El homenaje y la despedida a Eduardo Bleier se realizará el próximo lunes, entre las 12.00 y las 15.00, en el Paraninfo de la Universidad de la República (Udelar). “Este es un paso en la búsqueda de todos los desaparecidos, así como fueron los anteriores hallazgos, porque permitieron mostrar que se podía llegar a encontrar los restos de los detenidos-desaparecidos, es decir, la verdad”, dijo uno de sus hijos, Gerardo Bleier, el miércoles en el programa La Mesa de los Galanes, de Del Sol, y agregó: “Perdono a los que políticamente no hicieron todo lo que había que hacer para encontrar antes los restos, no perdono a los responsables, es decir, no perdono al fascismo”.

Los restos fueron hallados en el ex Batallón 13 a fines de agosto y esta semana se confirmó que pertenecían a Bleier, militante del Partido Comunista del Uruguay, que había sido secuestrado mientras caminaba por la calle el 29 de octubre de 1975. Luego lo trasladaron hasta la casona de Punta Gorda y posteriormente al 300 Carlos, un centro clandestino de detención ubicado en las inmediaciones del Batallón 13, donde falleció, entre el 1º y el 5 de julio de 1976, por los apremios físicos y torturas que recibió por parte de militares.

El fiscal especializado en crímenes de lesa humanidad, Ricardo Perciballe, dijo a la diaria que solicitó a la Justicia que encuentre el expediente de Bleier y que se desarchive. “Si no se encuentra el expediente, voy a solicitar que se extraiga la información del hallazgo y la identificación y con eso se forme una nueva pieza con la carátula de ‘homicidio’. Sobre los responsables del homicidio, dijo hay varias causas sobre la Operación Morgan -el operativo de represión contra militantes del Partido Comunista de Uruguay y de la Unión de la Juventud Comunista- y el 300 Carlos, de las que se puede extraer la información.

Felipe Michelini, integrante del Grupo por Verdad y Justicia, confía en que el traspaso de la competencia de la búsqueda de los desaparecidos del grupo a la Institución Nacional de Derechos Humanos dé buenos resultados. “Me parece que es un instrumento legal mucho más consistente. Con este hallazgo se demuestra que vale la pena buscar y que vamos en una buena dirección”.

Nuevas pistas

El miércoles comenzaron las excavaciones en el Batallón de Infantería Paracaidista Nº 14, en Toledo. La información fue proporcionada por el comandante en jefe del Ejército, Claudio Feola, al ministro de Defensa, José Bayardi, quien presentó la denuncia ante la Justicia. Según relató Michelini, el georradar identificó un lugar específico dentro de un galpón, que fue creado entre 1982 y 1983, próximo a la enfermería. Actualmente, se usa el galpón para guardar los paracaídas. Al ser un lugar cerrado, desde el punto de vista “logístico” es más sencillo: hay que picar el piso y después excavar, agregó. Se estima que el Grupo de Investigación en Arqueología Forense culminará el trabajo en el centro militar el próximo lunes o martes.

Alicia Lusiardo, directora del equipo técnico de antropólogos uruguayos, habló con la prensa el miércoles mientras estaba ingresando al centro militar. Según relató, primero se delimitó el área a intervenir y después se iba a proceder a “sacar la primera tapa, que es la del piso”, luego se irá al contrapiso, para “luego, en capas finas, ir descubriendo cambios en el sedimento”. Además, la antropóloga informó que las anomalías encontradas por los técnicos argentinos “se inician a los 50 centímetros de profundidad”. “A partir de ahí tendríamos que empezar a ver algo para saber qué es lo que está marcando la anomalía. Puede ser un enterramiento o puede haber otra explicación”, indicó.

Un año atrás, a partir de la denuncia presentada por el periodista Marcelo Falca, del diario La República, a la Justicia acerca de posibles enterramientos bajo dos construcciones del Batallón 14, el Equipo de Antropología Forense argentino pasó un georradar y encontró anomalías en la construcción conocida como la “enfermería”. Sin embargo, se excavó el predio pero no se encontraron restos. En 2011, en este centro militar se encontraron los restos del maestro Julio Castro y de Ricardo Blanco Valiente.

Michelini afirmó que nunca dejaron de trabajar por falta de recursos financieros y destacó que los principales obstáculos en la búsqueda fueron de otro tipo, como la presencia de una granada en el Batallón 13 mientras se trabajaba la zona cautelada, los drones, los robos de material y el ingreso de personas no autorizadas a las zonas cauteladas.

Todavía faltan

Según información de la Secretaría de Derechos Humanos de Presidencia, las personas desaparecidas que podrían estar enterradas son: Eduardo Pérez Silveira, Luis Eduardo González González, Juan Manuel Brieba, Carlos Pablo Arévalo Arispe, Julio Gerardo Correo Rodríguez, Otermín Montes de Oca, Elena Quinteros, Julio Escudero Mattos, María Claudia García, Luis Eduardo Arigón Castel, Óscar José Baliñas Arias, Oscar Tassino Asteazu, Amelia Sanjurjo Casal, Félix Sebastián Ortiz, Antonio Omar Paitta Cardozo y Miguel Ángel Mato Fagian.

Además, varios testimonios indican que las víctimas del segundo vuelo –23 personas secuestradas y trasladadas por la Fuerza Aérea Uruguaya– estarían sepultadas en el “campo de Vidiella”, un predio ubicado en el Batallón 14.