Vivir junto a una obra no es fácil. Además de la suciedad que generan los trabajos y que inevitablemente afecta a las casas linderas, los ruidos molestos que empiezan a tempranas horas impiden a los vecinos tener un descanso reparador. Pero las personas que tienen que soportar estos inconvenientes recibieron una buena noticia en las últimas semanas: la caída de Sebastián Marset. Un hombre que vive desde hace seis meses junto a una torre en construcción comentó que en el barrio “ya se están escuchando rumores de que la obra se va a detener por falta de fondos”. “Yo espero que Marset hable y denuncie a quienes se encargaban de lavar su dinero. Si esto se concreta, hay grandes chances de que esta obra se suspenda por lo menos por un par de meses, hasta que alguien ocupe el lugar de Marset”.

Un experto en el sector de los desarrollos inmobiliarios advirtió que los próximos meses serán “muy duros”. “Esperamos una paralización que va a ser similar a la de la pandemia, con el agregado de que algunos empresarios van a caer presos”.

El misterio: “No sé qué pasa. Desde hace un par de semanas disminuyó muchísimo el interés por crear sociedades anónimas deportivas”. Dirigente que sabe mucho de fútbol, pero poco de finanzas.