Este lunes comenzó el juicio oral en la causa que investiga la muerte de Fanny Aguiar, una mujer travesti-trans de 37 años, que fue asesinada por su expareja y un amigo de él en noviembre de 2018.

En la primera audiencia del juicio, a cargo de la jueza penal de 40° turno, María Laura Sunhary, se presentaron los alegatos de apertura de las partes y declararon el oficial responsable de la investigación y el oficial de Policía Científica que hizo el relevamiento en la escena del hecho.

También estaba prevista la declaración de una amiga de la víctima que no concurrió por un error en la citación, pero se espera que declare en las próximas audiencias del juicio, que se extenderá hasta el 4 de octubre.

Fanny Aguiar fue asesinada el 15 de noviembre de 2018 por su expareja, un hombre de 24 años, y un amigo de él, que ingresaron a su apartamento en el barrio La Comercial y la apuñalaron con un cuchillo de cocina.

Según la investigación penal, a cargo del fiscal especializado en Violencia Doméstica y de Género de 2° turno, Raúl Iglesias, los imputados por homicidio llegaron a la casa de la víctima en un taxi y esperaron en la puerta del edificio hasta que Fanny llegó, hablaron en la puerta del edificio y subieron los tres. En el apartamento tuvieron una discusión y la víctima fue apuñalada en la espalda, cabeza, cuello y venas yugulares que le provocaron la muerte. El acompañante de la expareja intentó huir del apartamento en el mismo taxi que había llegado, que aún esperaba en la puerta del edificio, pero al ver que el hombre tenía sangre se negó a llevarlo.

La expareja de la víctima salió unos minutos después y fue detenida por dos policías que ingresaban al edificio, al responder el llamado de los vecinos. El hombre intentaba llevarse una garrafa de 13 kilos y le encontraron un morral con dinero y tarjetas de débito y crédito que pertenecían a la víctima.

La fiscalía, que en el momento de la acusación estaba a cargo del fiscal Luis Álvez, pidió una condena de 28 años de penitenciaría para la expareja de la víctima -a quien se le consideró el atenuante de ser primario-, por un delito de homicidio muy especialmente agravado, y de 30 años para el acompañante, que tenía antecedentes penales. Ambos se encuentran en prisión preventiva desde la formalización del proceso, en noviembre de 2018.

En diálogo con la diaria el fiscal Iglesias señaló que en el juicio intentará probar que el crimen ocurrió a partir de una pelea por dinero en la que participaron ambos imputados y que el acompañante huyó del lugar tras apuñalar por la espalda a la víctima.

Para la fiscalía la intención de robo es “secundaria” en el hecho y el “motivo excluyente” es su identidad de género. La fiscalía señala que la expareja “sacó toda su bronca, odio y menosprecio” hacia la víctima, basada en la pericia psicológica realizada por la fiscalía, que advierte que el imputado tenía “un conflicto” por haber salido con una persona travesti-trans, que no era aceptada por la familia del imputado.

Además, la fiscalía plantea que durante la relación existió violencia económica, porque el hombre era mantenido por la víctima, a quien le exigía dinero, y cuando ella se lo negó, la mató.

Iglesias dijo que uno de los puntos relevantes del juicio es el reconocimiento del travesticidio en el marco del artículo 312.7 del Código Penal, que prevé como agravante el homicidio que se realice “como acto de discriminación por la orientación sexual, identidad de género, raza u origen étnico, religión o discapacidad”.