El fiscal penal de 2º turno de Artigas, Raúl Iglesias, tomará declaraciones a todos los efectivos policiales que participaron en un operativo en el que un adolescente de 19 años fue baleado en la cabeza. El adolescente se encuentra internado en grave estado, en el Centro de Tratamiento Intensivo de Gremeda.

Iglesias dijo a la diaria que se está esperando el resultado de las pericias de balística y la historia clínica del joven lesionado para continuar con la indagatoria.

El martes declarará la médica que lo atendió, quien además de aportar los datos clínicos será consultada sobre si recibió algún tipo de presión por parte de los efectivos que participaron en el operativo.

En la primera semana de octubre, Iglesias convocará al funcionario que reconoce haber disparado el arma de fuego y a los otros dos que lo acompañaban en la patrulla, para chequear su testimonio con el resultado de las pericias.

El fiscal explicó que la causa se divide en dos. Por un lado, la investigación sobre el delito de abigeato que ya fue reconocido por uno de los involucrados y sobre la que se avanza hacia un acuerdo abreviado. En esa investigación, también podría configurarse un delito contra la autoridad policial. Por otra parte, se investiga si los efectivos policiales actuaron amparados en la legítima defensa o hubo un exceso en el accionar.

“Vamos a investigar esto hasta las últimas consecuencias, vamos a ver todo el accionar policial y de los mandos superiores a ver si hay una cuestión de encubrimiento o mal procedimiento de algún funcionario, no solo del que efectuó el disparo”, afirmó.

Iglesias destacó el rol de la independencia técnica de los fiscales. “No nos vamos a dejar amedrentar por presiones externas, vengan de donde vengan, la independencia técnica es el baluarte más grande que tenemos como fiscales en nuestro sistema democrático”, subrayó.

Consultado sobre si había considerado una presión las declaraciones en las que el ministro Larrañaga defendió la actuación de los policías, Iglesias respondió que se trató de “una visión apresurada”.

“No lo tomo como presión, porque no me dejo presionar. Entiendo que la gente quiera saber qué se va a resolver, pero yo hago una investigación objetiva, yo no estoy contra la policía ni en defensa del ladrón. Tengo que investigar qué sucedió”, agregó.

Los hechos que se investigan

Sobre las once de la noche del martes 22 la policía recibió una denuncia sobre un presunto caso de abigeato en el barrio 19 de junio, de la ciudad de Artigas.

Al llegar al lugar, se cruzaron con dos adolescentes que huían en una moto por un camino vecinal. Según la versión de la policía, dispararon porque los jóvenes avanzaban hacia ellos.

Sin embargo el joven que resultó ileso dijo que ellos estaban escapando y cuando pasaron la camioneta de la policía, los efectivos dispararon desde abajo del vehículo.

“Los policías salieron de atrás de unos arbustos y lo único que yo vi fue el disparo que le dieron a mi amigo. Le dieron en la cabeza y cayó para atrás, ya inconsciente y cuando yo quise dominar la moto, la Policía soltó otro disparo más”, contó a Subrayado el joven de 18 años. Luego de caer en la moto, el joven intentó asistir a su amigo: “le saqué el casco, le saqué la campera y aún así me gritaban ´quedate quieto o te tiro´, ´no me importa que me tirés mi amigo es mi hermano y yo lo voy a ayudar´”, contó el joven que agregó que en el Hospital la médica se negó a firmar un acta que le exigía la policía.

“Una vida no vale tres ovejas, no se paga con nada. Soy consciente de lo que hicimos y voy a pagar mi parte, pero quiero justicia por lo que le hicieron a mi amigo”, agregó.

El ministro del Interior Jorge Larrañaga dijo en rueda de prensa que el hecho fue “una acción defensiva”. “La moto a alta velocidad con dos ocupantes sorteó el primer policía que pedía el alto y en el segundo como maniobra defensiva en la nocturnidad y frente a la incertidumbre que no se sabía si quien venía en la moto no podía tener algún arma se produjo ese desenlace con un disparo de arma de fuego”, señaló.