El colegio Instituto de los Jóvenes (Idejo) cumplió 37 años en 2025 y mucha agua ha corrido bajo el puente desde que comenzó a funcionar. Su fundador, Fernando Mirza, buscó en los primeros años de la salida democrática la generación de un proyecto que apostara por la educación integral y para la vida. En ese momento, cuando las tendencias en educación eran mucho más rígidas y tradicionales, no fue sencillo que el sistema educativo entendiera y aceptara un paradigma que apuntaba a ver al estudiante de forma holística y a tener en cuenta en igual medida las distintas facetas de la persona, que no pasan sólo por conocimientos académicos.

En diálogo con la diaria, Daniela Cardarello y Sergio Mandressi, directores de Inicial y Primaria y de Secundaria, respectivamente, contaron que el colegio surgió como una iniciativa de docentes que habían sido destituidos en dictadura y luego de 1985 comenzaron a reunirse para conversar sobre educación y pensar en un proyecto que les entusiasmara. En 1986, Mirza publicó un libro titulado El liceo de los jóvenes, en el que concentró distintas ideas para generar “una propuesta educativa diferente”, dijo Mandressi.

Al tomar contacto con la obra, muchos docentes se contactaron con Mirza para decirle que ese proyecto debía existir y, de hecho, presentaron un plan piloto a las autoridades de la enseñanza de la época, pero no tuvo andamiento. Ante la negativa de las autoridades, para concretar la iniciativa crearon una asociación civil con el objetivo de conseguir el financiamiento que permitiera la puesta en marcha de un colegio que permitiera que el proyecto se volviera realidad.

“No era la intención armar una empresa para generar recursos, sino tener una propuesta educativa bastante diferente a lo tradicional en la educación uruguaya”, dice Mandressi. El proyecto, en el marco de la educación privada, fue aprobado en noviembre de 1988 y al año siguiente el colegio comenzó a funcionar.

Mandressi afirma que muchos de los lineamientos principales hoy están bastante extendidos en la educación uruguaya, pero no lo estaban hace 37 años. Por eso, el colegio pasó por distintas etapas. Si bien actualmente es un colegio habilitado –es decir, que funciona con los planes aprobados por la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP)–, en un comienzo, para plasmar el proyecto fue necesario contar con un plan alternativo, principalmente a causa de la rigidez de lo que estaba propuesto para los centros educativos, fueran públicos o privados.

Mandressi asegura que en la actualidad es “más fácil hablar del proyecto Idejo”, ya que “la sociedad ha avanzado en algunos paradigmas” que implican una mirada sistémica u holística de las personas. Por ejemplo, en los primeros años muchas veces tenían que “disfrazar” algunos proyectos para no tener observaciones de la inspección, pero ahora iniciativas similares son felicitadas por la ANEP.

El proyecto del colegio también cuenta con una visión “humanista” y una mirada “profundamente laica”. Según el director, en Uruguay la laicidad “tiene muchísimas connotaciones”, pero en el colegio se ubican lejos de quienes la entienden como un motivo para evitar hablar de ciertos temas. Por el contrario, en el Idejo piensan que, a diferencia de otros colegios privados, no hay un camino en la vida para ser enseñado a niños y adolescentes: se apuesta por “el desarrollo de la persona, promoviendo la creación de un hombre nuevo, un ser que sea solidario, con el desarrollo una autoestima sana, en una sociedad con tanto ego”, explica Mandressi. Y completa diciendo que en el colegio se promueven valores “que van un poco en contra de la tradición”, como la colaboración y la no competencia.

“El Idejo no participa en una cuestión que sea competitiva, porque si bien ha sido motor estimulador en la sociedad occidental, cada vez que alguien gana, hay un montón que pierden. Eso genera a veces mucho dolor, muchas frustraciones y se va construyendo y edificando a partir de los ganadores. Nosotros creemos en el camino individual y personal, que cada uno tiene que superarse a sí mismo y no ganarle a otro”, dice el director, que trabaja allí hace 33 años.

El colegio apuesta por la formación en educación sexual, la expresión artística y la promoción de los derechos humanos

El proyecto en educación integral tiene en cuenta la necesidad de que los estudiantes se formen en educación sexual integral, y también cuentan con muchos espacios artísticos. A su vez, tienen un importante desarrollo en educación emocional. Al respecto, Mandressi señala que si bien en los últimos años es más frecuente escuchar ese término, en las sociedades occidentales existe “muy poca tradición en gestión emocional” y en una educación que vaya en ese sentido. Por el contrario, considera que el mensaje que las personas reciben desde la infancia es “con las emociones, arreglate como puedas”.

