Christina Koch, astronauta de la NASA y especialista de la misión Artemisa II, mira por una de las ventanas de la cabina principal de la nave espacial Orion, contemplando la Tierra, el sábado, mientras viaja hacia la Luna. Ella, el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glober y un segundo especialista, Jeremy Hansen, fueron los primeros seres humanos en salir de la órbita terrestre desde 1972.
En esta misión la NASA se propone hacer estudios para un futuro viaje a la Luna y también aportar una mirada humana a la exploración del satélite. Argumenta que la observación de una persona, distinta a la de rovers, sondas y otros dispositivos, puede dirigir la atención hacia zonas de interés guiada, por ejemplo, a partir de cambios de coloración.