“Hoy ustedes son testigos de un momento histórico que está viviendo Uruguay”, aseguró el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), Robert Silva, a los estudiantes de primer año que regresaban a la presencialidad en el liceo 21, en Aguada. En esta última etapa debían abrir 263 centros educativos públicos, con 167.398 estudiantes de Montevideo y el área metropolitana, que se suman a los que ya lo hicieron en el resto del país desde el 22 de abril, cuando comenzó el proceso con las escuelas rurales. Este lunes también volvieron a clases presenciales todos los centros educativos privados de Montevideo y el área metropolitana.

Alumnos del liceo 21 "Abrazo del Monzón", en su regreso a las aulas.

Alumnos del liceo 21 "Abrazo del Monzón", en su regreso a las aulas.

Silva y los directores generales que lo acompañaron en la recorrida por varios centros este lunes resaltaron que Uruguay es el primer país de América Latina que vuelve a la presencialidad, y todos subrayaron el esfuerzo hecho por docentes y funcionarios durante la emergencia sanitaria. “Empoderamos a las comunidades educativas para que sean ellas mismas las que diagramen esta vuelta a la presencialidad, con el respeto a las medidas sanitarias, a las previsiones que hay que tener y a los cuidados, porque entre todos generamos confianza, que es el requisito fundamental”, comentó el presidente del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP.

Según señaló, hasta el momento las cifras de asistencia rondan el 80% en Secundaria, 70% en UTU y 60% en las escuelas, sin tener en cuenta a Treinta y Tres, que tiene los centros cerrados, y a Rivera, que retomó este lunes la primera etapa de la vuelta a la presencialidad, que correspondía al 1º de junio. “Hemos dejado la voluntariedad, pero apelamos a la responsabilidad mancomunada de las familias y las comunidades educativas. La presencialidad es insustituible”, afirmó Silva. El Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) ya le planteó al Codicen que evalúe que la asistencia a clases sea nuevamente obligatoria, para no aumentar la desigualdad educativa, pero hasta el momento no hay una decisión en ese sentido.

Para Silva, “el principio de libertad prima sobre la obligatoriedad. En una situación de emergencia sanitaria son las familias las que tienen que, una vez verificadas las condiciones, resolver la vuelta de sus hijos a la presencialidad”. Señaló que en primaria “tenemos un gran plus y una gran ventaja: los maestros comunitarios”, y que le consta que con su trabajo “han logrado que muchísimos niños volvieran”. Aseguró que “en ese marco nos vamos a seguir moviendo” e indicó que después de la primera quincena de julio se va a evaluar la situación.

Mayor presupuesto

“Estamos haciendo números, pero sí”, dijo Robert Silva al ser consultado sobre si esta situación implicará mayor presupuesto para la ANEP. Señaló que el organismo tuvo que reforzar horas extras, los viáticos y ampliar la contratación de empresas y cooperativas para cubrir la limpieza de los centros educativos, y se tuvo que contratar a cerca de 140 funcionarios, financiados con vacantes no cubiertas. “Vamos a necesitar rubros”, afirmó.

En enseñanza media los sextos años concurren desde el 15 de junio, pero este lunes se reincorporaron los otros cinco grados. En algunos centros los núcleos sindicales entendieron que no estaban dadas las condiciones para el regreso, como en el caso del liceo 3 Dámaso Antonio Larrañaga. El sábado, los docentes agremiados compartieron un comunicado en el que aseguran que la cantidad de personal auxiliar no es suficiente para mantener las condiciones de limpieza.

Liceo 3 Dámaso Antonio Larrañaga.

Liceo 3 Dámaso Antonio Larrañaga.

Las autoridades visitaron el lunes el liceo 3 y corroboraron el inicio de clases. En diálogo con la diaria, la directora general de Secundaria, Jenifer Cherro, comentó que en ese liceo hay 12 funcionarios de limpieza. “Al principio se habían pedido 15 funcionarios más, luego seis, lo cual para Secundaria es imposible contemplar. Sí hemos mandado a un encargado de secretaría, un cargo que pedían desde diciembre. Mandamos paquetes de horas extras y viáticos, en esta semana volveremos a revisar. Estudiamos, hacemos un balance y adjudicamos, y en el marco del dinamismo entregamos todo lo que podemos. Las clases transcurren con total normalidad; la problemática es real, lo sabemos, pero no se remonta al mes de mayo en el que asumí, es algo que viene de antes”, explicó.

