El martes 21, tras 40 años de militancia, el dirigente coloniense Michael Skafar presentó su carta de renuncia al Partido Socialista, que integra la coalición de izquierda Frente Amplio. Hasta ese día, Skafar, integrante de la denominada línea renovadora, era el secretario político de ese sector en Colonia, además de haber sido edil en la Junta Departamental.

Skafar expresó que tomó esa determinación “con respeto y fraternidad, desde un profundo desacuerdo con una línea política ajena al legado socialista y con la certeza de que hoy el PS ya no es aquel partido al cual ingresé hace décadas luchando contra la dictadura”.

En la carta dirigida al secretario general del PS, Gonzalo Civila, que es miembro del ala ortodoxa, Skafar establece que “ese orgullo de pertenecer al partido que fundó don Emilio Frugoni fue paulatinamente quedando a un costado” debido “a múltiples acciones y desaciertos políticos llevados adelante por el conjunto de compañeras y compañeros pertenecientes a la corriente interna que usted encabeza y de la cual usted es directamente responsable”.

“La práctica impulsada por vuestra corriente de pensamiento, fomentando el odio en forma permanente dentro del partido, tanto como los múltiples ejemplos de ataques políticos y personales a quienes no compartíamos vuestra visión, así como vuestro pensamiento de 'Más vale pocos, pero buenos' manifestado en más de una oportunidad en los organismos partidarios han dado como resultado una organización enferma”, aseguró el dirigente coloniense.

Según Skafar, el PS “se ha enfermado a partir de una práctica absolutamente antidemocrática que paulatinamente ha ido ganando espacio en la vida partidaria”. Agregó que “más allá de la legalidad de las actuales autoridades partidarias”, “dudo de su legitimidad política” y de “que representen verdaderamente el sentir” de los socialistas.

Skafar aseguró que no existe “legitimidad política cuando se trampea la democracia interna, llenando planillas de reuniones que nunca se hicieron, falsificando firmas, e incluso no cobrando la cotización a algunos afiliados para luego no habilitarlos a participar”. Denunció que en el congreso partidario de 2019 “las planillas de delegados de Montevideo fueron entregadas casi 17 horas después de lo que planteaban los reglamentos mientras durante toda la noche vuestros adherentes juntaban firmas para obtener más delegados en el congreso”.

Además, cuestionó a la actual dirección socialista por el “constante desconocimiento y desvalorización de las opiniones de las departamentales del interior a las que permanentemente se busca disciplinar en lugar de liderar analizando y discutiendo con ellas”. “El centralismo no sólo no ha sido democrático ni montevideano, sino unitario, soberbio y propio de una cúpula que desconoce y menosprecia la riqueza de la realidad y la lucha de nuestra militancia en el interior del país”, aseguró.

El dirigente destacó que “en la departamental Socialista de Colonia las prácticas que denuncio han sido desterradas hace muchas décadas”, y que “no afiliamos a nadie para operaciones de congreso, y sí construimos socialismo día a día de cara a la ciudadanía y en dialogo permanente con ella”. Skafar recordó en el departamento de Colonia “el PS ha votado mejor” que en el resto del país y que ha sido “una de las pocas que ha ostentado tener tres líneas de ediles trabajando en conjunto y presencia en casi el cincuenta por ciento de los concejos municipales”.

La renuncia al PS “me duele doblemente en cuanto siento debo dejar además a mis queridas y queridos compañeros en Colonia con quienes comparto valores y la práctica política ante la acción de permanente destrucción del partido por parte de la dirección nacional”, concluyó.

Cuestionamientos

En diálogo con la diaria, Skafar señaló respecto de su renuncia que “la burocracia secuestró al PS”, en el que hay “diez o 15 personas que se sienten muy cómodas” y “no lamentan la catarata de renuncias que han presentado compañeros muy valiosos, incluyendo a exministros y exintendentes”.

La actual conducción encabezada por Civila, “con una visión muy equivocada, está volviendo una fuerza testimonial a un partido histórico”, consideró. Para el dirigente coloniense, existe una “vocación de la dirección del PS por hacer un partido pequeño y controlado, y por eso no han hecho nada con la cantidad de renuncias que se han presentado”.

De cara al futuro, Skafar adelantó que seguirá militando en el campo político “por el socialismo democrático, porque esos valores los tengo dentro mío”. “Veremos si electoralmente surge un espacio para cobijar a los socialistas que estamos en esta condición”, porque “donde estén esos compañeros estará el PS, más allá de las grifas”.

La renuncia de Skafar al PS se suma a la registrada a principios de marzo por el docente Ademar Cordones, exdirector del CERP de Colonia del Sacramento, exconsejero del Codicen y actual coordinador de mentores del Consejo de Formación en Educación. Cordones fue cuestionado por su apoyo a la transformación educativa impulsada por el gobierno y renunció previo a ser enviado al comité de disciplina del PS por esa situación, según informó El Observador el miércoles 15.