Son distintos grupos, pero los dos buscaron trabajar con medios de comunicación. El segundo año de Informática del plan de Formación Profesional Básica Comunitario (FPB-C) de la Escuela Granja Melchora Cuenca de Paysandú resolvió crear un periódico digital como proyecto para fin de año, mientras que el tercer año pondrá en marcha una radio online.

En el caso del grupo de segundo año, la idea surgió de los docentes. Martín Etcheverría, el tallerista de Informática, contó a la diaria que los profesores invitaron a los estudiantes a participar en el proyecto “y ellos se colgaron con la idea”. Los estudiantes ya definieron en qué plataforma diseñarán el periódico, cuántas páginas tendrá y qué temas tocará. En el caso del grupo de tercer año, la idea fue de los estudiantes y los docentes se sumaron. Ya armaron una computadora que usarán para transmitir, tienen los micrófonos y auriculares.

En la preparación, entre docentes y estudiantes decidieron que valía la pena viajar a Montevideo a conocer algunos medios de comunicación. Así, el viernes 4, 16 alumnos y sus docentes arrancaron temprano y visitaron las radios del SODRE y sus estudios, la Torre de las Telecomunicaciones y nuestra redacción, donde entrevistaron a periodistas, fotógrafos y diseñadores. Además, aprovecharon para conocer el Museo Torres García.

Los estudiantes del FPB-C son aquellos que por distintas razones se desvincular on del sistema educativo, tienen más de 15 años y buscan reinsertarse. El abordaje es diferente, e incluye la labor de seguimiento de educadores sociales. En la opción de Informática aprenden a armar y reparar computadoras, armar redes locales, manejar páginas web y, al egresar, además de poder continuar el bachillerato de cualquier opción, obtienen un certificado de Operador en Informática.

Como es general en la UTU, el trabajo funciona muchas veces por proyectos y en equipo. “Después, para egresar, cada uno tiene que explicar qué es lo que está haciendo”, explica Etcheverría, quien añade que a muchos de los jóvenes “les cuesta al principio, porque no tienen idea de las cosas que se pueden hacer, entonces quedan entusiasmados con las posibilidades”. “Siempre hay alguno que trabaja con más ganas, pero se entran a contagiar”, valoró.