La etapa de Julián Millán en Nacional llega a su fin. Tras negociaciones en los últimos días, bastante resguardadas, por cierto, los tricolores alcanzaron un acuerdo con Fluminense para el traspaso del defensor central de 27 años. El colombiano disputará este domingo el clásico ante Peñarol y será su último partido con Nacional antes de viajar a Río de Janeiro para los chequeos médicos y la firma del contrato.

Según publicó el periodista César Luis Merlo en su cuenta de X, la salida del colombiano representa un movimiento financiero significativo para el club. Los términos del acuerdo tienen un monto de venta de aproximadamente cuatro millones de dólares netos, habrá bonos adicionales sujetos al rendimiento del jugador y cumplimiento de objetivos grupales en Brasil, que podría aportar un millón de dólares más, pero además Nacional conservará 20% de los beneficios de una futura transferencia a un tercer equipo.

Millán arribó al Gran Parque Central a comienzos de 2025, procedente de Independiente Santa Fe. Sus buenos partidos aparecieron de inmediato, consolidándose como uno de los baluartes de la zaga –de gran entendimiento con Sebastián Coates–, y lo llevaron a jugar la mayoría de minutos en la temporada que consagró campeón uruguayo a Nacional. Precisamente esa regularidad y capacidad de liderazgo despertaron el interés del cuerpo técnico de Fluminense, que buscaba reforzar su línea de fondo para la presente temporada del Brasileirão y la Copa Libertadores.

Por otro lado, la partida del cafetero generará una baja importante en la estructura táctica del equipo. Millán no solo era titular indiscutido, sino que oficiaba como el eje de la salida limpia y el juego aéreo. Agustín Rogel es muy probable que sea su sustituto, pero es claro que tiene otras condiciones como jugador que lo hacen diferente a Millán.