En el estadio Centenario arrancó la llave de semifinales de la Copa de la Liga AUF. Nacional y Progreso empataron 1-1 en los 90 minutos –fue el tercer empate del tricolor en tres presentaciones en el torneo– y el gaucho del Pantanoso dio el batacazo en la tanda de penales para ser el primer finalista.
Progreso, que venía de vencer a Juventud 1-0 en cuartos, fue superior en el tiempo reglamentario. El equipo de Leonel Rocco estuvo muy aplicado en la marca, firme en todos los aspectos defensivos. Tuvo movilidad e hizo circular la pelota para arrimarse con peligro al área rival. No contó con muchas chances claras, pero fue un equipo dinámico e intenso. El autor del gol, Diego Sánchez, corpulento 9 de casi dos metros, hizo casi todo bien. Físicamente fue imparable para la dupla de marcadores juveniles tricolores, Paolo Calione y Tomás Viera. Convirtió de cabeza, pivoteó e hizo jugar, chocó con los defensores y ganó todas las divididas. Abrió el marcador poco antes del primer cuarto de hora, con un cabezazo casi que demasiado fácil, después de un tiro de esquina que Nacional marcó muy mal y lo dejó solo en el área.
Jadson Viera alineó un equipo mixto en el tricolor, con varios de los juveniles que venían jugando en el torneo –el arquero Ignacio Suárez volvió a ser el capitán– más un par de sus incorporaciones –Baltasar Barcia y Tomás Verón Lupi– y dos jugadores regulares del primer equipo, Nicolás Rodríguez y Christian Ebere.
El equipo se vio falto de sintonía y fue bastante escasa su producción futbolística, fuera de las generadas por la inspiración o la técnica individual, como en el empate, en los mejores minutos de Nacional en el partido, sobre el final del primer tiempo. El Ojito Rodríguez, que jugó de lateral derecho y tuvo problemas en la parte defensiva, levantó un centro preciso para Verón Lupi, que entró solo por el medio de los dos centrales y cabeceó de pique al suelo: palo y adentro.
En el segundo tiempo el partido no levantó vuelo y la paridad se fue afirmando al ritmo de pretemporada, con crecientes imprecisiones y cansancio. La suma de cambios llevó piernas frescas e ideas nuevas al campo, pero los equipos ya estaban un tanto desconectados.
La tanda de penales arrancó bien para Nacional, porque en el primero pateó Ignacio Lemmo, el 10 de Progreso, y el arquero tricolor hizo una tremenda atajada estirándose contra el palo. Suárez ya había sido artífice de clasificaciones previas en el torneo tapando penales, pero esta no le sirvió. Fue el arquero de Progreso, el argentino Andrés Mehring, quien ganó el duelo. Les atajó a Agustín dos Santos y a Agustín Vega en el penal definitivo.
Ahora Progreso espera por su rival, que se define este viernes en el Parque Viera en el choque entre Peñarol y Boston River. La final está prevista para el lunes 26, seguramente a las 20.00, en el Silvestre Octavio Landoni de Durazno.