La primera aplicación de una terapia con bacteriófagos (llamada fagoterapia) en el Banco de Prótesis de Uruguay permitió tratar con éxito a una paciente de 30 años con una infección de prótesis de cadera causada por una bacteria resistente a los antibióticos.
Según la empresa biotecnológica uruguaya Kinzbio, responsable del desarrollo de la terapia, se trata de la primera intervención de este tipo reportada en un centro de referencia para el tratamiento de afecciones articulares en América Latina.
La terapia con bacteriófagos utiliza virus capaces de atacar bacterias específicas y se emplea como alternativa cuando los antibióticos ya no resultan efectivos. El caso adquiere relevancia porque la resistencia a los antibióticos es considerada una de las principales amenazas para la salud pública a nivel mundial y obliga a desarrollar nuevas estrategias para tratar infecciones que antes podían controlarse con medicamentos convencionales.
En diálogo con la diaria, el CEO de Kinzbio, Gregorio Iraola, sostuvo que el caso representa un “punto de inflexión” por varios motivos. “El Banco de Prótesis es un centro de referencia no solo en Uruguay, sino para todo Latinoamérica en el tratamiento de afecciones articulares. Que se incorpore una tecnología terapéutica desarrollada 100% por una empresa biotecnológica uruguaya en un centro de esta magnitud y prestigio es en sí mismo un hito”, afirmó.
Además, explicó que se trata de “la primera intervención de este tipo reportada en toda América Latina” y destacó que, si bien Kinzbio ya había tratado previamente pacientes con infecciones osteoarticulares, “el caso del Banco de Prótesis fue el primero donde la fagoterapia se utilizó como herramienta de primera línea ante la aparición de un microorganismo difícil de tratar con antibióticos estándar”. También subrayó que constituye “un caso de éxito clínico” frente a un problema sanitario que crece año tras año y que “sienta las bases para que la fagoterapia se aplique a más de estos pacientes”.
Las infecciones en prótesis de cadera y rodilla son una de las complicaciones más complejas de tratar, ya que pueden requerir múltiples cirugías, largos tratamientos con antibióticos e incluso el reemplazo del implante.
La paciente, de 30 años, presentaba una infección causada por una bacteria poco frecuente en implantes y resistente a múltiples grupos de antibióticos. El microorganismo fue identificado mediante una técnica de biología molecular, luego de que los métodos de diagnóstico convencionales no lograran detectar el agente causante de la infección. El procedimiento fue exitoso desde el punto de vista clínico. La paciente evolucionó favorablemente, no presentó efectos adversos y la infección se resolvió.
El 13 de octubre, la Organización Mundial de la Salud advirtió en un informe que en 2023 una de cada seis infecciones bacterianas confirmadas en laboratorio que desembocaron en infecciones habituales en las personas eran resistentes a los tratamientos con antibióticos. Entre 2018 y 2023, la resistencia a los antibióticos aumentó en más del 40%, con un incremento anual medio de entre el 5% y el 15%.
En diciembre de 2024, el Ministerio de Salud Pública autorizó a Kinzbio a aplicar esta práctica en la Ordenanza N.º 1.162/024 que señala que “la fagoterapia representa una alternativa terapéutica de inmenso potencial para combatir un problema sanitario local y global como la resistencia a los antibióticos”.
¿Qué es la fagoterapia?
La fagoterapia, utilizada como una alternativa o complemento a los antibióticos, es un tratamiento médico que utiliza bacteriófagos (virus) que infectan y destruyen bacterias para combatir infecciones. Se suele usar esta terapia para combatir bacterias resistentes. Para realizar este tratamiento, se identifica la bacteria que causa la infección, se selecciona el bacteriófago que pueda atacarla y se administra al paciente. Posteriormente, el virus infecta a la bacteria, se multiplica dentro de ella y la destruye.
En 2021, Kinzbio se creó como una empresa biotecnológica y desarrolló durante tres años un proceso de investigación hasta que en 2024 comenzó a realizar las terapias.
La empresa recibió el apoyo de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), el Ministerio de Salud Pública y el Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU).
Un diagnóstico que requirió una nueva tecnología
Uno de los mayores desafíos fue identificar la bacteria responsable de la infección. Los métodos tradicionales de cultivo no lograban detectarla, por lo que el equipo recurrió por primera vez en este tipo de pacientes al diagnóstico mediante metagenómica, una técnica que analiza el material genético presente en una muestra y permite identificar microorganismos que los cultivos tradicionales no logran detectar.
