Se terminaron los Juegos Sudamericanos de Asunción 2022. Uruguay se fue de la capital paraguaya con 40 medallas, siete de ellas de oro. La única disciplina en la que Uruguay verdaderamente mostró un destaque en comparación con los países de la región fue el remo, responsable de una de cada cuatro medallas celestes, seis de ellas de oro.

¿Cómo podemos analizar la actuación de esta delegación en el primer escalón del ciclo olímpico? Para evaluar resultados hace falta planificación. Poner en el horizonte objetivos medibles que luego el paso del tiempo nos ayude a contrastar con la realidad, para entender qué hicimos bien, qué hicimos mal y qué no conseguimos hacer mejor que los demás, porque así es el alto rendimiento. La planificación supone, además, un orden en el destino de los recursos.

Cualquiera puede mirar para atrás y entender que si en Santiago 2014 se obtuvieron 12 medallas, en Cochabamba 2018 fueron 32 y ahora son 40, hay un crecimiento sostenido durante los últimos dos períodos. La pregunta que no podremos contestar es cómo se relaciona esto con los objetivos planificados. En Uruguay no es pública una planificación de resultados para el ciclo olímpico, tampoco una planificación de la inversión. Para ser claros, no lo era antes, en gobiernos frenteamplistas, y tampoco lo es ahora con una Secretaría Nacional del Deporte integrada por la coalición. No los planifica el gobierno nacional y tampoco el Comité Olímpico. Que no haya planificación no cierra la puerta al crecimiento. De hecho, el deporte uruguayo creció en cantidad de logros. Tampoco quiere decir que no se inviertan recursos, pero se desconocen los criterios y, sobre todo, hacia dónde apuntan los criterios de inversión estatal en el alto rendimiento.

En el orden de los faltantes para el deporte uruguayo están los programas de desarrollo, apoyo y manutención a los deportistas de alto rendimiento. Sólo existen el programa de vacantes militares y los becados por el Comité Olímpico Uruguayo, con un alcance total de 20 deportistas. Lo que viene a continuación es una recopilación de datos de varios países de América del Sur, que ayudan a entender qué cifras mueven al deporte en nuestro continente y cuántos deportistas comprenden los sistemas de otros países. Y al final, los números de Uruguay.

Argentina

El mercado cambiario no favorece en absoluto a los atletas que deben salir a competir al exterior. Percibiendo su beca en pesos argentinos, la devaluación ha hecho que el mismo monto en moneda local valga cada vez menos. Sin embargo, estamos hablando de un país que sólo por intermedio del Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) tiene más de 600 becados de alto rendimiento según la última lista, que perciben entre 27.000 y 121.000 pesos argentinos, a los que hay que sumar jóvenes talentos que perciben una suma apenas superior a 20.000. Por su parte, entrenadores y asistentes, que pueden percibir entre 35.000 y 138.000 pesos, también tienen becas para su desarrollo.

Esta es la realidad luego de que el gobierno presidido por Mauricio Macri quitara, en diciembre de 2017, el impuesto de 1% a la telefonía celular que era destinado directamente al financiamiento del Enard. En ese contexto, y tras algunas críticas que despertaron la polémica en el transcurso de los recientes Juegos Sudamericanos, el gobierno argentino emitió un comunicado señalando que “el Enard recibió un incremento presupuestario para este año de 189% y pasó de 1.225 millones de pesos a 3.923 millones”, comunicando además “un incremento de 109% para este año” en las becas a los deportistas y entrenadores.

Bolivia

Es el segundo país con menos becados entre los reseñados, el que le sigue a Uruguay mirando la tabla de abajo para arriba. El programa Tunkas tiene 32 becados. Una docena de esos apoyos proviene del Comité Olímpico Nacional con aportes de entre 500 y 750 dólares mensuales, mientras que los restantes 20 son aportados por el Viceministerio de Deportes por un valor de 3.000 bolivianos cada uno (434 dólares con cotización de un dólar a 6,9 bolivianos). Los resultados en el medallero de Asunción 2022 lo depositan 12º, sin medallas de oro.

