No es el caso del triple femicidio el que genera fascinación, son sus víctimas. Porque la vulnerabilidad se ha traducido en merecimiento y el merecimiento en alivio.
Cuando en una sociedad es el dinero el que manda, y no la lengua, la política deja de ser democrática, o incluso, si somos estrictos, deja de ser política para convertirse en dominación.
Ya no hay debate intelectual, sino emergencia emocional que activa todos los mecanismos de cancelación. El otro se convierte automáticamente en un agresor que debe ser neutralizado.
La eutanasia no quita apoyos ni sustituye cuidados paliativos: agrega una opción más para quienes no encuentran alivio. Defendemos una ley que amplía derechos, protege la dignidad humana y brinda garantías sólidas.
Es importante pensar las transiciones energéticas en curso como transiciones justas ambiental y socialmente hablando, para ponerlas al servicio del desarrollo humano.
El debate sobre vivienda debe dar un giro: en lugar de enfocarse exclusivamente en la construcción de nuevas casas, se debe aprovechar el stock ya existente.
Renovar y controlar las redes tiene efectos positivos inmediatos en la reducción de la necesidad de extracción de agua del río, en la calidad del servicio, en su costo y en el impacto ambiental del sistema.
Esta situación demostraría una cuestión central en la política contemporánea mundial: el clivaje establishment-antiestablishment es tan volátil y de corto plazo como el personalismo político.