La noche de brujas les dio la oportunidad, los niños la aprovecharon. Por un día fueron sus propios ídolos. Superman, Batman, la Mujer Maravilla, el Hombre Araña, Supergirl, el Capitán América y otros recorrieron las calles de Montevideo. De licencia de su lucha por proteger el mundo de los villanos, se dedicaron a pedir caramelos. Valientes, leales, defensores de los débiles y poseedores de poderes especiales. Admirados e idealizados por jóvenes y adultos, los superhéroes han sido los protagonistas de muchas películas, en las que figuran como los chicos buenos.

Sin embargo, de acuerdo a un estudio realizado por médicos pediatras de la American Academy of Pediatrics –una organización estadounidense dedicada a la salud, seguridad y bienestar de bebés, niños, adolescentes y adultos jóvenes– que se presentó esta semana, los superhéroes protagonizan más actos de violencia en sus películas que los villanos.

La investigación consistió en un análisis del contenido de diez películas de superhéroes estrenadas durante 2105 y 2016. Para determinar la cantidad de actos de vandalismo y brutalidad perpetrados por hora, los investigadores enumeraron las manifestaciones violentas y luego las dividieron de acuerdo a su responsable: protagonista (“chico bueno”) o antagonista (“chico malo”) y según género.

En su trabajo, los pediatras concluyen en que los actos de violencia, en este género fílmico, están más asociados con los superhéroes –23 actos en promedio por hora– que a los villanos –18 por hora–. Además, indicaron que los hombres protagonizaron un promedio de 34 actos violentos por hora, cinco veces más que las superheroínas y villanas, quienes protagonizaron alrededor de siete actos de violencia por hora.

Según los investigadores, los actos violentos más comunes de los “chicos buenos” son las peleas, y en las películas estudiadas participaron en 1.021. En esas luchas contra el mal, los buenos destruyen edificios, calles e infraestructuras de las ciudades, lo que no pasó inadvertido para los investigadores, quienes contaron 199 actos de destrucción de propiedad. Unas 659 veces usaron armas letales para derrotar a sus enemigos, incluso quitándoles la vida (168 asesinatos en total). Y aunque son “los chicos buenos”, tampoco dudan en recurrir al bullying, la intimidación y la tortura, hechos reprobables en los que incurrieron 144 veces en las películas analizadas para el estudio.

Por su parte, “los chicos malos” prefieren el uso de armas letales. En la decena de películas analizadas, se determinaron 604 actos de este tipo. No les gustan las peleas tanto como a los buenos, por lo que su participación desciende a un poco más de la mitad (599 actos). En el caso de los asesinatos, los “malos” cometieron 75 menos que “los buenos”, aunque recurrieron más que los protagonistas al bullying, la intimidación y la tortura (237 casos). Asombrosamente, el estudiox muestra que “los malos” destruyen menos la ciudad (191 casos) que aquellos que supuestamente la salvaguardan, dándole entonces la razón al jefe de Peter Parker (ssshhhh, entre nosotros, el Hombre Araña).

“Los niños y los adolescentes ven a los superhéroes como los ‘chicos buenos’, y por eso podrían ser influenciados por sus comportamientos violentos al intentar imitarlos”, explicó Robert Olympia, autor del estudio y profesor en el Departamento de Medicina de Emergencia y Pediatría de la Facultad de Medicina de Penn State. Entonces, ¿los niños no deben ver películas de superhéroes? Los investigadores plantean que es recomendable ver estas películas en familia y discutir con los niños sobre su contenido y las consecuencias de recurrir a la violencia. Además, señalan la responsabilidad de los pediatras de educar a las familias sobre la violencia representada en este género de películas.

Artículo: “Violence Depicted in Superhero-Based Films Stratified by Protagonist/Antagonist and Gender” (resumen)

Publicación: no publicado, presentado en congreso (11/2018)

Autor: Robert Olympia.