El 1° de enero, cuando se anunció a los ganadores de la licitación para los derechos de producción, televisación y comercialización del fútbol uruguayo, muchos creyeron que se abriría una nueva, gracias a un proceso de profesionalización financiado con el notable aumento de ingresos. Pero hoy en día, cuando ya se jugaron dos fechas del Torneo Apertura, aún no se sabe exactamente en qué pantallas se verá el fútbol y cuánto se cobrará por él. “Es cierto, la situación es bastante caótica. Da la impresión de que, aun teniendo dinero, el fútbol uruguayo está destinado al caos y la improvisación”, se lamentó un dirigente de la Asociación Uruguaya de Fútbol. De todas maneras, la dirigencia del fútbol confía en que la venta de derechos televisivos en el exterior sirva para compensar esta situación. “Yo creo que, si fuera por lo que pasa acá, las transmisiones del fútbol uruguayo desaparecerían. Lo único que nos puede salvar son las ventas al exterior”.
La queja: “Quieren ganar en los escritorios lo que perdieron en los escritorios”. Hincha de una empresa que obtuvo una adjudicación.