Con el apoyo del colectivo ¿Dónde están nuestras gurisas?, las madres de Florencia Barrales Techera, Gina Cristal Rodríguez Sánchez, Yamila Isamar Estévez Techeira, Daniela Virginia Bera Fernández, Jennifer Gómez y Micaela Ramírez presentaron ayer ante la Fiscalía una denuncia colectiva para exigir que se investiguen las desapariciones de las seis mujeres, ocurridas entre 2019 y 2020. Más temprano, se concentraron frente a la sede fiscal en silencio, abrazadas a pancartas con los rostros de sus hijas, para visibilizar sus reclamos. “Urgente es saber dónde están nuestras gurisas”, decía un cartel apoyado contra la pared. “Si el Estado no investiga, es cómplice”, se leía en otro.

Las mujeres aseguran que, pese a las denuncias de las familias en el momento de las desapariciones y de haber aportado datos que a su entender podrían ser útiles, ninguno de los casos fue investigado por la Justicia. La denuncia colectiva busca, antes que nada, respuestas. Pero, además, piden que la investigación tenga en cuenta dos aspectos centrales, según explicó a la diaria María Delia, integrante de ¿Dónde están nuestras gurisas? Por un lado, la perspectiva de género, “porque tiene que ver con mujeres jóvenes”, y por el otro, el hecho de que se trata de mujeres “en una situación de extrema vulnerabilidad por su situación de consumo problemático de sustancias y por sus contextos complejos”.

Se suma como factor común que todas están vinculadas al barrio 19 de Abril, el mismo en el que a fines de febrero fueron encontrados los cuerpos de dos mujeres asesinadas. De hecho, la mayoría de las mujeres se conocía por frecuentar esa zona. “Hay algunas vinculaciones territoriales con respecto a su desaparición y lo principal es que ninguno de estos casos ha tenido una investigación previa”, señaló Delia. La activista consideró que en estos casos “no se ha hecho nada porque son chicas que vienen de familias humildes, con pocos recursos a la hora de hacer una denuncia, sin acceso a un patrocinio legal”. Pero, a la vez, todas eran mayores de 18 años al momento de su desaparición, lo que refuerza “una mirada que dice que, si es una mujer, es mayor y a su vez es una mujer que está en situación problemática de consumo, se fue porque quiso, resolvió hacer esa vida. No entienden la gravedad del caso”.

La otra semejanza entre las seis mujeres era que, frecuentemente, estaban en “idas y vueltas” en la casa, recordó Delia. Pero siempre volvían. El día que dejaron de hacerlo, las familias prendieron las alarmas.

Ante la inacción y la falta de respuestas, Delia aseguró que lo único que tienen son hipótesis. Una de las que siempre están arriba de la mesa ante las desapariciones de mujeres y niñas involucra situaciones de violencia de género y casos de trata con fines de explotación sexual.

“Que se pongan en el lugar de las madres”

“Estamos acá porque queremos que se haga justicia, que encuentren a nuestras hijas como sea, que todo se aclare”, dijo Gladys, la mamá de Jennifer, a la diaria. Su hija desapareció el 11 de febrero de 2020: iba a reunirse con alguien, pero nunca llegó. Hizo la denuncia, pero dice que, desde entonces, “no pasó nada”. “Parece que la Policía no nos estuviera escuchando, que no sabe nada. No sé si hacen algo con las cosas que les mando, porque les he mandado nombres, apellidos, números de teléfono, direcciones, y no sé si hacen algo”, señaló; “hace un año y siete meses que no hay pruebas de nada, no dicen nada, no saben nada”.

Gladys aprovechó para hacer un pedido: “Si alguien la tiene, que se ponga en el lugar de nosotras, de las madres. Creo que todos tienen una hija, una madre, una hermana. Que se pongan la mano en el corazón y las devuelvan. Es lo único que pido”.

A su lado, María Lourdes sostenía una pancarta con la cara de su hija Gina, desaparecida el 5 de noviembre de 2019. Lo último que supo la familia es que estaba en el barrio 19 de Abril. “Fuimos a buscarla ahí y ya no estaba. Hicimos la denuncia, las pruebas de ADN, Interpol, todo, pero nadie nos dice nada. Vayas a donde vayas, lo que nos dicen a todas es que no pueden dar información, que están investigando. Pero pasan los días, los meses, los años y nunca te dicen nada”, aseguró, y pidió: “Queremos respuestas y que busquen a nuestros seres queridos”.

María Lourdes dijo que no son “las únicas madres” que buscan a sus hijas desaparecidas, que hay “muchísimas más”. “No puede ser que no encuentren a nadie. Que hayan encontrado a dos cuerpos por casualidad, porque fueron buscando a otra persona. No puede ser”, acotó. Y, con la voz entrecortada, agregó: “Son seres humanos ellas también, tienen el mismo derecho que cualquiera”.

Las seis mujeres

Florencia Barrales Techera desapareció en marzo de 2019 en Montevideo, con 19 años. Según la información relevada por ¿Dónde están nuestras gurisas?, podría encontrarse en las zonas de Barrio Sarandí, Nuevo París, Belvedere, Paso de la Arena, Tres Ombúes, Prado y Capurro.

Gina Cristal Rodríguez Sánchez tenía 27 años cuando fue vista por última vez el 5 de noviembre de 2019, en Paso de la Arena.

Yamila Isamar Estévez Techeira se encuentra desaparecida desde enero de 2020. Tenía 20 años en ese entonces y fue vista por última vez en Ciudad del Plata.

Daniela Virginia Bera Fernández desapareció en febrero de 2020, con 22 años, en el barrio Las Torres.

Jennifer Gómez tenía 19 años cuando desapareció en la zona de Aparicio Saravia, el 11 de febrero de 2020.

En tanto, Micaela Ramírez se encuentra desaparecida desde fines de diciembre de 2020. En ese momento tenía 20 años y fue vista por última vez en La Teja.

Las denuncias de personas ausentes pueden ser realizadas en

  • Seccionales policiales
  • El Departamento de Registro y Búsqueda de Personas Ausentes del Ministerio del Interior: presencial en Maldonado 1109 (Montevideo), por teléfono al 2030 4638 o por correo a [email protected]
  • La autoridad judicial pertinente (Fiscalía o juzgados)