Dio todo, dejó todo, pero perdió Juventud de Las Piedras, que terminó el partido remando con nueve jugadores ante la lesión de Federico Barrandeguy y la expulsión de Ramiro Peralta. Aun así, el elenco uruguayo la peleó hasta la última para tratar de empatar un partido que se le complicó en el remate de la llave, cuando Francisco Fydriszewski puso el 2-1, a falta de ocho minutos, para ir a los penales.

Una pena para Juventud que, sin embargo, seguirá creciendo internacionalmente en la Sudamericana.

Bien parado

Bajo una lluvia pertinaz e inesperada, el partido empezó con Juventud plantándose como en todos los partidos de Libertadores, dando cara como si estuviera jugando en casa y haciendo ver más a Salvador Ichazo, el golero uruguayo de los colombianos, que a Sebastián Sosa, que de arranque no tuvo que participar.

A los 9', una pelota que Juventud recuperó en media cancha limpió rápidamente hacia la izquierda, por donde venía trepando Emmanuel Mas, que la jugó a la medialuna para el ingreso de Agustín Alaniz, quien castigó de zurda y todavía se está preguntando cómo esa pelota no tomó la dirección exacta que él quería, porque se fue apenitas al lado del caño derecho de Ichazo. Una demostración en los hechos de la postura asumida por el conjunto uruguayo, que no pretendía tomar una posición de neutralización o defensa, sino que, de arranque, lo que buscaba era hacer la diferencia.

La idea del técnico argentino de los uruguayos, Sebastián Méndez, era quedarse con la pelota, esencia de toda acción defensiva, y, cuando la perdían, presionar sobre ella. Pero, en la primera jugada que en ofensiva hicieron los colombianos, que ni siquiera era una acción de la que se pudiera prever que generaría mucho peligro, un centro muy llovido desde el lateral derecho hacia el punto penal, que mandó el argentino Fydriszewski, permitió el ingreso como 9 del ex Nacional Hayen Palacios, que puso la pelota cruzada contra el caño izquierdo de Sosa para marcar el 1-0 de los colombianos.

Cuando cabeceó Palacios, Patricio Pernicone quedó parado, llamativamente quieto, y, antes de que movieran para reponer el juego, los pedrenses ya habían pedido el cambio e ingresó Martín Pelado Cáceres, frío, sin calentar, por el zaguero argentino. Aquel gol cambiaría el partido por unos minutos, pero no porque se desinflara Juventud, sino porque creció el elenco local y jugó, por cuatro o cinco minutos, más cerca del arco de Sosa que lo que lo había hecho en los primeros minutos.

Juventud nunca dejó de ser el que era; apenas se recostó contra las cuerdas tres o cuatro minutos y, en el primer ataque en el que armó una jugada de peligro, hubo una falta al borde del área para la que se preparó el de Ombúes de Lavalle, Barrandeguy, quien se tomó su tiempo, pero le pegó con tal presteza y justeza que la pelota entró en el ángulo superior izquierdo de Ichazo, que, por más que intentó volar y la tocó, no pudo evitar el gol del empate de los uruguayos.

Después del empate, después de la pausa de hidratación en la que Méndez insistió a sus futbolistas sobre la secuencia del mismo planteo, el partido volvió a ser el mismo que había sido en el cuarto de hora inicial, con Juventud jugando en campo contrario y procurando tener la pelota, mientras que el DIM quedó en una situación bastante menos previsible, fallando e intentando con pases cortos desde el arco, que, ante la ausencia de acierto absoluto, le generaba una fragilidad gelatinosa, permitiendo a los uruguayos intentar recuperar de inmediato.

Ya llegando al fin de la primera parte, después de una falta sobre la medialuna, la pelota quedó como si fuese un córner corto y Juventud, en jugada preparada, la puso al primer palo, donde Cáceres la tocó con todo, como pudo Ichazo, y, en el rebote, Mas, que estaba en las inmediaciones del área chica, le pegó un puntazo que hizo mover el travesaño, que impidió el segundo gol pedrense.

