En la adolescencia uruguaya hay unión de baja motivación y endogamia. El problema del aislamiento es grave porque los jóvenes creen que viven lo contrario: consideran que están muy interconectados y comunicados con el mundo.
Los exámenes, las evaluaciones no son otra cosa que mojones en el camino para que cada quien pueda dar y darse cuenta de lo aprendido, de sus propios avances, de su proceso.
Es evidente que los grandes poderes no nos quieren atentas a esa zona en disputa: nos quieren ansiosas, pendientes del instante, cansadas y productivas.
La disyuntiva de hierro exige coraje, valentía e inteligencia, todas cualidades que el Sr. Presidente de la República posee. Está en él saberlas usar. Y a tiempo.
Este artículo hace foco en una de las aristas del conflicto educativo: la de la formación de los futuros docentes, combinando las voces de un estudiante y un docente que estuvieron presentes para procesar algunas de las tensiones transitadas durante la ocupación del Centro Regional de Profesores del Suroeste.
Se otorga el derecho a un régimen sionista y criminal a supervisar, controlar o disponer de cualquier medio para condicionar a la supuesta fuerza de paz, siempre que aquel entienda que se interpone con sus reales intereses en Gaza.
Uruguay no está dividido, está partido. Entre la costa que vive como si fuera Europa y el país que sobrevive como puede. Entre la postal y la realidad. Entre los que miran el mar y los que miran el suelo.
“En aquel entonces, estábamos convencidos de que la liberación era segura, sin lugar a dudas. Hoy, nos conformamos con resistir sobre el terreno. Las ideologías de los partidos tradicionales se han disuelto; la misión es sólo la tierra”.
Los países que lideran transiciones tecnológicas tienen Estados estratégicos, capaces de asumir riesgos, coordinar actores y apostar a sectores con potencial. Un Estado que emprende, no solo regula.