En 2014 Yambo Kenia representó la vida de Pedro Figari, mostrando facetas no tan conocidas de la vida del pintor, como su actividad en la política y su profesión de abogado. Ese espectáculo quedó marcado como uno de los mejores en el largo recorrido de la comparsa del Buceo, que este año volvió a elegir a un personaje histórico como punto de partida.

Con Rituales de la palabra, la Yambo llevó a los tablados y al concurso oficial la vida de Juan Julio Arrascaeta, poeta afrouruguayo del siglo pasado, que fue interpretado por Gonzalo Brown, en un hilo conductor que llevó adelante junto con la actriz Valeria Vega.

El espectáculo, que contó con la dirección artística de Agustín Camacho y Joaquín Doldán, buscó también la reivindicación de las poetas afrouruguayas Virginia Brindis de Salas, Pilar Barrios y Adelia Silva.

“Fue un proceso muy difícil pero hermoso traer un personaje de otra época, con características tan diferentes a las de uno, con su impronta tan formal del arte, su personalidad tan arreglada y pulcra. Hubo un trabajo de búsqueda e indagación interesantísimo: vestimenta, look, sonoridad de su voz”, explicó a la diaria Gonzalo Brown tras la actuación en la liguilla.

El actor habló sobre el mensaje al que apuntó la historia de Arrascaeta, un artista que en determinados momentos de su vida aspiraba a pertenecer a la élite intelectual blanca: “Pasa mucho por ese sentimiento de no reconocimiento y la frustración que conlleva. Es una emoción que le puede pasar a cualquiera, la de sentirse rechazado. Habla también de la autovaloración. Estoy enormemente feliz con la experiencia artística y con la familia de Yambo”.

“Carnaval es la voz del pueblo y nos da la posibilidad de hacernos repensar nuestro pasado reciente y el más lejano. Vernos en el presente también, como lo he visto en otros espectáculos. Expresarnos libremente y sin tapujos sobre un escenario”, destacó.

“Gracias a estas personas a las que reivindicamos, y a otros grandes que tuvimos en el colectivo afro –Martha Gularte, Rosa [Luna], Chabela [Ramírez], [Ruben] Rada, [Eduardo] da Luz–, venimos con el camino un poco allanado. Estas generaciones pasaron por situaciones más duras. Es muy importante que el carnaval como fenómeno popular nos haga ver estas cosas”, valoró Brown.

Para la noche de este domingo en el Teatro de Verano, Yambo Kenia lució una cintita negra en el vestuario de los componentes, en señal de luto por el fallecimiento de Agustín Ríos, integrante de la murga Doña Bastarda, un detalle que agregó emotividad a la actuación: “Carlitos Larraura [el director] pidió sobre el escenario, antes de empezar, que dedicáramos –desde la acción– esta función a ellos. Así que la emoción nos atraviesa por todos lados”.

Confianza y enseñanza

En los últimos años, una plaza en el Buceo fue bautizada con su nombre. En programas escolares y liceales se incluyeron poesías del autor. Ahora, en la comparsa, el bisnieto del propio Juan Julio Arrascaeta sale a escena para interpretar un tema que fusiona candombe y rap. Parece no haber detalle dejado a azar en este espectáculo que, según Celia Guadalupe, es una historia que fue “llevada muy delicadamente”.

La referente y componente del conjunto señaló sobre la construcción de Rituales…: “Nos costó armarla porque él era un personaje que tenía sus cosas. No era un candombero, pero era un maestro en letras. Cuando arrancamos, yo no tenía mucha fe en el espectáculo, te voy a ser sincera. Quizás era porque no entendía mucho algunas cosas. Pero a medida que fueron transcurriendo los ensayos, que se fueron haciendo ejecuciones perfectas y que los actores nos explicaron tan bien todo, me atrapó de una manera que te puedo decir que hoy estoy maravillada”.

“Con mi esposo [Larraura] dejamos trabajar libremente a las personas que vienen a armar el espectáculo. Confiamos en los técnicos que traemos. Nos consultan y siempre les decimos: hagan lo que ustedes entiendan que está bien”, explicó Guadalupe sobre el respaldo a los procesos de creación.

En estos 34 años de Yambo Kenia, la artista fue acumulando tareas en la parte técnica, y arriba del escenario vivió la transición de pasar de vedette a mama vieja: “Es un personaje que amo, porque lo respeto, lo cuido y además me atrapa muchísimo cuando empiezo a bailar. Me lleva a la africanidad, a nuestros ancestros, siento como que se apodera de mi persona”.

Micaela Gares, por su parte, vivió de manera “muy especial” este carnaval porque es su primer año en el conjunto y porque, además, pudo compartir elenco con su padre. La vedette resaltó que el show de la comparsa es “divertido, dinámico, deja una enseñanza y además es inclusivo”, en referencia a que dos integrantes del cuerpo de baile son personas sordas.

“Salió divino a mi gusto. Es un placer enorme formar parte de este tremendo espectáculo. Año a año, las comparsas se van perfeccionando en todos los aspectos. Se ve una mejora en todas”, opinó Gares.

En tal sentido, la opinión del público carnavalero es unánime. La categoría sociedad de negros y lubolos fue la que presentó los mejores espectáculos del carnaval 2026, con propuestas diferentes, pero con criterios narrativos y sutilezas estéticas que rozan la excelencia. En ese contexto, Yambo Kenia espera –y cuenta con grandes méritos para lograrlo– alcanzar un primer premio que le viene siendo esquivo desde 2018.