Saltar a contenido
Deporte Fútbol
Federico Martínez, de Liverpool, el 9 de octubre, durante el partido ante Deportivo Maldonado por la décima fecha del Torneo Clausura, en el estadio Domingo Burgueño, en Maldonado. · Foto: Fernando Morán, Agencia Gamba

Federico Martínez, de Liverpool, el 9 de octubre, durante el partido ante Deportivo Maldonado por la décima fecha del Torneo Clausura, en el estadio Domingo Burgueño, en Maldonado.

Foto: Fernando Morán, Agencia Gamba

No le sirve a ninguno: Deportivo Maldonado y Liverpool empataron en el Campus

El depor y el negriazul se pusieron freno mutuo en la carrera por el Clausura.

Deportivo Maldonado y Liverpool empataron 1-1 en uno de los tempranos destacados de la décima fecha del Clausura, que ahora tiene a Montevideo City Torque como líder.

El negriazul resignó la punta, dejando dos puntos en su visita al Domingo Burgueño Miguel, donde fue más que el local, especialmente en el primer tiempo. Diego Romero, con un golazo de taco, abrió el marcador en el segundo tiempo, pero el depor niveló las acciones y llegó al empate por intermedio de Juan Manuel Ramos.

Victoria táctica

El primer tiempo fue todo de Liverpool. El negriazul salió mejor parado, agresivo en la marca y con una presión alta que lo mantuvo en campo rival y con pelota dominada por la mayor parte del trámite. Jorge Fossati alineó tres centrales y dos carrileros, Kevin Lewis y Rafael Haller. Este último protagonista, llegando hasta línea de fondo, de dos de las más peligrosas que generó Liverpool, recibiendo pelotas cruzadas de Federico Martínez que, jugando a pierna cambiada por la izquierda, atacó siempre de afuera hacia adentro.

Cuando Deportivo Maldonado tuvo la pelota y buscó atacar, Liverpool tuvo a los carrileros conteniendo a los laterales y a los dos mediapuntas –Martínez y Ramiro Degregorio– cerrados para cortar todos los circuitos interiores del depor, que tuvo en esa zona al argentino Gonzalo Sosa, aislado y lejos de los de arriba, Renato César y Cayetano Bolzán, quienes casi no la tocaron, bien controlados por los zagueros y metidos atrás del doble cinco negriazul, que se adueñó del mediocampo. En definitiva, muy poco de los locales, que solo se arrimaron con alguna pelota quieta.

El dominio de Liverpool no se reflejó en el marcador ni en demasiadas chances concretas, en un partido bajo la lluvia que no demoró en ponerse áspero y picado, un poco por las condiciones de la cancha rápida y resbaladiza y otro poco por la intensidad esperable en un duelo entre rivales que quieren pelear el campeonato. Con el correr de los minutos, el juego resultó cada vez más entrecortado, a pesar del afán de continuidad que saludablemente suele preferir el árbitro Gustavo Tejera.

Todo cambia

Gabriel Di Noia corrigió en el entretiempo y niveló en el medio: sacó a Sosa y a Bolzán, y puso a Maximiliano Noble en la zona ofensiva y a Hernán Menosse para jugar también con tres centrales y dos carrileros. El cambio de esquema le dio sus resultados –al punto que el carrilero zurdo llegó para definir al área rival–, pero antes el partido tuvo que atravesar otros cuantos minutos de poco juego, de diversas incidencias y protestas; y previamente fue el golazo de Romero para poner en ventaja a Liverpool, cuando hacía rato que ya no ejercía el dominio que había tenido en la primera parte.

Una de las incidencias fue la salida del arquero local, Diego Segovia, que en una de las primeras del partido hizo un mal movimiento que le dejó sentida la rodilla derecha, pero siguió jugando hasta entrado el complemento, cuando, en un rápido retroceso en un contragolpe de Liverpool, volvió a sentirse la rodilla, ahora sí de manera definitiva y quizá algo grave, por los gestos de dolor que mostró al salir.

Adriano Freitas, que entró en su lugar, sufrió minutos después el gol. Nada pudo hacer tras una definición exquisita de Romero, quien, tras pasarse en la carrera, resolvió de taco al segundo palo. Curiosamente, Romero fue el 9 improvisado de Fossati: ingresó en el primer tiempo en lugar del lesionado Facundo Barceló, titular ante las bajas por lesión de Ruben Bentancourt y Renzo Machado.

Deportivo Maldonado consiguió después torcer el trámite y tuvo sus mejores minutos en esa parte final del partido, cuando llegó al empate con una buena jugada por izquierda que Ramos llegó para definir solo y de derecha por el otro lado.