El viernes fue encontrado el cuerpo de Felipe Cabral, militante comunista y artista grafitero, en Rambla República de México y Belastiqui, en Punta Gorda, al lado de una casa tapiada en la que había realizado una obra, junto a una bicicleta y su mochila. Así dice el parte policial, que señala que fue asesinado por un disparo de arma de fuego en la cabeza. Cabral tenía 29 años, era hijo del percusionista Mario Chichito Cabral, y en el ambiente grafitero era conocido como Plef, un apodo que a veces ilustraba sus grafitis –lo que en la jerga de esa actividad se llama tag–. Además, formaba parte del crew –grupo– de artistas grafiteros RSK. “Era súper buena persona, simpático y humilde, siempre con una sonrisa; se movía en bici para todos lados”, dijo a la diaria un artista de la movida del hip hop que lo llegó a conocer.

Luego de que terminó la investigación policial en el lugar del crimen, el grafiti que el joven había hecho en la casa abandonada fue tapado con pintura blanca. Según informó Subrayado, en la causa ya declararon como testigos los vecinos más cercanos a la casa junto a la que Cabral fue asesinado cuando revisaba uno de sus grafitis. Además, se supo que la cámara de seguridad de una de las viviendas de la cuadra captó el momento en que el artista estaba sentado en un muro, frente a la casa abandonada, y que luego se lo ve tirado en el suelo, sin que se vea a nadie “ingresar al predio, por lo que se descarta que el homicidio se haya cometido de cerca”, informó el noticiero.

Casa de la rambla República de México, en Punta Gorda, con el muro del grafiti blanqueado.
Casa de la rambla República de México, en Punta Gorda, con el muro del grafiti blanqueado.

El crimen tuvo varias repercusiones en el ámbito político, que empezaron con un tuit del senador del Frente Amplio Marcos Otheguy. El legislador escribió: “El asesinato del artista callejero Felipe Cabral, hijo del célebre músico Chichito Cabral, provoca dolor e indignación. Las campañas promotoras de barbarie como las de Vivir sin Miedo se sabe cómo empiezan pero nunca cómo terminan”. En rueda de prensa, el senador y precandidato del Partido Nacional (PN) Jorge Larrañaga, impulsor de esa campaña (por una reforma constitucional sobre temas de seguridad), dijo que las afirmaciones de Otheguy fueron “temerarias, irresponsables y absolutamente reñidas con lo que debe ser el comentario de un senador de la República”. “Es inadmisible que se pretenda asociar la campaña ‘Vivir sin miedo’ a una suerte de proyecto autoritario que puede terminar hasta en una muerte. Eso es intolerancia, perder el rumbo de dónde estamos y qué tenemos que discutir”, agregó.

Larrañaga dijo además que le duele y le parece “una enorme equivocación” que la voluntad expresada por “400.000 personas” para llevar adelante una reforma constitucional “termine siendo calificada de esta forma”, que “degrada el debate político”. “Si a ocho meses de la elección estamos en estos términos, ¿en dónde vamos a terminar?”, preguntó. “Yo nunca había recibido un ataque de esta naturaleza, poco menos que atribuyéndome, al ser uno de los principales responsables de esta campaña por la recolección de firmas para reformar la Constitución, el desenlace de una muerte. Me parece muy doloroso”, finalizó. A su vez, el también senador y precandidato del PN Luis Lacalle Pou escribió en su cuenta de Twitter que el comentario de Otheguy había mostrado “intolerancia” y “falta de argumentos”, y le expresó su “solidaridad” a Larrañaga.

Por su parte, el precandidato frenteamplista Mario Bergara, también en su cuenta de Twitter, escribió: “Ante el crimen de Felipe Cabral, reafirmamos nuestra visión [de] que vivir sin miedo es poder pintar un grafiti en mitad de la tarde y que no te maten. Menos violencia y menos sufrimiento requieren menos armas de fuego”.