El estallido del conflicto en Medio Oriente llevó a muchos millonarios occidentales radicados en los países árabes del golfo Pérsico a abandonar la región. Uno de ellos es el futbolista Cristiano Ronaldo, que a las pocas horas del comienzo de las hostilidades abandonó Riad en su jet privado. Pero si bien el escape fue exitoso en términos de integridad física, también tuvo aspectos traumáticos. “Estoy realmente conmocionado. Tuve que dejar atrás muchas de mis posesiones más queridas, como mi champú anticaspa. Ahora estoy en una situación realmente dramática. Prácticamente no me animo a salir a la calle vestido con ropa negra por miedo a que se note mi caspa”, declaró un visiblemente alterado Cristiano.

CR7 relató también que quedaron en su residencia de Arabia Saudita su depiladora corporal, su gel de cabello y sus trajes más elegantes. “Uno no llega a comprender realmente los horrores de la guerra hasta que los vive en carne propia”, sentenció.

La advertencia: “Si Teherán le llega a hacer un mínimo rayón a mi Ferrari, conocerán mi ira”. Príncipe saudí con muchos autos.