Montevideo City Torque derrotó 1-0 a Defensor Sporting en el estadio Centenario. La noche de martes tuvo un solitario gol de Franco Romero, de cabeza, tras el córner de Esteban Obregón, cuando amanecía el segundo tiempo. Defensor no pudo dar vuelta la historia y el resultado le permitió al equipo ciudadano, que dirige Marcelo Méndez, clasificar a la fase de grupos de la Copa Sudamericana.
En la tribuna Olímpica la hinchada violeta se apostó a todo ritmo con la torre de cortejo. Uno le agarró la comba al eco del estadio semivacío y se afirmó en el grito que recorría el recinto hasta perderse con los vientos de la Banda Marley. Toda una orquesta de lo más tropical que nos compete. Enfrente, el puñado que ha forjado Montevideo City Torque como hinchada. Un rizoma familiar para un cuadro nacido en los márgenes de Paso de la Arena con capitales mexicanos, convertido en cuadro costero, propiedad del Manchester City inglés. Un cuadro paradójico el Torque. Defensor con aquello de la historia y Torque con esto de la modernidad. Defensor, el de las vetustas vitrinas. Torque, el del otro brillo. Hasta tienen uno que mira el partido de pie, que lo deja todo en el piluso y se mueve de lado a lado como la barra del Arkanoid.
El celeste quiso plantarse en cancha rival. Defensor supo ser paciente. Salomón Rodríguez los revolcó cuando pudo. Incluso se animó a tirar un caño. En la América le recordaron a Kevin Dawson la vez que pensó que aquella pelota se iba y se le terminó por meter, años atrás, frente a Villa Española.
El delantero paraguayo de Defensor, Brian Montenegro, todo un problema para la zaga de Torque, liderada por el jugador con nombre de Hollywood, Gary Kagelmacher. Franco Romero, a pesar de su calidad, no escatimó en reventarla cuando hubo que hacerlo. En la cancha, juego, prestigio y fronteras, con el horizonte de la Sudamericana. Dawson fue algo más que espectador cuando lo llamaron al orden. Los arreglos de trompeta de la Banda Marley estaban ensayados.
Torque encontró la apertura apenas iniciado el segundo tiempo por intermedio de Romero, que conectó de manera impecable un centro medido de Obregón –que fue figura en los ciudadanos–. Aquello aceleró a los de la batucada mora. En la Olímpica abrieron los brazos como para levantar vuelo, pidieron cambios de todo tipo. En la de Torque el del piluso lo revoleó.
En Defensor creció la ansiedad. Román Cuello se agarró de sus codos y se apoyó en Diego Franco, su ayudante, para resolver el diptongo. Probó con el Huevo Bryan Lozano y Alan Torerolo. En Torque creció Pablo Siles en el mediocampo. Hubo una de Juan Pablo Goicochea para estirar la esperanza de la viola. Otra de Facundo Pizzichillo, un baluarte ciudadano. Lautaro Navarro y Valentín Rodríguez fueron nuevas apuestas de Román, que veía cómo se le escapaba. Marcelo Méndez respondió con Sebastián Cáceres, Bautista Kociubinski y Lucas Duré. Defensor pudo cambiarlo todo con un tiro libre de Lozano, pero no funcó aquello de frotar la lámpara y Torque clasificó a la Sudamericana como la primera vez, en 2021.