Durante décadas se difundió la idea de que Chile era un modelo a seguir por los países de la región. Su aparente estabilidad y algunos indicadores económicos, políticos y sociales lo colocaban a la cabeza de más de una medición en América Latina. Su modelo de inserción internacional y la liberalización de la economía sirvieron de inspiración a dirigentes políticos de ideologías diversas en Uruguay y en la región.

Pero en octubre de 2019, estudiantes saltaron los torniquetes en distintas estaciones del metro de Santiago al grito de “Evadir, no pagar, otra forma de luchar”. Durante los días posteriores, el malestar sólo creció, desbordándose por las calles y las plazas, incontenible. Y aquel país en apariencia estable y bien rankeado pasó a ser el epicentro de masivas movilizaciones contra la desigualdad, contra el elitismo, contra las deudas, contra el abuso, contra un poder económico y político que había perdido legitimidad. “No son 30 pesos, son 30 años”, expresaba otra de las consignas que se leyeron y escucharon en la primavera de 2019.

Las movilizaciones impulsaron la convocatoria a un plebiscito para decidir si los chilenos y las chilenas quieren convocar a un proceso constituyente para reformar la carta magna. En principio la consulta se había fijado para abril, pero se aplazó para el 25 de octubre a raíz de la pandemia de coronavirus, que ha afectado con fuerza al país andino y que hizo más evidentes las desigualdades que impulsaron las protestas de octubre.

Hoy, diez meses después del estallido y en plena pandemia, en los círculos hegemónicos prima el silencio sobre el fracaso del modelo y hace falta reflexión que ayude a entender qué fue lo que se derrumbó y por qué.

Con apoyo del Transnational Institute, la diaria convocó en este marco a periodistas y académicos chilenos a pensar sobre las causas del estallido social y sobre las posibilidades que abre el proceso constituyente. Ese es el objetivo del proyecto Otro Chile, que se lanza este lunes 3 de agosto con la publicación de 24 artículos que podrán leerse en ladiaria.com.uy/chile y en las páginas de la edición papel de la diaria en las próximas semanas.

Con ilustraciones del artista gráfico chileno Diego Becas, el proyecto agrupa los artículos en seis áreas temáticas. El tema Concentración de la riqueza y endeudamiento incluye información y reflexiones sobre la desigualdad económica y social en Chile. La sección Desigualdad en el acceso a servicios reúne artículos que dan cuenta de la mercantilización y privatización de servicios esenciales en el país, entre ellos la salud, la educación y el sistema de saneamiento y agua potable. Hay también una sección destinada al debate sobre la reforma constitucional, y otra sobre la represión y las violaciones a los derechos humanos que se produjeron tras el estallido de octubre, y que tuvieron como principales protagonistas a los Carabineros de Chile. En el área temática Exclusión social y resistencia se reflexiona sobre grupos históricamente marginados o criminalizados en Chile y su papel en la resistencia. Finalmente, El país imaginado indaga sobre los imaginarios de la nación chilena y sobre los elementos identitarios puestos en cuestión en los últimos meses.

Esperamos que este proyecto sea un aporte más para comprender la realidad latinoamericana y para entender mejor las luces y sombras de procesos políticos que no deben dejarnos indiferentes.