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Deporte Fútbol
Hernán Carroso, de Progreso y Abel Hernández, de Peñarol, el 10 de octubre en el estadio Centenario. · Foto: Sandro Pereyra, Agencia Gamba

Hernán Carroso, de Progreso y Abel Hernández, de Peñarol, el 10 de octubre en el estadio Centenario.

Foto: Sandro Pereyra, Agencia Gamba

Peñarol rescató un empate en la hora ante Progreso

El último de la tabla anual, que volvió a tener a un descollante Nahuel López, complicó al líder, que lo empató en una de las últimas con otro medio gol de Franco González.

Por la fecha 10 del Clausura, Peñarol rescató este sábado un punto agónico para mantener la ventaja en la cima de la tabla anual y seguir entreverado en los puestos de avanzada del torneo, que ahora tiene arriba a Torque, y a Liverpool como escolta, dos que ya jugaron en la etapa.

Progreso, que lo empezó ganando en el primer tiempo con otro golazo de Nahuel López, le cerró bien los caminos a un carbonero -que no jugó bien- y estuvo a minutos de dar el batacazo. En la hora, Abel Hernández la empujó en la línea tras una jugada de Franco González, para dejar el juego en tablas.

La magia del gaucho

El partido amagó con armarse acorde a la lógica que impone la tabla, para un choque entre el líder y el último de la tabla acumulada del año. Progreso se plantó replegado y cedió pelota y terreno a Peñarol, que empezó a aproximarse combinando por adentro y con algunas recuperaciones altas tras errores del gaucho en la salida, pero exhibiendo sus primeros apuros e imprecisiones, que marcarían el partido carbonero.

Todo empezó un poco torcido para Progreso, que antes de los 5 minutos tuvo que quemar un cambio por la lesión muscular del peruano Marco Saravia, quien salió para el ingreso de Hernán Carroso. El juvenil minuano entró muy bien en defensa, y además se lució con un anticipo y una recuperación en el medio que, sobre los 25 minutos, derivó para López, quien ratificó su gran momento en la temporada con un precioso gol desde afuera del área, donde tuvo espacio y tiempo para acomodarla y abrir el pie para ponerla lejos del alcance de Washington Aguerre.

Cristian Leonel Jaime, de Peñarol y Agustín Pinheiro, de Progreso, el 10 de octubre en el estadio Centenario.

Cristian Leonel Jaime, de Peñarol y Agustín Pinheiro, de Progreso, el 10 de octubre en el estadio Centenario.

Foto: Sandro Pereyra, Agencia Gamba

El gol del Magia profundizó la imprecisión y la desconexión de Peñarol, y animó al gaucho: Progreso empezó a ganar divididas y a atacar con criterio y decisión, con López muy picante por izquierda y con Facundo de León haciendo lo suyo por derecha.

El equipo de Diego Aguirre parece sufrir el bajón del argentino Leonel Jaime, quien ya no hace la diferencia que marcó en sus primeros juegos en el fútbol uruguayo, quizá ya con otra atención y otra firmeza por parte de sus marcadores. Las opciones ofensivas del conjunto carbonero se agotaron con intentos aislados de Matías Arezo y un par de llegadas que Javier Cabrera finalizó muy mal.

Entre la Joya y el Cepillo

Para acomodar al equipo, Aguirre sacó a Nahuel Herrera de la defensa y puso a Ignacio Alegre para formar con línea de cuatro y ajustar la marca de López en la derecha. También sacó a Nicolás Fernández del medio para el ingreso de Hernández, como doble 9 junto con Arezo.

Con los cambios, Peñarol recuperó el campo y la pelota y tuvo unos minutos furiosos jugando al borde del área rival, donde sin embargo siguió confuso y errático.

Ayrton Cougo, de Progreso y Matías Arezo, de Peñarol, el 10 de octubre en el estadio Centenario.

Ayrton Cougo, de Progreso y Matías Arezo, de Peñarol, el 10 de octubre en el estadio Centenario.

Foto: Sandro Pereyra, Agencia Gamba

Con el correr de los minutos, Progreso se aferró cada vez más a la ventaja y no volvió a atacar, mientras Peñarol agotaba sus caminos sin conseguir claridad en su empuje hacia el arco de Renzo Bacchia, a pesar de los habituales cambios estimulantes de Aguirre, como el ingreso de Lucas Hernández y Eduardo Darias, este último regresando después de varios partidos de ausencia por lesión.

El revulsivo volvió a ser Franco González, quien la semana pasada armó la jugada de la agónica victoria carbonera, y este sábado volvió a ser clave en el gol que, con tiempo cumplido, convirtió Hernández, empujando en la raya una pelota después de otro desborde por izquierda del Cepillo, que dejó a la pelota bordeando la línea de gol después de un rebote.

Peñarol se mantiene con este punto en la cima de la tabla anual, pero se va con preocupación tras un partido cuesta arriba ante el peor equipo de la temporada, con el que vuelve a dejar puntos por el camino.