Pegar la vuelta

Guillermo y Miguel Ángel son compañeros en 1° 1 del liceo 21, del barrio Aguada. Guillermo contó a la diaria que algunos profesores se conectaban de forma sincrónica por la plataforma CREA y después mandaban deberes, mientras que Miguel Ángel comentó que al principio le costaba la conectividad y que no podía con todos los deberes que mandaban: “Las tareas se acumulaban y se acumulaban. Todos mandaban tareas el mismo día y era complicado”. Ambos querían volver. Guillermo dijo que él aprende mejor en clase y que entrar todos los días desde la computadora “no estaba muy bueno”. Miguel Ángel lo que buscaba era “dejar de estar en casa todo el día”.

Alumnos en el liceo 21 "Abrazo del Monzón".

Alumnos en el liceo 21 "Abrazo del Monzón".

La directora del liceo 21, Graciela Lemas, dijo a la diaria que espera la presencia de 83% de los 200 estudiantes que concurren normalmente. Aseguró que el contacto virtual fue bueno con casi todos los adolescentes y que se diseñaron estrategias específicas para el trabajo presencial con los que están más rezagados.

Gastón cursa sexto de Medicina en el Dámaso y aseguró que no quiso conectarse mucho en estos meses. “No hice mucha cosa virtual. Me podía conectar, pero eran complicadas las cosas. Teníamos grupos de Whatsapp con los profesores, pero tenía muchas dudas”. Tampoco lo hizo Nicolás, que cursa quinto Humanístico, aunque afirmó que pudo subir “algunos trabajos”. Sandra Giménez, directora del Dámaso, afirmó que “la conexión fue de 40% en promedio” y ahora el equipo docente hace evaluaciones y diagnósticos “para ver el andamiaje que se le da a cada estudiante”.

Escuela N° 219 Olympia Fernández, este lunes, en Malvin.

Escuela N° 219 Olympia Fernández, este lunes, en Malvin.

“Extrañaba a mis amigos” fue la respuesta que más se repitió entre los niños de segundo año de la escuela 219, la Experimental de Malvín, cuando la directora del CEIP, Graciela Fabeyro, les preguntó por qué querían volver. En esa escuela la asistencia fue de 85%, y los que faltaron, según la directora, lo hicieron debido al ajuste de las rutinas familiares, ya que los niños van tres horas dos veces por semana. Además de a los amigos, entre los alumnos de quinto año varios dijeron también que extrañaban “las explicaciones de la maestra”, que estos meses se vinculó con ellos mediante la plataforma CREA. Si bien volvieron las clases presenciales, el trabajo virtual continuará, por medio del envío de actividades para los días en que los niños no tienen clases.

 Vuelta a clases en el Instituto Tecnológico Superior Buceo y Escuela superior de Informática.

Vuelta a clases en el Instituto Tecnológico Superior Buceo y Escuela superior de Informática.

En la Escuela Técnica Superior de UTU de Buceo, los grupos se organizaron de formas diferentes. Por ejemplo, en el bachillerato de Química se dividieron los grupos y uno concurre toda una semana y a la siguiente el otro, y las “horas” de clase se redujeron a media hora reloj, para poder tener contacto con todas las materias en las cuatro horas diarias que concurren.

Robert Silva sobre explotadores sexuales en ámbitos educativos

El presidente del Codicen fue consultado sobre los recientes procesamientos por explotación sexual que hizo la Justicia de personas relacionadas a los centros educativos. Silva afirmó que es “una situación en la que hay que actuar rápidamente, en la que hay que aplicar con severidad las normas correspondientes, en la órbita interna, en lo que nos corresponde como autoridades de la educación, y en materia nacional”. Comentó que el estatuto docente impide a las personas separadas del cargo por esta cuestión volver a ser contratadas.

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