Todavía libre de mayores precisiones y detalles, el anuncio causó el impacto lógico de un regreso tan esperado como sorpresivo. “La intención es juntarnos para hacer Totem, tal vez a fin de año, y ya tenemos previsto ensayar mucho”, confirmó Ruben Rada, en diálogo con la diaria, y agregó: “Queremos hacer algo bien organizado, y ahora estamos buscando un buen productor y empresas que colaboren en el proyecto”.

Retratados como una banda de forajidos de un policial de televisión, las fotos pegadas de los músicos fundadores –el guitarrista Eduardo Useta, el percusionista Mario Chichito Cabral, el bajista Daniel Lobito Lagarde, el baterista Roberto Galleti y el guitarrista Enrique Rey, y el propio Rada– todavía llaman la atención en la contratapa del homónimo debut de Totem, editado por De la Planta en 1971. La obra incluye los clásicos “Dedos” y “Biafra” y otras canciones inspiradas y originales como “De este cielo santo” y “Días de esos”.

Al año siguiente, el grupo lanzó su segunda placa, Descarga, con Santiago Ameijenda en batería en reemplazo de Galleti, y ratificó la calidad de su propuesta artística y su compromiso por la realidad uruguaya y del continente en páginas musicales como “Heloísa”, “Manos” y “Todo mal”.

Ya sin Rada ni Lagarde en la formación, y con la incorporación de Tomás Chocho Paolini en vientos, Totem editó Corrupción, su tercer y último trabajo, dejando a un lado los sonidos latinos y del candombe y endureciendo sus aristas roqueras y jazzísticas. En 1974, y luego de una actuación en el Club Olimpia, el grupo se disolvió.

Yo sé que tú me dirás

En julio de 2025, Rada había participado en el espectáculo de The Rada’s Old Boys –cuyos dos discos nacieron como una idea del autor de “Las manzanas”– en la sala Hugo Balzo del Sodre. El encuentro en el escenario con Lobito Lagarde, y la notable interpretación de “Biafra” (que abre el lado 2 de aquel primer LP) como parte de los bises de esa noche de patente magia musical, dibujaban una pista algo antojadiza de un posible regreso.

La reedición en vinilo de Totem en 2021, en la fecha de su 50° aniversario, y de Descarga (2020), junto con el lanzamiento del libro alusivo al disco por el artista gráfico Rodolfo Fuentes (en todos los casos, en ediciones de Little Butterfly Records), hablaban de la vigencia del grupo. Aún más: el propio Rada, en su catarata de shows pospandémicos que continúan con pocas pausas, sigue integrando los temas de Totem en la primera parte de su repertorio. De las formaciones que grabaron los primeros dos discos del grupo sobreviven Rada, Lagarde, Cabral y Ameijenda.

En este nuevo proyecto, cuya forma definitiva se conocerá en los próximos días, Matías Rada estará al frente de una de las guitarras y ahora mismo su padre busca “quién será el suplente del gordo Rey”, para lo que está pensando en alguien “muy metido en el rocanrol”. Con Cabral alejado de la música, ya están confirmadas las participaciones de Lobito Lagarde y Santiago Ameijenda, en lo que en principio será un espectáculo de homenaje a Totem que podría presentarse en más de una función.

“Fue realmente inesperado, después de tantos años. Me parece muy interesante la idea, sobre todo porque tengo muy gratos recuerdos de Totem y lo que significó para la música popular de nuestro país”, expresó Lagarde a la diaria. “Me alegra que Rada haya tenido esta idea y ojalá se pueda llevar a cabo, aunque no estemos todos”, apuntó.

Por último, Rada aclaró: “La idea fue de mi hijo Matías. Él está todo el tiempo inventando cosas para mí”.