El pasado viernes, la Fiscal Letrada Departamental de Colonia de 2° turno, María Rosina Olmos, condenó a la mamá de Oriana, una bebé de tres meses que falleció en junio del año pasado en el barrio Unión de la ciudad de Tarariras, en el departamento de Colonia.
La joven de 20 años fue condenada como autora penalmente responsable de un delito continuado de suministro de sustancias estupefacientes a título oneroso agravado en reiteración real con un delito de homicidio culposo, a la pena de cinco años y seis meses de penitenciaría.
El caso
Oriana nació en San José. Al nacer, la pequeña presentaba rastros de cocaína y marihuana en su organismo, que fueron transmitidos por su madre, de acuerdo con partes de la historia clínica que fueron divulgados por Crónicas del Este y confirmados por la diaria, con fuentes del sistema sanitario.
A las pocas semanas de su nacimiento, Oriana fue internada en el Hospital Samuel Bertón de Colonia del Sacramento, tras presentar graves problemas en su alimentación. Funcionarios de ese nosocomio que atendieron a la pequeña, dejaron plasmados, tanto en la historia clínica de la niña como en denuncias que hicieron a nivel judicial, los riesgos de vida que podría ocasionar en la bebé la permanencia al lado de su padre y su madre, ya que ambos presentaban serios problemas de consumo de drogas, además de carecer de condiciones necesarias para hacerse cargo del cuidado de una bebé de pocas semanas de vida.
A mediados de junio, en una precaria vivienda del barrio Unión de Tarariras, Oriana amaneció sin vida. Entre las posibilidades que la fiscalía analiza como posibles desencadenantes del deceso están el contacto con algún tipo de droga y la asfixia por inhalación de monóxido de carbono.