Este viernes en la sala Ceibo del Ministerio de Ambiente (MA), el ministro interino, Oscar Caputi, “formalizó” la conformación del grupo asesor ad hoc de expertos para coordinar y fortalecer las acciones de combate contra el picudo rojo en línea con el Decreto Nº 19/026 que aprobó el Poder Ejecutivo. En conferencia de prensa, Caputi advirtió que la agrupación “no se constituye ahora”, sino que “viene trabajando desde el mes de junio del año pasado” y determinó “los protocolos de actuación” que se implementaron hasta ahora.

El insecto, conocido como picudo rojo pero cuyo nombre científico es Rhynchophorus ferrugineus, configura “una plaga exótica invasora que afecta a distintas especies de palmeras en el territorio nacional”, detalló la cartera. El MA informó que se detectó por primera vez en Uruguay en 2022, pero desde entonces tuvo “una rápida propagación”, con “impactos ambientales significativos” y un avance que representa “una amenaza directa para los palmares nativos, especialmente los ubicados en los departamentos de Rocha y Paysandú”.

El jerarca dijo que el grupo funciona en la órbita de la cartera y está conformado por personas de distintos servicios pertenecientes a la Universidad de la República (Udelar). También contiene técnicos del MA, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), de la Dirección Forestal, del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) y de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP). El diario El País consignó que, como representantes de la academia, algunos de sus integrantes son la profesora de la Facultad de Agronomía Mercedes Rivas; el biólogo Martín Bollazzi; los investigadores de la Facultad de Química Horacio Heinzen y Andrés González; la profesora de entomología en la Facultad de Ciencias Patricia González Vainer y el integrante del INIA, Gonzalo Martínez.

Según Caputi, su función es proveer los “elementos científicos de actuación” y es responsable de que se hayan discriminado tres zonas a nivel país: “Una zona de actuación que es donde el picudo ya está instalado -Montevideo, Canelones-, después una zona de prevención para que el picudo no se expanda, y un protocolo de actuación en aquellos lugares que aún el picudo no ha llegado”, enumeró. A través de su página web, la cartera indicó que también “evaluará la efectividad de los tratamientos”, así como también “definirá un cordón sanitario” e “identificará líneas prioritarias de investigación científica”.

El jerarca público también se refirió a la situación actual de la plaga. Una plataforma de ciencia ciudadana planteó la posibilidad de que ya haya alcanzado el sector rochense del área protegida Laguna Garzón: “Aún en Rocha no lo hemos detectado. Ha llegado a José Ignacio; en base a eso y a lo que establece el protocolo, tenemos una zona buffer definida en la cual se ponen trampas de feromonas a los efectos de detectar si el picudo ha llegado o no ha llegado”, consignó.

“Recién hemos detectado alguna invasión en alguna palmera nativa, pero digo, es muy incipiente”, afirmó. Independientemente del tipo de palmera, aseguró que “el tratamiento es el mismo”.

Se prevé discutir el cinturón sanitario

Heinzen, uno de sus integrantes, adelantó a la diaria que el “GACH del picudo” se volverá a reunir en un rango de diez días y uno de los temas “que se discutió y no se terminó de implementar definitivamente” es el cinturón sanitario, por lo que estará sobre la mesa de cara a los diálogos.

Además de las trampas de feromonas, la idea incluye la posibilidad de retirar palmeras canarias como medida para proteger a las nativas, aunque alertó que la implementación de las acciones es jurisdicción de intendencias.

“No se puede pensar en una sola estrategia, eso es lo que ha quedado claro de todas las reuniones. Hay que usar una estrategia múltiple que lleva trampas, atracticidas, la eliminación de las palmeras infectadas, el uso de agroquímicos, de pesticidas… Es una paleta de herramientas con las que se cuenta y hay que ver cómo se emplean de la mejor manera”, listó.

Sobre la presencia del insecto en Rocha, dijo que “la preocupación está” y se trata de una plaga “que se está moviendo mucho”. Evaluó que, a pesar de que los ataques a las palmeras nativas son “más bien misceláneos y anecdóticos” y las phoenix canariensis son las principales afectadas, “nunca está de más pensar en que puede ampliar su rango de comida” y “aparecer comiéndose las palmeras nuestras”.

Medidas de contención y cooperación internacional

Respecto a las medidas, aseveró que son las mismas que están aplicando hasta ahora. A las palmeras atacadas se les da tratamiento “ya sea con las denominadas inyecciones y las lluvias -la aplicación de insecticida a nivel foliar-” o la “erradicación de aquellos ejemplares muertos”, lo que implica una “correcta eliminación”. En la zona de prevención se aplican “trampas con feromonas” para determinar si avanza o no.

Otro eje es la cooperación internacional, punto en el que aseguró que han tenido contactos, a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con expertos técnicos chinos, españoles y latinoamericanos. “China fue uno de los primeros que tuvo los ataques, España también… Islas Canarias es uno de los pocos lugares, por ser una isla, que ha tenido una acción positiva y lo pudo erradicar”, listó. Sobre la región, dijo que están en contacto con Argentina y Brasil, pero allí todavía no se detectó.

Consultado por la llegada del insecto, dijo que “es muy difícil determinar exactamente cómo y cuándo entró”. También advirtió que el trascendido de que ataca a otros cultivos “no está realmente confirmado” y “aparentemente es una fake news”.