El estallido de violencia registrado en México tras el abatimiento del principal capo narco de ese país generó preocupación en el mundo del fútbol debido a que la ciudad más afectada, Guadalajara, será una de las sedes del Mundial. Ante estas preocupaciones, desde la FIFA se anunciaron una serie de medidas tomadas en conjunto con las autoridades mexicanas. Una de ellas consiste en impedir a los hinchas el ingreso a los estadios con rifles AK-47 o similares, granadas de mano, bombas incendiarias y armamento en general.

Además, todos los bolsos y carteras de los asistentes a los partidos serán revisados para descartar que lleven paquetes de cocaína o fentanilo de más de cuatro kilos. Finalmente, aquellos hinchas que intenten asesinar a los árbitros serán expulsados de los estadios y colocados en una lista negra.

Tranquilidad: “Los cárteles no vamos a boicotear el Mundial, fundamentalmente porque no nos animamos a meternos con la FIFA”. Capo narco muy violento, pero no suicida.