Representantes de la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y Servicios (Fuecys) y de la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) alcanzaron un acuerdo, en el marco de la undécima ronda de los Consejos de Salarios, en las negociaciones del grupo 10, “Comercio en General”, subgrupo 18, “Supermercados”.

La firma se concretó el pasado 30 de diciembre en la Dirección Nacional de Trabajo, y va desde julio de 2025 hasta de julio 2027 inclusive. Además, dispone que se realizarán cuatro ajustes: el 1° de julio 2025, el 1° de enero y el 1° de julio de 2026 y el 1° de enero de 2027. El acuerdo tiene alcance nacional. A partir de este jueves, la prima por presentismo alcanza a todas las categorías, ascenderá a 2.700 pesos fijos nominales mensuales, hasta el 1° de enero de 2027.

Acerca del convenio alcanzado, Paula Espíndola, dirigente de la Coordinadora de Sindicatos de Supermercados del Uruguay (CSSU), dijo a la diaria que, tras la firma, “a la Coordinadora le queda un sabor amargo”, esto por lo que era la plataforma de reivindicaciones al inicio de las negociaciones y luego lo que se terminó acordando. La dirigente destacó que se firmó por un crecimiento del 3% en todas las categorías, “lo que termina siendo algo más favorable que la propuesta del Poder Ejecutivo, que iba por escalas”.

Agregó que la CSSU aún no se reunió para analizar el alcance del convenio colectivo firmado, pero que se reconoce que se mantuvieron dos beneficios calificados como “históricos” para este sector, la antigüedad y el presentismo, para el cual se logró un aumento.

Consultada sobre la conformación de una mesa de trabajo para abordar temas relacionados a la salud mental y sobre todo lo referente a cambios y modificaciones unilaterales de los turnos y horarios por parte de las empresas, respondió que “se acordó crear una comisión de salud mental, pero que recién comenzará a trabajar en abril”, aunque en febrero la dirección de la CSSU debatirá los temas y puntos a abordar.

Además, también en febrero, se abordará lo vinculado a condiciones de trabajo, haciendo especial énfasis en los cambios de horarios y turnos. “La Coordinadora considera que es un punto inicial que a veces provoca cambios en la vida de un trabajador, afecta al que estudia, al que tiene otro empleo. Cambios que en algunas situaciones desembocan en certificaciones por temas familiares, por asuntos relacionados a la salud y demás. Hay que sentarse a trabajar para plasmar todo eso en documentos”, afirmó.

La dirigente dijo que entre los temas a los que la CSSU debió renunciar durante las negociaciones están el menú subsidiado y algunas cláusulas relacionadas a los conflictos. Señaló que el convenio colectivo tiene cláusulas de paz, y que la organización sindical “puede reclamar por solicitudes o reivindicaciones laborales, tales como cierre de locales, o casos de persecución laboral, pero no puede reclamar por el salario que se percibe”.

En ese sentido, sostuvo que “desde acá a la próxima ronda se continuará trabajando como coordinadora. A su vez, el Ministerio de Trabajo presentó una propuesta que consiste en dialogar unos meses antes de iniciar la próxima ronda de Consejos de Salarios, y hacer un análisis de ver qué se podría cambiar”; “eso sería muy enriquecedor”, comentó.

La visión de la Fuecys

Por su parte, el presidente de la Fuecys, Favio Riverón, dijo a la diaria que fue una negociación compleja, y que “los lineamientos ya originaban dificultades para el sector”. Señaló que los cambios de dueños en dos de las principales cadenas “trajeron tensiones extras” y que las movilizaciones “ayudaron para sacar a la ASU de la posición inicial, que pretendía dar crecimiento por debajo de los lineamientos del gobierno”.

“Hoy se puede decir que se logró un acuerdo con crecimiento salarial (3% en dos años), se logró un incremento en el presentismo y en la antigüedad, se obtuvo un día más para cuidados y una comisión con participación de la Inspección General del Trabajo y de la Seguridad Social por el tema salud mental” dijo, y sostuvo que “nuestro objetivo es lograr que los y las compañeras no pierdan salario, flagelo que viene afectando a la masa trabajadora”.

El dirigente expresó que quedó en el debe lograr una cláusula que impida cambios de horarios unilaterales y arbitrarios, “que se llevan adelante en varias cadenas, sobre todo con las trabajadoras que vuelven de la licencia maternal”.