Los senadores Óscar Andrade y Guido Manini Ríos mantendrán el martes que viene, en Florida, un debate sobre los 135 artículos impugnados de la ley de urgente consideración, que será emitido por los 120 canales del interior que integran la Cámara Uruguaya de Televisión para Abonados, y también mediante TV Ciudad, Youtube, Vera TV y las cuentas de Facebook de ambos legisladores.

Además, la señal estará disponible para otros medios que la quieran transmitir. Al comienzo se informó que entre ellos estaría Canal 5, y así lo llegó a confirmar mediante Twitter, el martes 15, Gerardo Sotelo, director de los Servicios de Comunicación Audiovisual Nacional (Secan). Sin embargo, al día siguiente Sotelo se desdijo. Alegó que era preciso “guardar la ecuanimidad del canal”, y que como este no les podía “asegurar el mismo espacio a todos los actores”, era mejor que no transmitiera el debate entre Manini y Andrade, que sí será emitido por los medios públicos en internet.

Su idea es, al parecer, que el formato de discusión entre dos personas no abarca los matices existentes entre los partidarios del Sí y entre los del No, y que “tiende a exacerbar las posiciones” en “blanco contra negro”, de modo que es preferible no alinear al 5 con esa visión de la realidad.

“Ojalá tuviéramos la gente y la disposición como para armar un cronograma de debates”, dijo el jerarca el miércoles 16, pero cuando Andrade lamentó su decisión, pocas horas después, Sotelo aseguró que Canal 5 hará su “propio ciclo de debates”. La posición del director de los Secan es difícil de comprender.

Es cierto que ni Manini ni Andrade representan por completo la diversidad dentro de los bloques alineados para el referéndum, pero en cualquier otro formato con más personas quedarían fuera muchos matices, y hay una infinidad de polémicas en las que el canal oficial, como cualquier otro medio de comunicación, no asigna “el mismo espacio a todos los actores” ni sería posible que lo hiciera.

Otros datos pueden arrojar más luz sobre el asunto. La campaña por el No se desarrolla sin una conducción unificada; si la hubiera, sería muy difícil que se acordara designar a un solo portavoz, y más difícil aún que se optara por Manini. A algunos dirigentes oficialistas les hace poca gracia, con miras a 2024, que el conductor de Cabildo Abierto sea visto como representante del conjunto. A su vez, varios cabildantes expresaron disgusto por la decisión de que Canal 5 no transmita el debate, que según el senador Guillermo Domenech se debe a que alguien, “de la dirección de Canal 5 para arriba”, no le quiere “dar visibilidad a Manini”.

En todo caso, es discutible que aparecer al frente de una opción en este referéndum asegure grandes réditos futuros, aun si esa opción triunfara el 27 de marzo. En la consulta popular contra la ley de caducidad realizada en 1989, por ejemplo, el entonces vicepresidente Enrique Tarigo tuvo un fuerte protagonismo y el voto amarillo que él defendía ganó, pero eso no lo benefició personalmente. En las elecciones de ese año les fue mucho mejor a partidarios de la misma opción que habían mantenido un perfil relativamente bajo, como Jorge Batlle y Luis Lacalle Herrera.