Cristian Olivera, que lleva como nombre conocido el de Kike, casi como si fuera salido del Registro Civil, finalmente firmó su contrato con el Bahía de la primera división de Brasil y jugará este año en el nordeste del país continente, en una zona y una ciudad, Salvador, con una profunda historia de la colonización y herencia africana, dado que hace siglos por ese puerto entraban seres humanos esclavizados en África para trabajar y servir en toda América. Ahí, a una ciudad, un estado y una cultura única e irrepetible, ha llegado Kike, que quería estar en otro lado, en Nacional, su sueño que estuvo este año a punto de cumplir.

Olivera, que tiene sólo 23 años, ahora vestirá su séptima camiseta después de haber arrancado en Rentistas, donde participó de buena parte de la más exitosa campaña de los bichos colorados, cuando fueron campeones del Apertura en medio de la pandemia en 2020 guiado con calidad por parte de Alejandro Cappuccio; Almería de España a donde fue con la pesada tarea de sustituir a Darwin Núñez; de allí se vino una temporada para Peñarol, donde no pudo encontrar el éxito ni un lugar en el equipo regular; de los carboneros pasó a Boston River en el segundo semestre del 2022, jugó el Clausura de buena manera pero lo hizo muy bien en los Apertura e Intermedio 2023, lo que motivó su pase a la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos, donde fichó por Los Ángeles. En el club angelino jugó el segundo semestre del 2023 con buena cantidad de presencias y lo hizo durante todo el 2024, cuando, escuchando la consideración de Marcelo Bielsa —que desde sus primeros partidos oficiales en la selección uruguaya en 2023 lo tuvo en cuenta—, se vino para Brasil, a Grêmio de Porto Alegre, cuando por fin terminó el contrato con Almería, que lo llegó a ceder a préstamo a cuatro clubes diferentes de tres países, Uruguay, Estados Unidos y Brasil.

Para este 2025, después de un año en el que no llegó a jugar todo lo que quería en Grêmio, con un montón de partidos lesionado o no apto físicamente para jugar —de los últimos 13 partidos del Brasileirao apenas estuvo en el plantel y entró a la cancha en cuatro, y entre ellos solo sumó 79 minutos—, si bien todo parecía indicar que llegaría a Nacional, lo que él ha expresado es su sueño porque además ha demostrado con fotos y presencias en el Parque Central que es el club del que es hincha, finalmente Grêmio lo ha cedido a Bahía, que ha puesto mejores condiciones económicas para su préstamo y su sueldo.

Kike es el primer refuerzo confirmado para el equipo que dirige Rogerio Ceni y donde juegan el creativo Michel Araújo y el mediocampista Nicolás Acevedo, que ya fueron parte del plantel del 2025 —también con Luciano Rodríguez— que terminó en la séptima colocación del Brasileirão, por lo que deberá jugar en la segunda fase de la Libertadores 2026, donde deberá enfrentar a O'Higgins de Chile.

La primera actividad del esquadrão será el domingo en el Fonte Nova, en el debut frente a Jequié por el campeonato bahiano, donde el Bahía es el campeón vigente, pero es muy posible que Ceni juegue con juveniles y suplentes los primeros partidos para preparar el gran clásico bahiano del 21 de enero ante el Esporte Clube Vitória, y el debut del equipo en la Copa de Brasil ante Corinthians el 28 de enero en San Pablo en el partido de ida.