esto.

La mayoría de los partidos hablan de seguridad y de economía.

Economía es trabajo, y si los robots están desplazando trabajo, entonces, no están hablando bien. Si falta trabajo, ¿no aumenta la inseguridad? De nuevo, le están errando. Porque si yo le digo a la población “nadie puede delinquir, porque todos tenemos trabajo”, como era cuando yo nací...

Te veo usando un smartphone, no te negás a la tecnología.

Me obligaron. Pero esta tecnología es adecuada. Yo soy ingeniero agrónomo, académico, el primero que recibió la noticia del Fentión fui yo. Y me considero un investigador, estoy arriba en el tema del ajo, pero no me niego a usar esto. Hoy le pregunté la temperatura al teléfono. Yo me niego a que vengan esos monopatines y a que venga Uber.

Pero Uber lo maneja una persona.

Pero mañana no lo va a manejar nadie. Si Uber está con Google, manejando la posibilidad, y te van a decir que es una investigación nomás... Mentira.

¿Qué te parece el Plan Ceibal?

Cero. Vamos con Japón, que este año definió lo que hay que hacer, cinco medidas fundamentales. No hay ningún plan en el que los niños tengan computadoras individuales. En Inglaterra no dejan entrar a los niños con celulares a la escuela. La sala de informática: ahí está la pantalla, acá están los equipos e interactuamos. Pero en Uruguay, con el Plan Ceibal quieren sacar al niño Luis Suárez, que diga cómo llegamos a la Luna, a Marte... Eso es lo que están inventando, para los ricos, porque, si se liquida la Tierra, ni a vos, ni a mí ni a Tabaré Vázquez nos van a llevar a la Luna o a Marte. El Ceibal provoca el egoísmo del ser humano. La sala de informática te da un niño distinto, que interactúa con el resto, no es Mark Zuckerberg.

¿Ves algo positivo de los 15 años de gobierno del Frente Amplio (FA)?

El FA hizo muchas cosas positivas, pero ganó porque los blancos y los colorados eran un desastre. Arrancó e hizo cosas buenas. Por ejemplo, atendió a un montón de gente con el [Ministerio de Desarrollo Social] Mides, algo que se necesitaba porque estábamos en crisis, pero ahora hay que cerrarlo porque es del Partido Comunista [PCU], y seguir dando esos planes a través del Banco de Previsión Social, Presidencia, intendencias, municipios, etcétera, porque ya no estamos en crisis, supuestamente. El PCU es el Mides y el [Movimiento de Participación Popular] MPP es el MGAP.

¿Qué querés hacer con el MGAP?

Tenemos que elevarle el presupuesto, porque, de acuerdo a lo que nos dijeron los funcionarios que estuvieron acá la semana pasada, es uno de los ministerios que tiene menos presupuesto, y la cantidad de funcionarios se bajó de 3.000 a 1.000 y pico. “¿Cómo hacen para controlar todo?”, les preguntaba yo, y ahí salta el Fentión. Pegamos toda la vuelta y llegamos al punto de partida. Ahora, somos partidarios de bajar el número de funcionarios públicos, abundante, mínimo 10%, 30.000 personas. Las intendencias blancas son las que más gente han metido, así que hay que empezar por ahí. Diplomacia, embajadas y consulados... Tenemos una cantidad, ¿para qué? Generales y coroneles, tenemos más que Israel. Y tenemos sueldos extraordinariamente altos. Nosotros hicimos el estudio, no hablo al cuete. El único país que tiene el mismo porcentaje de funcionarios públicos en toda América Latina, Central y algunos otros países que estudiamos, es Argentina, que tiene cuatro millones y medio. Cuando se cayeron las Torres Gemelas, los americanos agarraron las valijitas al otro día y salieron a buscar laburo. Toda la gente que puso el FA a dedo, 30.000, seguro, va a tener que salir a buscar trabajo en el área privada. No estamos dispuestos a aguantar el presupuesto del Estado para financiar esa cantidad de personas.

¿Qué hay que hacer con las Fuerzas Armadas?

Achicar abundante el Ejército y agrandar la Marina y la Fuerza Aérea, porque son un desastre, no tenemos ni barcos ni aviones, nada. Lo tenemos bastante bien estudiado y es un tema para los partidos que van a gobernar, no para nosotros. Pero que hay que achicar el Ejército hay que achicarlo, y así agrandar la aviación para controlar la droga, y los barcos para controlar el mar territorial.

En el programa del PERI dice que para promover la industria nacional “no se necesitan medidas proteccionistas”, sino, “simplemente, enfocarse en la producción y evitar el capitalismo salvaje al que nos tienen acostumbrados los tres partidos viejos”. ¿Cómo se evita el capitalismo salvaje sin medidas proteccionistas?

¿Dónde están las medidas proteccionistas de este gobierno? Las tiene para el combustible, para la energía eléctrica, para el área de sus empresas privadas, pero no para el resto de los sectores productivos. Tenemos tomate perita importado de China –le agregamos el agua–, duraznos en almíbar de Brasil, choclo de Segovia, España, cerdo de Brasil, papas de un montón de países del mundo. Con el FA estamos en pleno capitalismo salvaje. Y, ojo, que yo fui [frenteamplista], a mucha honra, desde 1983 a 2007. No estás hablando con un gil del Partido Colorado, con un [Ernesto] Talvi, el chileno, Harvard, un boy de Chicago, siempre hablando de Chile... No, no estás hablando con ese, sino con una persona que te dice que con el FA estamos en el capitalismo salvaje. ¿Las zonas francas no expresarían cuánto capitalismo salvaje hay en un país? ¿Cuándo hubo más? Ahora.

¿Qué te parecen las reivindicaciones de Un Solo Uruguay?

No están mal. No son un caso de estudio para mí; los escucho y me suenan interesantes, pero se entreveraron con las del Partido Nacional. En plena campaña electoral, eso queda mal. Queda tan mal como el otro día, en el acto en homenaje a [Eduardo] Bleier, que estaban todas las banderas del PCU.

Pero Bleier era comunista.

Sí, pero es un acto en el que estaban honrando que aparecieron los restos de un desaparecido, que era más que nada un oriental, un ser humano, asesinado por los militares. No se justifica de ninguna manera que el PCU venga a meter sus banderas, porque todos los que no somos comunistas que pasamos por ahí... Yo me sentí mal. En la esquina estaba el auto del PCU: “Vote a [Óscar] Andrade”. ¿Qué significa “vote a Andrade” en la cuestión de reconocer a Bleier? Politiquería.

¿Cómo te cae la intención de voto de Cabildo Abierto según las encuestas? Incluso hay una que lo coloca tercero.

Muy mal. Pero prefiero toda la vida a los militares haciendo política que dando golpes de Estado.