“Lo particularmente desafiante de este caso fue la identificación del microorganismo causante de la infección, que se realizó a través de la metagenómica, ya que las estrategias de cultivo tradicionales no arrojaban resultados. Una vez identificada la bacteria, Kinzbio tuvo el desafío de desarrollar en pocos días una terapia específica contra esta bacteria que no se encontraba dentro de las especies que habitualmente tratamos”, explicó Iraola.
La bacteria identificada fue Stenotrophomonas maltophilia, un microorganismo muy raro que es resistente a la mayoría de los antibióticos disponibles. Eso significó que las opciones de tratamiento eran muy limitadas y aumentaba el riesgo de que la infección persista. “Es de los primeros reportes de esta bacteria siendo detectada en una infección de cadera. Haber logrado un éxito total en erradicarla fue muy significativo porque demostró la versatilidad y efectividad de la plataforma de fagoterapia de Kinzbio ante casos de muy difícil resolución”, señaló.
El empresario agregó que la implementación del diagnóstico por metagenómica representó otro avance para el sistema de salud uruguayo, ya que permite detectar bacterias que no pueden identificarse mediante los métodos convencionales y optimizar el tratamiento de infecciones complejas. Según sostuvo, esta tecnología puede reducir los tiempos de respuesta, mejorar la selección de las terapias y evitar secuelas irreversibles o incluso la pérdida de implantes, además de disminuir costos asistenciales.
Más de un centenar de pacientes podrían beneficiarse
De acuerdo con la empresa, alrededor de 150 pacientes por año podrían beneficiarse de esta terapia solamente en el tratamiento de infecciones asociadas a prótesis de cadera y rodilla. La estimación surge de que en Uruguay se realizan unas 5.000 intervenciones anuales de reemplazo articular y entre el 1% y el 3% desarrollan infecciones.
Sin embargo, Iraola sostuvo que el potencial es mucho mayor. “Si consideramos las demás áreas médicas en las que Kinzbio trabaja, el universo de pacientes que se podrían beneficiar asciende a varios miles”. Para que eso ocurra, afirmó que es necesario una “mayor difusión de la fagoterapia y sus resultados como herramienta ya disponible en el país”. “Kinzbio lleva decenas de pacientes tratados en Uruguay con una tasa de éxito clínico que supera el 95% en una gran variedad de casos muy complejos. Esta mayor difusión también debe ser acompañada de la implementación de planes de acceso para la incorporación de la fagoterapia al sistema de salud”, agregó.
Expansión regional
Por otro lado, Iraola aseguró que el costo del tratamiento “no es la principal barrera de acceso”, ya que la empresa dispone de mecanismos para garantizar que los pacientes que lo necesiten puedan recibirlo. A diferencia de un antibiótico convencional, la fagoterapia debe diseñarse para la bacteria específica que provoca la infección de cada paciente. “Al tratarse de terapias adaptadas a cada paciente, el costo es variable, pero a modo comparativo se puede equiparar a los antibióticos de última generación disponibles hoy en día. Actualmente, el costo del tratamiento no es la principal barrera de acceso, ya que Kinzbio cuenta con mecanismos internos y externos que garantizan que cualquier paciente pueda acceder”, afirmó.
En cuanto a la incorporación de la tecnología al sistema sanitario, afirmó que “hemos tenido una muy buena receptividad y apertura por parte del Ministerio de Salud y prestadores tanto públicos como privados”. Indicó que la empresa ya trató pacientes en seis centros asistenciales del país y mantiene conversaciones para que la fagoterapia se incorpore de forma rutinaria en varios de ellos. “Como toda terapia de vanguardia es natural que se dé un período de adopción por parte de los administradores de las instituciones, los médicos y los propios pacientes. A nivel internacional, la fagoterapia se considera el próximo paso natural a incorporarse como herramienta de rutina en la práctica clínica, y a nivel nacional y regional creo que vamos por buen camino”, afirmó.
Durante el año pasado, Kinzbio, que forma parte de Cubo Itaú, trabajó con la aceleradora del hospital Albert Einstein (San Pablo, Brasil) y el tratamiento está en proceso de aprobación por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil. Además del tratamiento de infecciones vinculadas a prótesis, Kinzbio trabaja en infecciones respiratorias crónicas, urinarias recurrentes y complicaciones posoperatorias. Paralelamente, comenzó su expansión regional tras alcanzar un acuerdo con la farmacéutica Scienza para exportar tratamientos a Chile y evaluar pacientes en Argentina, además de recibir consultas desde otros países como Perú.