Ataque tras ataque

Para el inicio del segundo tiempo, Independiente Medellín ensayó dos cambios, con la clara actitud de quien quiere modificar lo expuesto, mientras Juventud siguió teniendo ese posicionamiento compacto, seguro y rápido que le permitió atacar sobre la valla de Ichazo.

La oncena local se rearmó y llegó a generar acciones de extremo peligro, como una internada de Montaño que, tras rebotar en Cáceres, dio en el caño y se fue al córner, y, en el posterior tiro de esquina, un cabezazo que pasó cerca. Méndez entendió, con razón, que debía poner piernas frescas y entonces dio ingreso a Alejo Cruz y Ramiro Peralta, y salieron los extricolores Renzo Sánchez y Rodrigo Chagas.

Ninguno dejó de atacar, pero, sobre los 20 minutos del complemento, había cambiado la proporción de ataques, y, cada tres o cuatro de los del poderoso de la montaña, había uno de los uruguayos, como aquella pelota que bajó y de inmediato remató Pablo Lago, metiendo un zurdazo impresionante que se fue contra el lado de la red que no valía.

Ataque contra ataque, casi lo tuvo el DIM y, a la vuelta, una enorme asistencia por la banda derecha hacia el medio de Agustín Alaniz. Como un cuchillo caliente entrando en la manteca, puso a Bruno Larregui cara a cara con Ichazo, y esta vez el maragato le ganó al canario.

Menos de un minuto antes, Sosa había tapado una pelota imposible al de Juanicó, Enzo Larrosa.

Hubo otras jugadas de gol en las que le faltó puntería final a Peralta, por un lado, y en las que salvó de manera excepcional Sosa, sacando del ángulo una pelota que se incrustaba en el arco uruguayo. Pero, en el córner que sucedió a esa atajada, llegó el segundo gol del Medellín, con un cabezazo del Polaco, que se movió hacia el punto penal y cabeceó la pelota contra el caño izquierdo de Sosa, anotando el 2-1.

Después de ahí ya no se pudo, y con nueve -expulsado Peralta y lesionado Barrandeguy-, ya no se pudo.

Bien, Juventud igual.

Detalles

Independiente Medellín 2 – Juventud de Las Piedras 1
12.03.2026 Copa Libertadores – Fase 3, partido de vuelta
Estadio Atanasio Girardot, Medellín, Colombia
Árbitros: Juan Benítez, Eduardo Cardozo y Milcíades Saldívar (Paraguay).

Independiente Medellín: Salvador Ichazo, José Ortiz, Kevin Mantilla, Daniel Londoño, Hayen Palacios, Didier Moreno, Halam Loboa, Diego Moreno, Frank Fabra, Francisco Fydriszewski y Enzo Larrosa. DT: Alejandro Restrepo.

Juventud de Las Piedras: Sebastián Sosa, Federico Barrandeguy (mucho), David Morosini, Patricio Pernicone, Emmanuel Mas, Leonel Roldán, Rodrigo Chagas, Renzo Sánchez, Pablo Lago (Joya), Agustín Alaniz y Bruno Larregui.

Goles: 14’ Hayen Palacios, de cabeza entrado como 9 (DIM); 24’ Federico Barrandeguy, de tiro libre al ángulo (J); 82’ Francisco Fydriszewski, también de cabeza (DIM).

Cambios: 17’ Martín Cáceres por Pernicone, lesionado (J); 46’ Jhon Montaño y Leyser Chaverra por Moreno y Londoño (DIM); 57’ Alejo Cruz y Ramiro Peralta por Chagas y Sánchez (J); 61’ Esneyder Mena por Palacios (DIM); 77’ Francisco Chaverra por Larrosa (DIM); 81’ Fernando Mimbacas y Gonzalo Gómez por Alaniz y Lago (J).

Expulsado: 90’ Ramiro Peralta (J), roja directa.