¿Por qué una misma comida puede generar un pico de azúcar en sangre en una persona y casi ningún efecto en otra? La empresa uruguaya Yeda Health parte de la idea de que no existen recomendaciones alimentarias universales y utiliza inteligencia artificial (IA) para construir planes personalizados a partir de los datos de cada usuario.
La plataforma combina información proveniente de sensores continuos de glucosa (azúcar en sangre), registros de alimentación, sueño y actividad física para analizar cómo responde cada organismo a distintos estímulos y generar recomendaciones específicas orientadas a prevenir enfermedades metabólicas (trastornos relacionados con la forma en que el organismo obtiene, procesa y almacena energía y nutrientes), como la obesidad, la resistencia a la insulina o la diabetes tipo 2.
“Lo que hacemos es ayudar a las personas a mejorar su salud metabólica mediante el control glicémico”, explicó, en diálogo con la diaria la cofundadora de la empresa, la ingeniera biomédica uruguaya Lorenza Vecino Schandy.
La solución incluye una aplicación para usuarios y una plataforma destinada a profesionales de la salud para monitorear la evolución de sus pacientes. Los usuarios utilizan sensores continuos -la misma tecnología empleada habitualmente por personas con diabetes- que registran permanentemente los niveles de glucosa durante períodos de hasta 15 días. A esta información se suman datos sobre alimentación, sueño y ejercicio.
Uno de los componentes centrales del sistema es el uso de inteligencia artificial para interpretar la alimentación. “El usuario le saca una foto a su comida, y nosotros con IA detectamos qué comió y cuánto, y extraemos la información nutricional usando nuestra base de datos verificada”, detalló.
Con toda esa información, los modelos desarrollados por la empresa analizan cómo responde cada organismo a diferentes estímulos y generan recomendaciones específicas.
“Usamos nuestros modelos, todos basados en inteligencia artificial, con los que analizamos el impacto de cada comida, sueño y ejercicio en su glicemia, y generamos recomendaciones para hacer pequeños cambios en ese estilo de vida y generar mejoras en su glicemia”, señaló.
La experta aseveró que con estos cambios en el estilo de vida se puede revertir una prediabetes hasta una diabetes tipo 2.
Cómo surgió
La compañía fue fundada por Vecino Schandy y el ingeniero en biotecnología Fernando Slamovitz, a partir de experiencias personales que los llevaron a interesarse por el vínculo entre alimentación, metabolismo y salud.
“La idea surgió con mi co founder Fernando. Su abuelo falleció de diabetes y obesidad, lo que ahora se conoce como síndrome metabólico, que antes no se sabía. A partir de esa situación, él quedó obsesionado con la diabetes”, contó Schandy.
Según explicó, Slamovitz realizó su tesis en el Instituto Weizmann, en Israel, donde trabajó con tecnologías vinculadas al monitoreo de glucosa y modelos predictivos. “El objetivo de él era llevar todos esos conocimientos a Latinoamérica'”, relató.
La propia experiencia de Vecino Schandy también influyó en la creación de la empresa. La experta recordó que un cambio en su alimentación tuvo un fuerte impacto en su calidad de vida.
“En el 2020 hice un cambio grande de alimentación porque me sentía bastante mal. Dejé de comer lácteos y me cambió la vida. Me empecé a sentir bien, con más energía, más motivación (...) Yo viví en carne propia cómo la alimentación te puede cambiar la vida”, afirmó. “Cuando conocí a Fernando y me contó lo que estaba haciendo, yo estaba buscando cómo aplicar inteligencia artificial en la salud en Uruguay. Me pareció alucinante, me resonó mucho y me sumé”.
Una alimentación distinta para cada persona
Uno de los principales hallazgos científicos sobre los que trabaja la empresa es que no existe una respuesta metabólica universal frente a los alimentos.
“Todos respondemos de forma distinta a las mismas comidas. O sea, yo puedo comer una combinación de comida y me hace tremendo pico, y a ti no te puede ni subir la glicemia, y después probamos con otra combinación de comida y pasa exactamente al revés”, explicó Schandy.
La especialista señaló que el control glicémico tiene efectos que van mucho más allá de la diabetes y puede impactar en aspectos como el peso corporal, los niveles de energía y el rendimiento deportivo.
“Cuando nosotros comemos y tenemos un pico (de glucosa), empieza a actuar la insulina (la hormona encargada de regular el azúcar en sangre). Que nuestro cuerpo se inunde de insulina hace que entre en un modo de almacenamiento: frena la quema de grasa y favorece que se acumule. Entonces, si tenemos descontrol glucémico, promueve la ganancia de peso”, afirmó.
De acuerdo con la empresaria, cuanto más estables se mantengan los niveles de glucosa a lo largo del día -es decir, cuanto menos subidas y bajadas bruscas haya-, más fácil resulta controlar el peso corporal. Asimismo, dijo que muchas personas que no logran resultados mediante dietas convencionales encuentran mejoras a través de recomendaciones adaptadas a su metabolismo particular.
Prevención basada en datos
La startup apuesta especialmente a la prevención de enfermedades metabólicas, particularmente de la prediabetes y la diabetes tipo 2.
“La resistencia a la insulina -una condición en la que el organismo necesita producir cada vez más insulina para controlar el azúcar en sangre-, que es lo que genera la prediabetes y la diabetes, va empeorando”, explicó. “Si yo me alimento un día con algo que me hace tremendo pico, no pasa nada, pero si eso es parte de mi día a día, entonces cada vez que hay un pico se libera insulina, y nuestro cuerpo se vuelve mucho menos sensible a la insulina”.
La utilización de monitoreo continuo permite, según sostuvo, detectar alteraciones antes de que aparezcan los indicadores clínicos tradicionales.
“Incluso antes de que la hemoglobina glicosilada (un análisis de sangre que refleja cómo estuvieron los niveles de azúcar durante los últimos meses) entre en rango de prediabetes o diabetes, con el sensor de glicemia que usamos ya se pueden ver picos que indican que probablemente esa persona, con el paso del tiempo, va a ser prediabética”, afirmó.
Para Vecino Schandy, el crecimiento de los dispositivos portátiles de monitoreo de salud y el avance de la inteligencia artificial están impulsando una nueva etapa en la medicina preventiva.
“Estamos entrando en una etapa en la que la prevención será cada vez más personalizada y basada en datos”, sostuvo. “El crecimiento vertiginoso de la inteligencia artificial abre la puerta a integrar toda esa data y entender realmente cómo evolucionan las enfermedades”.
De Uruguay a Brasil
Actualmente, Yeda Health opera principalmente en Brasil, donde trabaja con unas 25 clínicas vinculadas a endocrinología, nutrición y salud femenina.
“Por ahora es Brasil por un tema de foco. Es un mercado gigante”, explicó la emprendedora. No obstante, adelantó que la empresa prevé expandirse al resto de América Latina en los próximos años.
La startup se encuentra incubada en el Hospital Israelita Albert Einstein, en São Paulo, donde desarrolla un ensayo clínico destinado a validar científicamente la efectividad de la plataforma.
“Estamos haciendo este ensayo clínico para encontrar de forma validada y controlada qué tan bien funciona la plataforma Yeda, validar lo que nosotros ya hemos visto en clínica y en nuestra data”, explicó. Además, dijo que los resultados preliminares son “muy esperanzadores”.
A largo plazo, la empresa busca convertirse en una referencia regional en salud metabólica personalizada.
“Nosotros queremos ser una empresa referencia de salud metabólica en Latinoamérica. La idea es seguir integrando otro tipo de datos relacionados al metabolismo y mejorar la salud metabólica a nivel de la región”, concluyó.