Brasil

Bolsa Atleta es el principal programa de apoyo a los deportistas en Brasil. Según cifras comunicadas por Agencia Brasil, 19 de los 21 podios olímpicos en Tokio 2020 “tuvieron presencia de Bolsa Atleta”. Hay que tener en cuenta además que los otros dos podios provinieron de deportistas inelegibles, porque el fútbol no integra el programa y Rayssa Leal, medallista en skate de sólo 13 años, no tenía los 14 de edad mínima exigidos por el programa para ser beneficiaria.

El programa es ejecutado por la Secretaría Especial de Deporte del Ministerio de Ciudadanía. La selección es anual y los atletas reciben 12 cuotas, con montos variables según sus categorías. Un atleta de base percibe un monto aproximado de 70 dólares, mientras que la categoría Podio, para proyectos de medallistas olímpicos, alcanza hasta 2.900 dólares mensuales. En los mencionados Juegos Olímpicos de Tokio, 242 competidores del país pertenecían a Bolsa Atleta.

En 2022 son 349 los atletas brasileños de modalidades olímpicas y paralímpicas incluidos nada más que en la categoría Podio, a la que sólo acceden aquellos que estén entre los mejores 20 del mundo en su prueba.

Chile

La beca Proddar tiene más de 500 beneficiarios en tierras trasandinas. Se accede a ella por logros deportivos, y en los Juegos Sudamericanos de Asunción los medallistas de oro y plata chilenos revalidaron su beca o la consiguieron por primera vez, al igual que los juveniles de disciplinas individuales que hayan obtenido el bronce. Según información del Instituto Nacional de Deportes de Chile, la inversión solamente en agosto para 510 beneficiaros fue de 395 millones de pesos chilenos, lo que equivale a unos 405.000 dólares en la cotización actual. Significa un promedio de casi 800 dólares para cada deportista, aunque no todos perciben el mismo monto. Hay siete categorías de la beca Proddar, según el nivel deportivo de los atletas, y en base a eso, las remuneraciones pueden ir desde 300 dólares mensuales hasta 25.000 dólares para los medallistas olímpicos.

El apoyo no termina en la manutención mensual, también se ha expandido para dar a los deportistas cobertura médica y les permite el uso de la amplia red de infraestructura del alto rendimiento chileno. Además, con 51 entrenadores contratados directamente por el Estado en 31 deportes, se aumenta la inversión en 140.000 dólares anuales para esos efectos.

Los medallistas de oro en Asunción se volvieron con un premio adicional. Se les otorgaron más de 1.800 dólares de premio a los medallistas individuales, y el doble a los equipos campeones sudamericanos.

El gobierno chileno calculó su inversión al alto rendimiento en el último ciclo olímpico 2017-2021 en 250 millones de dólares.

Colombia

El desarrollo del Programa de Atleta Excelencia contaba el año pasado en Colombia con 436 atletas en siete categorías que contemplan a juveniles, deportistas en desarrollo y los de estratos más destacados a nivel internacional. Este país terminó en segundo lugar del medallero, detrás de Brasil, en estos Juegos Sudamericanos.

Ecuador

En 2022 el Ministerio del Deporte de Ecuador lanzó un nuevo Plan de Alto Rendimiento que supondrá una inversión superior a 70 millones de dólares entre este año y 2025, con la elevación progresiva de los montos de inversión desde los 16.870.000 anuales de 2022 hasta los 18.434.304 de 2025, según consignó el portal primicias.ec.

Son 429 los atletas contemplados por el programa en este primer año, mientras que, según la planificación, en 2025 serán 510. Los montos que desembolsa el gobierno para manutención de los deportistas van desde 212 hasta 3.180 dólares por mes, incluyendo un estímulo mensual por “desentrenamiento” por un año a los atletas que formen parte del programa y decidan retirarse. Serán dotados de 425 dólares mensuales durante esos 12 meses, para ayudarlos en su transición al finalizar la carrera.

