Cualquier entrega de premios está definida por la subjetividad de los votantes, que históricamente han aprovechado para “hacer justicia” con personas o colectividades. Claro que el discurso es menos impactante cuando Martin Scorsese finalmente gana su Oscar como Mejor director por Los infiltrados que cuando una minoría desplazada tiene su merecido reconocimiento.

En la ceremonia de los Grammy celebrada este domingo en Los Ángeles, Bad Bunny hizo historia por ser el primer ganador de la categoría de Álbum del año con un disco grabado íntegramente en español por Debí tirar más fotos. El artista puertorriqueño había sido noticia cuando fue seleccionado para encabezar el famoso espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl, lo que generó una andanada de comentarios racistas por parte de la derecha rancia estadounidense.

Su victoria también llega en medio de las acciones violentas de la policía migratoria de Estados Unidos (ICE) que causaron al menos dos muertes y ocasionaron la respuesta de músicos como Bruce Springsteen, quien escribió el tema “Las calles de Minneapolis”.

“Puerto Rico, créeme cuando te digo que somos mucho más grandes que 100 x 35”, dijo Bad Bunny en español al recibir el histórico premio, en referencia al tamaño en millas de la isla. “Y no existe nada que no podamos lograr. “Gracias a Dios, gracias a la Academia, gracias a todas las personas que han creído en mí durante toda mi carrera. A todas las personas que trabajaron en este álbum. Gracias, mami, por haberme parido en Puerto Rico. Te amo”.

Antes, al subir al escenario como ganador en la categoría de Álbum de Música Urbana, se había referido a la realidad política estadounidense. “Antes de agradecerle a Dios, voy a decir ‘Fuera ICE’”, dijo, lo que motivó una ovación de pie por parte de casi todos los presentes. “No somos salvajes, no somos animales, no somos ilegales. Somos humanos y americanos”.

Los argentinos Ca7riel y Paco Amoroso, por su parte, también dejaron una marca, al ganar en Mejor Álbum de Rock Latino o Alternativo por PAPOTA.

Sobre el resto de la ceremonia, Kendrick Lamar (que lleva 27 estatuillas) junto a SZA ganaron el premio a Grabación del año por “Luther”, premio que reconoce a cantantes y productores. La Canción del Año, el premio que reconoce a quienes la escribieron, fue para “Wildflower” de Billie Eilish, escrita junto a su hermano Finneas O’Connell. El discurso de Eilish también estuvo cargado políticamente: “Nadie es ilegal en tierras robadas. Es muy difícil saber qué decir y qué hacer en este momento”, dijo. “Debemos seguir luchando, alzando la voz y protestando. “Nuestras voces importan, la gente importa, y a la mierda ICE”, agregó.

El premio al Mejor Artista Nuevo quedó en manos de la cantante británica Olivia Dean. “Estoy aquí como la nieta de una inmigrante”, dijo en su discurso de aceptación, en referencia a su abuela que viajó de Guyana al Reino Unido. “Soy fruto de la valentía y creo que esas personas merecen ser homenajeadas”. La estadounidense Kehlani ganó en dos categorías de Rhythm & Blues y también se refirió a lo que está ocurriendo con los agentes de migraciones. “Juntos somos más fuertes para alzar las voces contra las injusticias que suceden en el mundo en este momento”, expresó. “Ojalá todos salgamos inspirados a formar una comunidad de artistas”. Y también largó un “A la mierda ICE”.

El contrato de Bad Bunny para presentarse en el Super Bowl, uno de los momentos deportivos y televisivos más importantes de cada año en Estados Unidos, fue lo que le impidió integrar la grilla de actuaciones en vivo de la ceremonia. Sí estuvieron Sabrina Carpenter, Justin Bieber, Lady Gaga y varios ensembles en momentos especiales como la presentación del premio a Mejor artista nuevo o el segmento In memoriam, que incluyó tributos a Ozzy Osbourne, D’Angelo y Roberta Flack.

Como curiosidad, el Dalai Lama ganó el primer Grammy de su carrera gracias al disco Meditations: The Reflections of His Holiness the Dalai Lama, que ganó en la categoría de Mejor audiolibro. También hubo un Grammy póstumo para Chick Corea, en la categoría de Mejor interpretación de jazz, por una versión del tema “Windows” grabada en 2020 pero recién editada. Corea acumula 29 premios, debajo de Beyoncé (35) y el director húngaro Georg Solti (31). Beyoncé es la única que sigue en actividad. Finalmente, la banda inglesa The Cure ganó los dos primeros Grammy en su medio siglo de carrera, por el álbum Songs of a Lost Love y la canción “Alone”, en categorías de Música alternativa.