La fecha 11 del Clausura arrancó con partidazos en la tabla del descenso, que tiene al menos a siete equipos en una apretada disputa por no quedar entre los tres de más abajo, que se irán a la B el próximo año.
Progreso, que ha marchado último en esa tabla casi toda la temporada, y para el que la salvación constituiría un verdadero milagro, fue el que sacó mejor rédito en lo que va de la etapa, porque se impuso 2-0 en un duro partido ante Juventud en el Parque Paladino, y acortó distancias con los de más arriba, que no pudieron ganar.
Cerro y Cerro Largo empataron en el Tróccoli, un resultado que el arachán festejó como un triunfo porque lo empató en la última y porque el punto lo mantiene arriba del villero y de la línea fatídica. Por su parte, Wanderers perdió 3-0 en su visita a Racing en Sayago, con lo que el bohemio desplazó al villero y se hundió en los puestos pintados de rojo. El gaucho, sin embargo, todavía está 11 puntos abajo de Cerro -que es ahora el último salvado-, con 12 puntos aún por disputar en el Clausura: lo dicho, necesita un milagro.
Danubio marcha un punto arriba de Progreso, igual de complicado, y este domingo desde las 15.00 recibe en Jardines del Hipódromo a Central Español, que atraviesa una pésima racha y al que una derrota también lo pondría al borde del precipicio.
Una alegría no viene mal
Progreso resolvió en los minutos finales un partido complicado ante Juventud en el Parque Paladino, y terminó ganando por 2-0, con goles de Gary Silva y, una vez más, Nahuel Magia López, quien ha brillado en el Clausura y es ahora el goleador del torneo con siete tantos.
El pedrense pagó cara su falta de efectividad, porque jugó bien y por grandes tramos del partido fue dominante y peligroso, obligando un puñado de intervenciones clave del arquero del gaucho Renzo Bacchia.
El equipo de Tabaré Silva, sin embargo, aunque jugó más replegado, respondió con un par de buenos ataques, que por su parte hicieron lucir al arquero Fabrizio Correa, quien en una de las últimas del primer tiempo le sacó un buen tiro con destino de gol a Agustín Pinheiro.
Juventud mantuvo la dinámica en el complemento pero su insistencia ofensiva no dio resultados, y en los minutos finales, ya con el equipo demasiado jugado en ataque, Progreso encontró finalmente los espacios para lastimar.
Gary Silva, que había sido mal expulsado por el árbitro Javier Feres, pero que un llamado del VAR corrigió para dejarlo en cancha —amonestado—, recogió un rebote dentro del área para abrir el marcador a los 87, con una jugada originada en un saque lateral ofensivo. El Magia le puso la tapa al partido con el segundo, ya en los 94, tras definir con calidad un contragolpe letal.
Racing quiere recuperar la memoria
En el Parque Roberto, el campeón del Apertura se impuso con claridad por 3-0 ante un Wanderers que no hizo pie en el partido. Racing arrastraba cuatro partidos sin poder ganar y había perdido terreno en el campeonato. Pero a las puertas de una definición que lo tiene por ahora como el único con un lugar asegurado en las instancias decisivas, el equipo de Cristian Chambian parece querer volver a la solidez que mostró para coronarse en el primer torneo del año.
El cervecero fue muy superior al bohemio durante los 90 minutos, pero abrió el partido ya entrado el segundo tiempo. Tomás Habib allanó el camino con el primero, un golazo, a colocar, lejos del alcance de Agustín Buffa, después de que le quedó un rebote suelto dentro del área.
El gol del local sacudió a Wanderers, que tuvo unos minutos con intención de tomar las riendas del partido para salir a buscar el empate, pero Racing lo liquidó con dos goles en dos minutos, a falta de poco más de 15 para el pitazo final: Esteban Da Silva definió notable, cruzado, después de una recuperación alta del equipo, y después mandó un gran centro-asistencia para Sebastián Da Silva, que cabeceó para el 3-0 definitivo.