Paraguay

En el año en que fue anfitrión de los Juegos Sudamericanos, Paraguay extendió a los deportes colectivos el programa de apoyos que anteriormente aplicaba sólo a deportes individuales. Comprendieron entonces a 239 atletas beneficiados “con el soporte del gobierno nacional”, según informó la Secretaría Nacional de Deportes (SND) de aquel país.

En esta preparación de atletas se invirtieron 4.653 millones de guaraníes, unos 650.000 dólares. Una partida extra de casi 200.000 dólares fue dispuesta para costear pasajes y viáticos de aquellos que tuviesen que asistir a competencias internacionales importantes.

Existe además un equipo técnico metodológico integrado por 25 profesionales interdisciplinarios para acompañar a los deportistas en las instalaciones del Comité Olímpico Paraguayo. La inversión comunicada por la SND paraguaya a los efectos de contratar a estos profesionales es superior a los 200.000 dólares anuales.

Perú

El Programa de Apoyo al Deportista (PAD) tiene tres niveles. El primero contempla a 343 deportistas y los montos de manutención mensual varían entre 800 y 2350 soles (200 y 590 dólares). El PAD 2, pensado para los atletas más destacados y que actualmente comprende a 18 de ellos, tiene montos variables entre 2.400 soles y 5.100 soles por deportista (600 y 1.280 dólares). Además, hay un tercer nivel específico para maratonistas, que suma a otros 21 al sistema de apoyos estatales. Son 382 los deportistas contemplados por el programa del gobierno peruano.

¿Y por casa?

Son 20 –y no se nos cayó ningún cero– los deportistas que en Uruguay reciben becas centralizadas. No tomamos en cuenta aquí, como tampoco lo hicimos con ninguno de los otros países reseñados, los apoyos municipales, que existen y son importantes para la escala de nuestro deporte. En Uruguay hay nueve deportistas que perciben becas de solidaridad olímpica. Esto quiere decir que el Comité Olímpico Uruguayo baja de la estructura orgánica del olimpismo internacional apoyos para el desarrollo de proyectos en el alto rendimiento.

Además hay 15 cupos del programa de vacantes militares ocupados por deportistas en el Ministerio de Defensa Nacional. De esos 15, cuatro se repiten con los becados del COU, por lo que se reduce a 20 el número de deportistas beneficiados. Cobran el salario de los soldados, que actualmente asciende a unos 26.000 pesos por mes.

El proyecto actual de Rendición de Cuentas que está siendo discutido en el Parlamento tiene en su redacción una propuesta que podría alterar la realidad económica del deporte local. Se planifica una partida de 100 millones de pesos anuales, dividida entre tres organismos: SND (33 millones para infraestructura), COU (33 millones) y Fundación Deporte Uruguay (34 millones). Esta última es integrada por la SND y el COU y recibirá el dinero para poder destinarlo directamente a federaciones deportivas, según explicó a la diaria el senador Sergio Botana, impulsor de la propuesta, que ya fue aprobada en el Senado y debe tratarse en Diputados.

Becas Solidaridad Olímpica

Bruno Cetraro (remo)
Felipe Klüver (remo)
Dolores Moreira (vela)
Déborah Rodríguez (atletismo)
Emiliano Lasa (atletismo)
María Pía Fernández (atletismo)
Martín Melconian (natación)
Nicole Frank (natación)
Mikael Aprahamian (judo)

Vacantes deportivas militares

Armada Nacional
Dolores Moreira (vela)
Bruno Cetraro (remo)
Martín Zócalo (remo)
Víctor Rostagno (gimnasia)
Martín Melconian (natación)

Ejército Nacional
María Pía Fernández (atletismo)
Santiago Catrofe (atletismo)
Emiliano Lasa (atletismo)
Marco Cairus (vóley playa)
Hans Hannibal (vóley playa)

Fuerza Aérea
David Prestes (judo)
Federico González (taekwondo)
Sebastián Delgado (canotaje)
Lorena Aires (atletismo)
Maximiliano Larrosa (karate)

(*) Beneficiarios según informe de fútbol.uy de enero 2022.