Con menos fanfarria que hace un lustro, la maquinaria del Universo Cinematográfico de Marvel (MCU, en inglés) no se detiene. Después del cierre de la saga Infinity, que estuvo compuesta de tres fases y terminó con la recordada, emotiva y megataquillera Avengers: Endgame (2009), ya nada fue lo mismo para las películas basadas en los personajes de historieta. Los espectadores criticaron la falta de dirección, elemento fundamental en la saga antes mencionada, y la sensible caída en la calidad de cada una de las entregas posteriores contribuyó a la llamada “fatiga de superhéroes”.

La mencionada dirección de las primeras 22 entregas giró alrededor de Thanos. Este conquistador del planeta Titán estaba obsesionado con la superpoblación del universo, que lo estaba llevando a su destrucción, y para eso pacientemente fue obteniendo (con la ayuda de acólitos y desprevenidos) seis Gemas del Infinito –de ahí el nombre de la saga–. Estas piedras tenían, cada una, el poder de manipular un factor del universo (el espacio, la mente, la realidad, la energía, el tiempo y el alma). Pero juntas, y colocadas ordenadamente en un guantelete, le dieron a Thanos el poder máximo, con el que hizo desaparecer a media humanidad. Su acto fue revertido años más tarde, y el MCU todavía sufre las consecuencias de que la mitad de las personas pegara un faltazo importante.

Fue el cierre perfecto de una era, pero sus responsables no iban a detener la franquicia que (por lejos) ha recaudado más dinero en la historia del cine. Así que, sin un par de actores retirados a fuerza del cierre de sus arcos dramáticos, se buscó rápidamente una nueva dirección, porque uno de los quids del éxito había sido esa idea de que cada película era una partecita de una gran narrativa central. Y a la hora de encontrar un nuevo enemigo que se fuera revelando paulatinamente para terminar con una megabatalla final repleta de estrellas (à la Endgame) decidieron que una realidad no era suficiente y apuntaron las baterías a ese concepto tan comiquero como es el de multiverso.

Tanto los superhéroes y supervillanos de Marvel como los de DC tienen vasta experiencia en saltar de una realidad a la otra. DC abrió la puerta en 1961 cuando mostró a sus lectores que los personajes de los años 40 y los de los 60 vivían en dos Tierras paralelas, y desde entonces sacó tantas Tierras de su galera que en 1985 tuvo que crear el primer megaevento, llamado Crisis en Tierras infinitas, y dejar una sola Tierra con lo mejor de cada una de las anteriores. Marvel siempre se hizo menos drama con sus distintas realidades, y tenía el personaje perfecto para sacar de las viñetas y llevar a la gran pantalla. El problema sería el casting.

Kang el Conquistador fue creado por Stan Lee y Jack Kirby en 1963 en las páginas de los Cuatro Fantásticos. En su primera aparición era un pillo que había viajado desde el futuro hasta el antiguo Egipto para reinar bajo el nombre de faraón Rama-Tut, pero más tarde adoptaría su identidad más conocida, con traje verde y violeta incluido. En el MCU se lo presentó como un viajero del multiverso interpretado por el actor Jonathan Majors, con varias versiones suyas dando vueltas. El problema fue que en 2023, en plena planificación de su saga con film de los Avengers que lo incluía en el título y todo, Majors fue encontrado culpable de agresiones y acoso hacia su expareja, por lo que Disney decidió sacarse de encima tanto a Majors como al personaje.

Un año después, en la Convención de Cómics de San Diego, sitio tradicional de los grandes anuncios de Disney, llegaría el control de daños. Allí se presentó al que (ahora sí) se convertiría en el próximo gran villano de las películas: Victor Von Doom, conocido como el Doctor Doom, tiránico dictador de Latveria y némesis histórico de los Cuatro Fantásticos. Pero no solamente eso, sino que Kevin Feige, mandamás del MCU, reveló de inmediato quién estaría detrás de la máscara, y muchas mandíbulas llegaron al suelo: Robert Downey Jr., uno de los actores “retirados” en Endgame porque su ciclo había llegado al fin, sería Doom. Y por supuesto que ser una “cara conocida” dentro de ese multiverso tendría su peso narrativo cuando llegara el momento.

Avengers: Doomsday, a estrenarse en mayo de 2026, aparentemente será su primera aparición oficial (la película de los Cuatro Fantásticos llega ahora en julio). Los hermanos Russo volverán a estar en las sillas de los directores, pero según la confirmación de las últimas horas habrá muchas, muchísimas sillas más. Será la antesala de Secret Wars (2027) y prometen el regreso de numerosos actores y actrices que encarnaron a personajes de la editorial en el cine con anterioridad, incluso fuera del MCU. El primer anuncio ocurrió este miércoles, cuando en un vivo de cinco horas y media se fueron revelando, a intervalos regulares, los nombres de quienes estarán presentes (en mayor o menor medida) en la película que llegará el año que viene.

En primer lugar apareció una típica silla de set de filmación con el nombre de Chris Hemsworth, quien fue Thor en numerosas ocasiones. Doce minutos más tarde, sonó un timbre y la cámara mostró la segunda silla, esta vez la de Vanessa Kirby, quien debutará como la Mujer Invisible en pocos meses. Un cambio de música anticipó la llegada de la silla de Anthony Mackie, el actual Capitán América. Así, con una banda sonora que llamaría la atención de quien hubiera dejado el streaming en vivo abierto en una pestaña de fondo, se fueron sumando los participantes.

Los siguientes fueron: Sebastián Stan (el Soldado del Invierno), Letitia Wright (Shuri), Paul Rudd (Ant-Man, en una silla chiquitita), Wyatt Russel (US Agent), Tenoch Huerta Mejía (Namor), Ebon Moss-Bachrach (la Mole), Simu Liu (Shang-Chi), Florence Pugh (Yelena Belova), Kelsey Grammer (Bestia), Lewis Pullman (Sentry), Danny Ramírez (Falcon), Joseph Quinn (la Antorcha Humana), David Harbour (Guardián Rojo), Winston Duke (M’Baku), Hannah John-Kamen (Ghost), Tom Hiddleston (Loki), Patrick Stewart (el Profesor X, presentado con la música de la serie animada), Ian McKellen (Magneto), Alan Cumming (Nightcrawler), Rebecca Romjin (Mystique), James Mardsen (Cíclope), Channing Tatum (Gambit) y Pedro Pascal (Mr. Fantástico).

El último nombre, después de las fanfarrias y la espera más larga, fue el de Robert Downey Jr., quien apareció en persona, se sentó en su silla e hizo el gesto tradicional de pedir silencio. No se descarta la presencia de otras figuras no anunciadas, como el Spider-Man de Tom Holland o Chris Evans (en alguno de sus roles superheroicos). Habrá más información para este boletín.