Para contrarrestarlo, apuestan por espacios en los que se busca promover y trabajar ese aspecto, por ejemplo, con técnicas de meditación con niños y adolescentes, que se realizan desde la fundación del centro educativo. Si bien en la actualidad “no es nada de otro planeta”, hablar de técnicas de meditación o yoga desde la educación inicial hasta el liceo “era bastante disruptivo en la educación tradicional en Uruguay” cuando el colegio fue creado, dice Mandressi.

Según él, esas técnicas permiten realizar un trabajo sobre la persona de cada estudiante, sobre la autorregulación, para que los niños y adolescentes sean más conscientes de sus emociones.

Más allá de que este tipo de prácticas ahora están mucho más extendidas en la sociedad en general y en la educación en particular, Mandressi destaca que el Idejo cuenta con 37 años de experiencia en la temática, algo difícil de encontrar en el sistema educativo.

Los directores señalan también otra línea con muchos años de consolidación, que es el trabajo en educación y derechos humanos que realizan. Por ejemplo, cuentan que desde hace 25 años existe en el jardín lo que denominan “un polo de paz”, que fue colocado en conjunto con instituciones educativas de otras partes del mundo con frases alusivas escritas en diferentes idiomas. Además, han desarrollado acciones de formación con organizaciones como Serpaj y Pan para el mundo, con las que trabajaron en educación para la paz.

En el centro educativo entienden que es necesario trabajar en lo individual para que luego eso tenga impacto en lo colectivo, y por eso están convencidos de que la construcción de la paz en el mundo debe pasar primero por quienes lo habitan. De esa forma, se apuesta por “promover formas de convivencia en tolerancia, en diversidad, en aceptación a la diversidad y por entender la verdad como una construcción colectiva intersubjetiva y no objetiva”, dice Mandressi.

En el centro educativo entienden que es necesario trabajar en lo individual para que luego eso tenga impacto en lo colectivo y, por eso, están convencidos de que la construcción de la paz en el mundo debe pasar primero por quienes lo habitan.

En ese sentido, plantea que se trata de ver que “si alguien piensa diferente que yo, no es que esté equivocado”, sino que detrás de su concepción hay “miles de años” de ideas que han trascendido distintas generaciones de la humanidad y también a nivel familiar. “Yo no soy consciente, pero cuando miro, no puedo ver lo mismo que los otros”, completa, y agrega: “la verdad es un pacto que construimos colectivamente y tiene mucho que ver el aceptar la diversidad de puntos de vista, entender que la verdad cambia y evoluciona”. A lo que apunta el Idejo es a “generar mentes que estén en ese diálogo permanente con la construcción de los nuevos acuerdos”, y para ello se plantea no hacerlo “desde dogmas, ni desde maneras estrictas, ni desde morales invariantes en el tiempo”, dice el director. Mandressi señala que ese tipo de cabezas son claves para la convivencia en paz, ya que los conflictos violentos suelen surgir a partir de “la intolerancia, desde la rigidez, desde los dogmas” que sostienen que otra persona o colectivo debe dejar de existir únicamente por ser diferente. Por tanto, valora que la educación tiene un rol esencial para promover ese tipo de mentalidad.

“No hay pudor” en hablar de ciertos temas

Dicen que en la institución “no hay pudor” en hablar de ciertos temas, particularmente en un momento en el que en el mundo están ocurriendo conflictos bélicos y distintas vulneraciones de los derechos humanos. Mandressi dice que en el colegio toman esa opción más allá de “costos políticos” o “chantajes económicos” que operan incluso a nivel mundial.

En concreto, en referencia a lo que ocurrió en Gaza en el último año, el director señala que desde el momento en el que hay informes independientes de organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas que plantean que hubo un genocidio, “para nosotros en clase es un genocidio”, dice.

“No buscamos la conveniencia política de decirlo o de no decirlo, creemos que hay cuestiones internacionales que si nosotros mismos en nuestros pequeños discursos no respaldamos, somos nosotros los que les estamos quitando fuerza a esas organizaciones internacionales de derechos humanos. Uno confía en que no lo hicieron sólo desde un interés político, sino con observadores en los lugares, evaluaron con técnicos, con gente que estudió”, plantea Mandressi, y agrega que en el colegio se oponen a quienes afirman que los individuos no tienen posibilidad de cambiar la realidad.

