Si bien las guerras suelen generar un sentimiento de unidad en los países, especialmente si estos son atacados, la posibilidad de tensiones internas siempre está presente, tal como lo demuestra el caso de Irán. Ayer, varios dirigentes críticos con la administración del ayatolá Mojtaba Jamenei se quejaron por la falta de voluntad del gobierno para integrarse a la iniciativa Escudo de las Américas, impulsada por Donald Trump.

“Mientras que varios países de Latinoamérica se aseguran no ser bombardeados por Estados Unidos mediante la adhesión a este tratado, nosotros seguimos recibiendo misiles”, se quejó una figura de la oposición interna del régimen. El dirigente consideró que el hecho de que esta iniciativa esté destinada a la lucha contra el narcotráfico en las naciones latinoamericanas no debería ser un obstáculo para el ingreso de Irán. “Ese tipo de detalles no le interesan a Trump. Lo único que él quiere es tener a la mayor cantidad de líderes posible en las fotos de sus cumbres”.

El lamento: “El factor sorpresa de este ataque nos desconcertó. De hecho, seguimos sin saber exactamente por qué nos están atacando”. Estratega iraní desorientado.