Una de las críticas que le hizo la oposición al gobierno por la rescisión del contrato con Cardama para la construcción de las dos patrulleras oceánicas fue que esta medida les “entregaba” las aguas uruguayas a los narcotraficantes. Y si bien el lunes el presidente de la República, Yamandú Orsi, dijo que la compra de las nuevas patrulleras está “encaminada”, desde la oposición consideran que se está actuando “demasiado lento”. “Cada mes sin patrulleras que pasa es un mes que les regalamos a los narcotraficantes para que sigan lavando dinero como si nada. Porque las patrulleras oceánicas son indispensables para evitar que los narcos sigan lavando dinero. De hecho, estas embarcaciones, junto con los aviones Tucano, son los únicos dos métodos mínimamente eficientes que tenemos para prevenir el lavado de activos como forma de financiamiento del narcotráfico”, declaró un legislador nacionalista.

En una línea similar, un legislador colorado aseguró que “no tener patrulleras es jugarse a combatir el lavado de activos, es decir, el verdadero corazón del narcotráfico, mediante las investigaciones de organismos gubernamentales especializados sobre el origen del dinero en casos sospechosos, lo que es equivalente a decir la nada”.

La defensa: “Los contratos que recurren a empresas fantasma y documentación falsificada son indispensables para combatir las operaciones fraudulentas”. Especialista en razonamientos turbios.