Nueva aceleración de los precios en enero
El Instituto Nacional de Estadística y Censos de la República Argentina (Indec) difundió el martes los datos correspondientes a la inflación de enero, que pautaron una nueva aceleración de los precios, tanto en perspectiva mensual como interanual.
En términos mensuales, el aumento de los precios fue 2,9%, una décima por encima del dato correspondiente a diciembre y 1,4 puntos porcentuales mayor con respecto al piso alcanzado en mayo (1,5%). En ese sentido, ya se acumulan ocho meses seguidos de aceleración, lo que pone en entredicho el éxito del proceso de desinflación promovido por el gobierno de Javier Milei.
Preocupa particularmente la dinámica que mostraron los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que en promedio aumentaron 4,7% entre diciembre y enero. El resto de las divisiones de la canasta aumentaron (aunque en menor medida), con la excepción de las prendas de vestir y el calzado (0,5%).
En perspectiva interanual, el dato de enero ubica la inflación en 32,4%, lo que también representa un leve incremento con relación a lo observado durante los meses previos. Se trata, en ese sentido, del registro más alto desde agosto, cuando la variación interanual de los precios se ubicó en 33,6%. Estos guarismos son comparativamente mucho más bajos que los alcanzados años atrás, que eran de tres dígitos, pero podrían estar anticipando un cambio de tendencia.
El problema de la credibilidad
Este es el primer dato que se publica desde que estalló la controversia en torno a la intervención política del Indec, que entre otras cosas supuso la renuncia de su director, Marco Lavagna. Vale recordar que la institución había actualizado la canasta de consumo para recoger adecuadamente los patrones de consumo actuales, un proceso iniciado en 2022 y liderado por Lavagna con la asistencia del Fondo Monetario Internacional.
El cambio metodológico implica, entre otras cosas, un cambio en las ponderaciones de cada categoría, de forma de actualizar el indicador para que refleje con mayor fidelidad la variación de los precios que afecta a las familias argentinas actualmente. La canasta anterior tomaba como referencia los patrones de consumo vigentes en 2004, por lo que fallaba al capturar la problemática actual asociada al aumento de los precios.
Sin embargo, la difusión de los datos con la nueva metodología fue postergada semanas atrás, a instancias del ministro de Economía, Luis Caputo, lo que introdujo un manto de dudas sobre la credibilidad de las estadísticas públicas (como ya sucedió en el pasado).
Obviamente, dada la tendencia de aceleración que viene mostrando la inflación, la decisión política de postergar su publicación toma mayor relevancia, incrementando las dudas sobre la marcha del programa antiinflacionario desplegado por el gobierno actual. Esto es sumamente relevante, porque erosiona la institucionalidad del país y porque arroja dudas en torno a uno de los principales logros de los que se ha jactado hasta el cansancio esta administración.