El premio Nobel de Física 2026 fue otorgado al investigador Francis Halzen, hoy de 82 años, que fue pionero en buscar la forma de capturar los neutrinos, partículas que interactúan débilmente con la materia.
Gracias a su empeño y dedicación, se terminó construyendo en la Antártida el Observatorio de Neutrinos IceCube, una estación completado en 2011 y en la que el corazón de la instalación es un gran cubo de hielo equipado con sensores que pueden detectar los infrecuentes pero constantes destellos que producen los neutrinos al interactuar con un núcleo atómico. De hecho, gracias a ese observatorio años después se descurbirían los neutrinos de alta energía originados fuera de nuestro sistema solar.
