La dinámica durante diciembre

Según los datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la producción industrial aumentó 7,4% interanual durante el último mes del año. Excluyendo a la refinería de Ancap, el avance fue un poco mayor, con un incremento del entorno de 7,7%. En el caso del núcleo industrial, la mejora fue del 1,2% (esta agrupación es la más representativa del tejido industrial, dado que no considera ni a la refinería ni a las plantas de celulosa y de PepsiCo, las cuales, por su porte, suelen distorsionar las mediciones).

La división con mayor incidencia positiva en el desempeño del sector fue la elaboración de productos alimenticios, cuya actividad se expandió 17% frente a igual mes del año anterior. En orden de incidencia le siguieron la fabricación de papel y de productos de papel (17,1%) y la elaboración de bebidas (5,6%).

En el otro extremo, la división con mayor incidencia negativa en el desempeño sectorial durante diciembre fue la fabricación de sustancias y productos químicos, con un retroceso interanual equivalente al 26%. Retrocedieron también las actividades vinculadas a la fabricación de productos de caucho y plástico (12,4%) y a la fabricación de cueros y productos conexos (25,4%).

En la órbita laboral, los dos indicadores relevados por el INE marcaron desempeños contrapuestos: el índice de horas trabajadas aumentó 1,1%, pero el índice de personal ocupado cayó 3,1%.

Balance anual

Considerando el promedio anual, la producción de la industria manufacturera se incrementó 2,7% durante 2025; 1% sin tomar en cuenta la incidencia de la refinería, cuya actividad aumentó casi un 51% con respecto a 2024.

En ese sentido, fue justamente la división correspondiente a los productos de la refinación del petróleo la que más contribuyó a la expansión anual del sector, seguida por la elaboración de productos alimenticios (1,6%) y por la elaboración de bebidas (8,2%).

En contraposición, la dinámica sectorial se vio afectada negativamente por los retrocesos correspondientes a la fabricación de productos de caucho y plástico” (6,8%), la fabricación de cueros y productos conexos (19,7%) y la fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques (6,1%).

En lo que respecta al núcleo industrial, el balance anual terminó siendo positivo, con un avance de la producción estimado en 1,5%. No obstante, a pesar de la expansión de la actividad que registraron las tres agrupaciones analizadas (la industria, la industria sin refinería y el núcleo), los indicadores laborales promediaron el año en números rojos: las horas trabajadas cayeron 1,6% y el personal ocupado se redujo 1,7%, evidenciando los desafíos que enfrenta el sector.