Por eso, con la idea de que cada niño, niña y adolescente es capaz de incidir en el mundo para mejorarlo, organizaron actividades durante una semana con los niños y niñas de Primaria. En conjunto con la psicóloga, trabajaron en talleres en los que, junto a la maestra de cada grupo, abordaban temas y posibles soluciones a ser implementadas, cuenta Cardarello.

La gestión a través de una asociación civil y la apuesta por docentes comprometidos con el proyecto

El colegio es gestionado por una asociación civil sin fines de lucro en la que participan docentes, exdocentes, familiares de alumnos y exalumnos. La asociación cuenta con una comisión directiva de cinco miembros que se elige cada dos años a través de una votación entre sus miembros. La directiva es la encargada de supervisar el trabajo de las direcciones de Inicial y Primaria y Secundaria, que deben rendir cuentas y solicitar el aval para proyectos nuevos.

El resto del personal del colegio depende directamente de las dos direcciones, que actualmente están a cargo de Mandressi y Cardarello. Según cuentan, se apuesta por la conformación de un plantel docente comprometido con el proyecto que desarrolla la institución. En ese sentido, relatan que al centro educativo llegan currículums de docentes que no necesariamente están familiarizados con la idea y la forma de trabajo, lo que tampoco es un escollo para ingresar.

Por ejemplo, Mandressi señala que no es tan frecuente que haya docentes que trabajen con técnicas de meditación con sus estudiantes. Recordó que cuando él mismo comenzó a trabajar en el centro educativo tampoco estaba familiarizado con el proyecto. De todas formas, los directores señalan que sí es clave que los profesionales que ingresan muestren interés en apropiarse de las herramientas que se busca desarrollar. Luego, en el correr del año, el colegio realiza un acompañamiento a los nuevos docentes con el objetivo de facilitar que los profesionales se sientan afines con la propuesta.

“El que quiera participar tiene que venir a formar parte de un proyecto educativo, no a mirarlo sólo como un empleo”, dice Mandressi, y añade que también es posible que “a la semana o al mes” quien ingresa ya pueda ser parte de la asociación civil para incidir en el rumbo del colegio. “Es un proyecto abierto, siempre leal a los valores fundacionales y a la propuesta inicial”, plantea.

Al respecto, señala que tienen como guía los principios detallados, pero están siempre pendientes de distintas herramientas que puedan servir para su mejor cumplimiento. Aclara que no se inscriben en ninguna metodología educativa en particular y, sin sentirse obligados a tener que apelar a distintas teorías o concepciones que se van poniendo de moda, buscan sacar lo que pueda ser útil de cada una de ellas. Como un ejemplo del aggiornamento que han tenido en estos 37 años, el director cuenta que, para adecuarse mejor a las nuevas generaciones, incorporaron talleres de audiovisual y también usan el celular como parte de las diferentes propuestas educativas.

El contexto actual de la educación privada

La educación privada en la actualidad [está marcada por el cierre de varios colegios que ven cómo en los últimos años su matrícula ha ido en caída y ya no pueden sostenerse. Sin embargo, por el tipo de proyecto que desarrolla, estos problemas no han llegado al Idejo.

Si bien se ubica en el Prado de Montevideo y algunos de sus alumnos son del barrio, el tipo de proyecto hace que integren la matrícula niños y adolescentes de otras partes de la capital, e incluso hay quienes viajan todos los días desde San José, cuenta Mandressi. Además, el director dice que otro motivo por el que no han sentido demasiado impacto por la baja de la natalidad es que apuestan por generar grupos chicos y que, por ejemplo, en Secundaria cuentan solamente con 80 alumnos. Así pueden brindar “contención afectiva” a los alumnos, para que puedan conocerse a sí mismos y sentirse seguros emocionalmente, lo que definió como “el mayor desafío del proyecto”. Sin eso, añade, nada de lo demás ocurre.

El vínculo con la comunidad

El Idejo también cuenta con un departamento de extensión por el que se ofrecen distintas actividades abiertas a la comunidad. Por ejemplo, Mandressi contó sobre un espacio mensual a cargo de Gabriela Mirza que se denomina “el sonido de los libros”, dirigido a niños de dos a cuatro años, y otro denominado “bebeteca”, para bebés de cero a dos. Se trata de instancias gratuitas para la primera infancia y apuntan a compartir libros y música. El colegio también cuenta con un espacio de “avalancha tanguera” que se ofrece a la comunidad del barrio y de la zona para ir a bailar tango, y, de igual manera, se brindan talleres de yoga para adultos. El director señaló que siempre surgen propuestas nuevas para fomentar el vínculo con la comunidad.

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