En los últimos días, la Facultad de Comunicación de la Universidad ORT Uruguay dio a conocer los resultados de un informe titulado “Confianza en los medios y evitación de noticias en Uruguay”, tercera parte de un estudio más amplio sobre el consumo informativo y las tecnologías digitales.
“Tiene que ver con una investigación que hicimos en julio del año pasado, una encuesta representativa a nivel nacional sobre el ecosistema informativo uruguayo”, explicó a la diaria Francisco Arri, secretario docente e investigador de la Facultad de Comunicación de la Universidad ORT Uruguay, quien fue parte del equipo que confeccionó e interpretó el relevamiento.
Cuando se habla de confianza, dijo Arri, “tiene que ver con ese vínculo que se construye a partir del cual una persona cree en aquello que está viendo, que está consumiendo, o cree que lo que se está relatando fue así”. Al ser una encuesta online, “cada encuestado podrá entender más o menos a qué le remite la palabra”, pero en general se la identifica como “esa credibilidad que tiene la noticia, el periodista, el medio”. Casi el 50% de los encuestados confía en la información proveniente de medios reconocidos o “de marca”, ya sean analógicos o digitales, superando por diez puntos el índice mundial establecido en el Digital News Report del Instituto Reuters. “Uno siempre espera encontrarse con algo medio parecido a la media mundial”, explica Arri. No fue la única sorpresa.
Paradoja: las noticias llegan por las redes, pero generan poca confianza
“El 70% de los encuestados aseguran informarse a través de redes sociales, es decir que ellas son la puerta de entrada de las noticias. Pero cuando se pregunta por el nivel de confianza de esa información recibida por redes sociales, el índice de confianza baja al 22% y sube el índice de confianza de los medios de marca. Es decir que las personas, si bien se informan en principio por redes sociales, tienen mucha más confianza en la información que reciben a través de los medios de marca”, explicó el investigador. De hecho, alrededor del 50% de la población declara confiar en la información que recibe de medios tradicionales o portales digitales.
Con respecto a la poca confianza en la información de las redes sociales, “algunos usuarios son conscientes de la opacidad del algoritmo, de que hay algo que puede llegar a cambiar en un feed, en un Google Discover, que obviamente se sabe, se conoce, pero siempre tiene algún tipo de régimen mucho más opaco. Nunca sabemos cuáles son los criterios por los cuales se muestran primero cierto tipo de contenidos en detrimento de otros. Y eso pasa en general con este tipo de contenidos, o por ahí se privilegian cierto tipo de formato. “En algún momento eran los videos, después eran las fotos”, dijo.
Según Arri, “En un marco de sobreabundancia informativa, ¿cómo es el proceso por el cual las audiencias van construyendo lo que consideran verdadero, o lo que consideran verosímil? Nosotros preguntamos qué es lo que genera confianza, y en general lo que genera confianza entre las personas que nosotros encuestamos tiene que ver, por ejemplo, con contenidos generados por periodistas”.
Entre los factores que se consideran importantes para confiar en la información recibida, quedó en primer lugar la reputación del periodista (49%), seguida de la citación de fuentes (44%), la marca del medio y su trayectoria (43%) y, finalmente, la contextualización de la información (36%). “La reputación periodística suele ser considerada a la hora de que una información obtenga confianza”, dijo el investigador. Al considerar las cuatro primeras elecciones, “aparece claramente el trabajo periodístico profesional”, señaló Arri. “El periodismo profesional no presenta un contenido suelto, sino que lo contextualiza, lo explica, lo pregunta, lo da a conocer, cita fuentes para respaldarlo. Por eso digo que estos resultados me parecen una buena noticia, no solamente para la industria periodística profesional, sino también para quienes nos dedicamos a formar periodistas desde la universidad. En nuestra formación de comunicadores y periodistas en la Universidad ORT, buscamos trabajo ético, citación de fuentes, verificación de datos, trabajo con tecnologías, verificación, contrastación, pensamiento crítico, y eso es algo que las audiencias evidentemente valoran”.
Poca confianza en la IA
También se consultó por la confianza que generan los contenidos generados con inteligencia artificial (IA). “A más de la mitad de los encuestados no les genera confianza. Esa confianza en un contenido que se sepa que está hecho con IA es marcadamente baja. Lo cual no quiere decir negar la tecnología ni mucho menos, pero sí que en el proceso de cocreación y de supervisión de contenido el humano debería primar”, dijo el investigador.
De cara al futuro, la idea es pasar a una etapa de investigación cualitativa, adelantó Arri. “A nosotros lo cuantitativo nos da un número macro, un número general. Obviamente, nos da un panorama muy interesante, pero nos gustaría profundizar en algunas de estas respuestas o variables. Metodológicamente, eso lo podemos lograr con algún tipo de perspectiva cualitativa: focus groups, alguna entrevista en profundidad. Para complementar este primer resultado cuanti y poder pensarlo desde una perspectiva cuali. Y obviamente tener la posibilidad de repetir el estudio de manera medianamente regular, para ir haciendo una especie de comparación”.
La encuesta tuvo un método de reclutamiento online y representativo de Uruguay. Se realizó en julio de 2025 con 1.063 casos válidos y un margen de error del 3%.