Un equipo de investigadores del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU) estudia la concentración de vitamina B12 en la leche producida en el país, una línea de investigación que podría impactar en el posicionamiento de los lácteos uruguayos en los mercados internacionales. El trabajo busca generar evidencia científica sobre un atributo nutricional poco explorado en el país y con potencial valor agregado para la exportación.
“El objetivo es identificar cuáles son los niveles de vitamina B12 que tenemos en la leche uruguaya. Estos datos todavía no están reportados en la literatura”, explicó a la diaria Mariana Rodríguez, investigadora de Latitud (la fundación del LATU).
Si bien se sabe que la leche es una fuente de esta vitamina, la particularidad del caso uruguayo radica en su sistema productivo. “Nuestro modelo es mayoritariamente pastoril: las vacas están libres en el campo, consumiendo pasto, y eso suele tener efectos positivos en la calidad nutricional de la leche en general y potencialmente en la vitamina B12”, detalló.
El equipo busca determinar si existe una relación directa entre el nivel de pastura en la dieta de las vacas y la concentración final de vitamina B12 en la leche. De confirmarse esta hipótesis, los resultados podrían traducirse en nuevas oportunidades comerciales. “Esto puede servir para abrir nuevos mercados o para incrementar las exportaciones de productos con mayor valor agregado”, señaló Rodríguez, quien integra el proyecto junto con Cecilia Silveira y Daniela Escobar, responsable de la investigación.
Rodríguez, que también es ingeniera alimentaria y magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos, subrayó que el estudio cobra especial relevancia en un país con fuerte perfil exportador. “Uruguay es el principal exportador de lácteos de América Latina. Entre los productos que vendemos al exterior están la leche fluida y la leche en polvo, que muchas veces se utilizan como ingredientes para alimentos fortificados con vitamina B12. Si logramos demostrar que nuestros productos ya cuentan con niveles relevantes de esta vitamina de base, pueden resultar más atractivos en mercados exigentes”, explicó.
La investigadora sostuvo que el propósito central es valorizar la producción nacional, aunque remarcó que ese objetivo sólo es posible a partir de la generación de conocimiento.
El estudio se desarrolla de manera articulada entre Latitud, la Facultad de Veterinaria y el Centro Universitario Regional Litoral Norte de la Universidad de la República, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), con un enfoque integral sobre toda la cadena láctea.
Según datos del Instituto Nacional de la Leche, el sector facturó 881,5 millones de dólares en el acumulado a noviembre de 2025, un 14% más que en igual período de 2024. Además, el 73% de la producción se destina al mercado externo, lo que “confirma la orientación exportadora de la industria láctea uruguaya”, indicó el organismo en un informe reciente.
¿Qué es la vitamina B12?
La vitamina B12 es un micronutriente esencial para el buen funcionamiento del organismo. Cumple un rol clave en la formación de glóbulos rojos, en la síntesis del ADN y en el mantenimiento del sistema nervioso. Sin niveles adecuados de B12, el cuerpo no puede producir células sanguíneas sanas ni proteger correctamente las fibras nerviosas, lo que puede derivar en problemas tanto físicos como cognitivos.
A diferencia de otras vitaminas, la B12 se encuentra casi exclusivamente en alimentos de origen animal, como carnes, pescados, huevos y lácteos, lo que vuelve especialmente vulnerable al déficit a las personas vegetarianas y veganas si no toman un suplemento.
También pueden presentar carencias los adultos mayores y quienes tienen dificultades de absorción intestinal, ya sea por enfermedades digestivas, por cirugías o por el uso prolongado de ciertos medicamentos, entre ellos, los antiácidos y la diaformina.
La falta de vitamina B12 no sólo provoca anemia, sino que puede generar síntomas neurológicos que van desde hormigueos y debilidad muscular hasta alteraciones en la memoria, la concentración y el estado de ánimo.
En qué consiste la investigación
El estudio, iniciado a comienzos del año pasado, se desarrolla en 16 predios lecheros divididos en dos grupos contrastantes: ocho con alta inclusión de pastura y ocho con baja inclusión en la dieta de las vacas. Para reducir variables, se trabaja con animales de la misma raza y en períodos de parto similares. En cada predio se realizan tres muestreos, en otoño y en primavera.
Asimismo, el proyecto se estructura en varias etapas. La primera consiste en medir los niveles de vitamina B12 en la leche producida en tambos comerciales bajo distintos esquemas de alimentación. En una segunda fase, Latitud utiliza sus plantas piloto para simular procesos industriales y elaborar productos como leche en polvo, queso y suero.
“Queremos saber qué pasa con la vitamina B12 a lo largo de todo el proceso: si se mantiene, se reduce o se pierde en alguna etapa. Al final, lo que consumimos no es la leche cruda, sino el producto industrializado”, explicó Rodríguez.
Actualmente, el equipo está finalizando los últimos muestreos y avanzando en el análisis estadístico de los datos mientras comienza la elaboración de los productos en la planta piloto.
La tercera y última etapa evaluará la estabilidad de la vitamina durante el almacenamiento, teniendo en cuenta los tiempos de vida útil y las demoras habituales en los procesos de exportación.
Rodríguez destacó que el estudio se realiza en condiciones reales, priorizando el relevamiento en tambos comerciales por sobre ensayos estrictamente controlados en laboratorio. “Nos interesa saber qué ocurre en la práctica productiva cotidiana”, afirmó.
La especialista sostuvo que esta investigación podría abrir paso a nuevos estudios y señaló que uno de los objetivos es poder dejar validada la técnica que determine la cantidad de vitamina B12 que contienen distintos productos lácteos.
Asimismo, remarcó que el objetivo del LATU es impulsar proyectos que tengan importancia para la industria. “Trabajamos de forma cercana a las empresas, buscando llevar adelante proyectos de investigación que realmente aporten a la industria y al país”, concluyó la investigadora.