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Justicia Derechos humanos
Jorge Guldenzoph (archivo, junio de 2017). · Foto: Federico Gutiérrez

Jorge Guldenzoph (archivo, junio de 2017).

Foto: Federico Gutiérrez

Fueron procesados con prisión por delitos cometidos durante la dictadura Jorge Guldenzoph y José Lemos

El juez Dos Santos hizo lugar a un pedido del fiscal especializado en delitos de lesa humanidad, Ricardo Perciballe.

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En la noche de este miércoles, el juez penal Nelson dos Santos procesó con prisión a Jorge Guldenzoph (conocido como El Charleta) y a José Felisberto Lemos por los delitos de abuso de autoridad contra detenidos y privación de libertad en la causa colectiva de denuncias por tortura entre los años 1974 y 1983 en la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII, ubicada por entonces en las calles Maldonado y Paraguay), según confirmó a la diaria el abogado Pablo Chargoña.

“Hoy [por este miércoles] fue la audiencia, pero ambos tenían pedido de procesamiento hace mucho tiempo por parte del fiscal [especializado en delitos de lesa humanidad, Ricardo] Perciballe, que ratificó un pedido de procesamiento anterior de la fiscalía penal común. El juez hizo lugar al pedido de la Fiscalía y les imputó los delitos”, dijo el abogado. Chargoña fue denunciante en la causa, representando a 40 víctimas que denunciaron los hechos. La causa se sumó a otra anterior, abierta a mediados de los años 80, y se consiguió el testimonio de 51 personas en total. En 2015, la fiscal Ana María Tellechea había pedido el procesamiento con prisión de Guldenzoph por torturas, y Perciballe lo ratificó en 2018.

Guldenzoph perteneció al Partido Comunista y terminó colaborando con la Fuerzas Armadas durante la dictadura, delatando, señalando, deteniendo y participando de interrogatorios bajo tortura a sus propios ex compañeros. Más adelante, recuperada ya la democracia, se desempeñó como representante y vocero de la Secta Moon en Uruguay.

En enero, el actor Iván Solarich, envió una carta al entonces presidente electo Luis Lacalle Pou, en la que muestra a Gundelzoph en una playa de Punta del Este, veraneando, y en la que pedía: “Que sus hijos y el mío, nuestros hijos, no tengan que transitar la misma vereda que los responsables de tamañas monstruosidades”.